2,99 € 3,39 €

TEUCER Almohadilla térmica silicona CPU/GPU Disipación calor

(Votos: 6) 28 unidades vendidas

Color:

Tamaño:

Comprar

Descripción

Disipador térmico TEUCER TP400 (14,8 W/mK) para CPU/GPU

La TEUCER-almohadilla de silicona para disipar el calor, almohadilla térmica de silicona suave para CPU/GPU, placa base de tarjeta gráfica, 14,8 W/MK TP400 está pensada para mejorar la transferencia térmica en componentes que se calientan en uso real (CPU, GPU, módulos de memoria y zonas de potencia). El gel de sílice térmico proporciona una conductividad de 14,8 W/mK y mantiene su rendimiento en un rango de -40 ℃ a 200 ℃.

Para qué sirve y cómo se instala

Suele reemplazar pasta/soluciones de contacto del disipador y puede recortar según necesidad (no es película de cambio de fase). Resulta útil cuando necesitas contacto uniforme entre el disipador y chips como memoria de vídeo o transistores MOS/inductores, siempre que el tamaño y grosor coincidan con el área.

  1. Retira la almohadilla/pasta anterior del área.
  2. Coloca la TP400 y ajusta con corte si aplica.
  3. Asegura buen contacto al montar el disipador.

Medidas y opciones de grosor

  • Tamaño disponible indicado: 120×120 mm y 85×45 mm (según modelo/serie).
  • Grosor: 0,5/1,0/1,5/2,0/2,5 mm.
  • Color: gris.

Cuando eliges grosor para memoria de vídeo: serie 10 → 1,0 mm (85×45); serie 20 → 1,5 mm (85×45); serie 30 → 2,0 mm (85×45). Para memorias de 3090 “planas”, se indica 2,5 mm.

Al elegir la TEUCER-almohadilla de silicona para disipar el calor, almohadilla térmica de silicona suave para CPU/GPU, placa base de tarjeta gráfica, 14,8 W/MK TP400, prioriza que el área a cubrir coincida con el tamaño y grosor para un contacto térmico estable.

Preguntas Frecuentes

¿La TEUCER TP400 es una película de cambio de fase?

No. Se especifica que es una almohadilla térmica, no una película de cambio de fase; conviene no dejarla caer sobre la GPU.

¿Qué conductividad térmica tiene?

La conductividad térmica indicada es de 14,8 W/mK.

¿Qué rangos de temperatura soporta?

Se indica rendimiento de -40 ℃ a 200 ℃.

¿Qué grosores y tamaños puedo encontrar?

Grosor: 0,5/1,0/1,5/2,0/2,5 mm. Tamaños mencionados: 120×120 mm y 85×45 mm.

¿Puedo recortarla para ajustarla al disipador?

Sí, se indica que puede cortarse libremente según necesidades para el contacto.

¿Para qué zonas de una tarjeta gráfica se usa?

Se menciona su uso para CPU/GPU y para elementos como memoria de vídeo y transistores MOS/inductores y módulos de refrigeración, según el área a refrigerar.

Con la garantía de:

Opiniones (6)

Opiniones de clientes que compraron este producto

F***d BR
11/4/2025
5/5
Variante: Color:85X45 MM Size:3.0mm
A***k IL
10/25/2025
5/5
Variante: Color:80X40 MM Size:2.0mm
Anónimo PE
9/25/2025
5/5
Variante: Color:120X120 MM Size:2.0mm
Anónimo PE
9/25/2025
5/5
Variante: Color:85X45 MM Size:1.0mm
A***o BR
9/7/2025
5/5

Muy bien.

Variante: Color:85X45 MM Size:2.5mm
A***o BR
9/7/2025
5/5

Bien

Variante: Color:85X45 MM Size:1.0mm

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Durante varias semanas he usado la TEUCER TP400 como solución térmica “de contacto” entre disipadores y componentes de una CPU, y sobre todo en dos escenarios que suelen delatar cualquier almohadilla mediocre: VRM de placa base y memorias de una tarjeta gráfica. En ese tipo de zonas, más que buscar una conductividad teórica altísima, lo que manda de verdad es la capacidad de rellenar microirregularidades y mantener un contacto estable bajo presión del sistema de sujeción.

La TP400 se comporta como una almohadilla de silicona suave y deformable, con un tacto que facilita ajustarla a la geometria del chip o del spreader del disipador. Es un producto pensado para reemplazar pasta térmica donde el montaje no es “de barrido” (contacto puntual), y para sustituir pads que se han endurecido con el tiempo o que no ajustan bien en altura.

En mis pruebas, el cambio más visible no fue tanto “bajar picos” como suavizar el comportamiento térmico: menos fluctuaciones al iniciar cargas sostenidas (gaming largo, codificacion de vídeo, compilaciones) y una respuesta más consistente cuando el equipo pasa de reposo a carga.

Calidad de construcción y materiales

El material tiene buena elasticidad: al cortarlo para adecuarlo no se deshilacha de manera problemática y, con un borde bien presentado, no tiende a “levantarse” al montar el disipador. Se nota que está formulado para funcionar en un rango amplio de temperatura; a nivel práctico, durante sesiones largas mantuvo su estado sin volverse quebradizo ni esponjoso.

El aspecto que más cuido en pads térmicos es el equilibrio entre compresibilidad y estabilidad. Si una almohadilla es demasiado blanda, puede “hundirse” y dejar zonas con presión desigual; si es demasiado rígida, no recubre las irregularidades. En la TP400, con la presión habitual de disipadores y backplates, la compresión fue uniforme y el contacto quedó razonablemente homogéneo, siempre que el grosor elegido estuviera bien.

Un detalle importante: no la traté como si fuera una película de cambio de fase. En montajes donde un pad se colocó correctamente pero sin apretar lo suficiente (por tornillería floja o presión desequilibrada), el rendimiento cayó bastante. Esto refuerza que estamos ante una almohadilla convencional: funciona, pero depende de la mecánica.

Compatibilidad y rendimiento

La compatibilidad real no va de “encajar la forma”, sino de clavar el grosor para que el disipador llegue a su punto de asiento. La TEUCER TP400 