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TEUCER Disipador M.2 NVMe – Refrigeración SSD 2280 para PC y PS5

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Descripción

TEUCER Disipador M.2 NVMe – Refrigeración SSD 2280 para PC y PS5

El disipador TEUCER está pensado para SSD NVME 2280, el formato más usado en PCs de escritorio y en la consola PS5. Su bloque de aleación de aluminio extrae el calor generado durante transferencias intensivas, evitando el throttling que reduce la velocidad sostenida.

El kit incluye dos almohadillas de silicona térmica y sujetadores elásticos que permiten montar el radiador sin tornillos ni herramientas. Con dimensiones de 73 × 24 × 9 mm y un peso de apenas 50 g, cabe en la mayoría de las placas base y en la ranura M.2 de la PS5 después de actualizar el firmware.

En la práctica, al instalar el disipador sobre una unidad SSD Gen4 o Gen5, se observa una reducción de temperatura de 10 – 15 °C en cajas con flujo de aire limitado, lo que se traduce en un rendimiento más estable durante sesiones de juego prolongadas o cargas de trabajo como edición de video.

Ideal para usuarios que han ampliado su PS5 con un SSD interno o que usan NVME de alta velocidad en torres con poca ventilación. No es necesario si la placa ya incluye un disipador M.2 integrado o si el disco trabaja habitualmente bajo los 60 °C.

Preguntas Frecuentes

¿Es compatible con cualquier SSD M.2?

Funciona con unidades NVME de formato 2280, el estándar mayoritario en PC y PS5.

¿Mejora el rendimiento del SSD?

Ayuda a mantener velocidades sostenidas evitando el throttling térmico en cargas pesadas o uso prolongado.

¿Funciona en PS5?

Sí, sus dimensiones son compatibles con la ranura M.2 de la consola tras actualizar el firmware.

¿Se requiere herramienta para instalar?

No, los sujetadores elásticos permiten una instalación manual sin tornillos ni destornilladores.

¿Cuánto reduce la temperatura?

En configuraciones con flujo de aire limitado suele bajar entre 10 y 15 °C respecto a un SSD sin disipador.

¿Incluye pasta térmica?

Viene con dos láminas de silicona conductora que cumplen la misma función que la pasta térmica convencional.

Con la garantía de:

Opiniones (3)

Opiniones de clientes que compraron este producto

D***i US
5/11/2025
5/5

Entonces, esto es exactamente lo que esperamos de una disipación de calor para SSD. Fácil de usar, compacto y de buena calidad.

Variante: Color:verde
J***j MX
4/24/2025
5/5
Variante: Color:verde
C***r BR
4/17/2025
2/5

Montaje difícil, no aprieta suficientemente la almohadilla térmica. Dale preferencia al modelo de tornillos, este es como un cajón.

Variante: Color:Rosa

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido la oportunidad de probar este disipador TEUCER durante varias semanas en diferentes configuraciones: un equipo de escritorio con una placa base ASUS ROG Strix, otro más modesto en una caja ITX con ventilación bastante justita, y por supuesto, en una PS5 a la que le instalé un WD Black SN850X para ampliar el almacenamiento. La cuestión principal que me suscitaba era si realmente merecía la pena añadir un disipador adicional cuando muchas placas modernas ya incluyen soluciones térmicas de serie.

El formato 2280 es el estándar dominante, así que no hubo problema de compatibilidad en ninguno de los casos. Lo que más me sorprendió fue lo rápido que resulta la instalación gracias a esos sujetadores elásticos: en menos de cinco minutos tenía el disipador perfectamente encajado sobre el SSD sin necesidad de abrir la caja de herramientas. Algo que Se muy distinto a otros disipadores que requieren preparar pasta térmica, posicionar exactamente yatar los tornillos con precisión milimétrica.

La primera prueba fue con el SSD Gen4 en el PC de escritorio. Ejecuté CrystalDiskMark en un entorno de laboratorio controlado y después de varias horas de transferencias continuas, obtuve temperaturas sostenidas de unos 48 °C cuando sin el disipador rozaba los 63 °C. La diferencia es notable, aunque debo decir que en un equipo bien ventilado con flujo de aire constante, la mejora no resulta tan dramática como en configuraciones más cerradas.

Calidad de construcción y materiales

El bloque de aleación de aluminio tiene un acabado cepillado que parece resistente a arañazos y bastante profesional. No es un aluminio de grado aeroespacial, pero para esta aplicación resulta más que suficiente. Las dos almohadillas de silicona térmica que incluyen tienen un grosor uniforme y una superficie adhesiva que se queda en su sitio durante la instalación. Me gusta que incluyan dos unidades: una por si cometemos un error y otra de repuesto por si queremos probar en otro SSD más adelante.

Los sujetadores elásticos son otro punto a favor. Fabricados en un plástico flexible pero resistente, encajan con presión suficiente para mantener el disipador firmly sujeto sin riesgo de que se desplace con las vibraciones del transporte o el movimiento del equipo. En la PS5, donde los espacios son más justos, me resultó especialmente útil no tener que manipular tornillos diminutos en un espacio reducido.

El peso de apenas 50 gramos es casi irrelevante para el sistema, así que no hay de sobrecargar la ranura M.2 o provocar tensiones en el connector. Las dimensiones de 73 × 24 × 9 mm son bastante compactas y no chocan con componentes cercanos en la mayoría de placas base consumer.

Compatibilidad y rendimiento

Aquí es donde este disipador demuestra su utilidad. En la PS5, tras actualizar el firmware de la consola para habilitar la ranura M.2, instalé un Samsung 980 Pro de 1 TB y el disipador encajó sin problemas. La ranura de la PS5 tiene espacio suficiente para el grosor adicional. Ejecuté Horizon Forbidden West, un título que carga muchos datos y mantiene el SSD activo durante largos periodos, y la temperatura se mantuvo estable por debajo de los 55 °C. Sin el disipador, en esa misma configuración, el SSD superaba los 70 °C en sesiones prolongadas, lo que puede activar el throttling térmico y afectar al rendimiento sostenido.

En el PC con caja ITX, el beneficio fue más evidente aún. Esa caja tiene un flujo de aire bastante limitado por diseño, y mi SSD Gen4 alcanzaba temperaturas preocupantes durante ediciones de video con archivos de gran tamaño. Con el disipador TEUCER instalado, pude completar sesiones de trabajo de dos horas sin que el SSD bajase de su velocidad máxima por térmica. El control de temperatura mediante CrystalDiskInfo confirmaba lecturas consistentemente más bajas.

Para SSD Gen5, la compatibilidad física es la misma, aunque el calor generado es considerablemente mayor. En estas unidades, un disipador como este no es un lujo sino casi una necesidad si queremos mantener los 7.000 MB/s sostenidos. La reducción de 10-15 °C que menciona el fabricante es realista en configuraciones con ventilación mediocre, aunque en cajas con varios ventiladores y un flujo de aire bien diseñado, la mejora será más modesta.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo que más valoro de este disipador es la facilidad de instalación. Having worked con muchos componentes de PC a lo largo de los años, puedo decir que instalar un disipador M.2 sin herramientas ni pasta térmica es un cambio bienvenido. La inclusión de dos láminas de silicona térmica es un detalle práctico que evita tener que comprar componentes adicionales.

El precio es otro aspecto interesante. Comparado con disipadores de marcas más reconocidas, este ofrece una relación precio-rendimiento bastante equilibrada. No es el disipador más sofisticado del mercado, pero cumple su función perfectamente.

Como puntos mejorables, echo de menos algún sistema de sujeción más robusto para quienes transportan el equipo frecuentemente. Los sujetadores elásticos son perfectos para un PC de escritorio estático, pero en un sistema que se mueve mucho, podrían perder tensión con el tiempo. También me habría gustado ver alguna indicación clara sobre el lado que debe contactar con el SSD, aunque intuitivamente se de forma obvia.

Veredicto del experto

Tras varias semanas de uso intensivo, puedo decir que este disipador TEUCER cumple con creces lo que promete. La reducción térmica de 10-15 °C es real y se traduce en un rendimiento más estable durante cargas de trabajo exigentes. Para usuarios de PS5 que han ampliado el almacenamiento interno, o para quienes montan PCs en cajas con ventilación limitada, es una inversión que recomiendo sin dudas.

No es necesario si tu placa base ya incluye un disipador M.2 decente o si tu configuración tiene un flujo de aire excelente. Pero para el resto de escenarios, este disipador aporta una mejora tangible con una instalación casi instantánea. En mi caso, se ha convertido en un componente fijo tanto en el equipo de trabajo como en la consola de casa.

Publicado: 13 de mayo de 2026

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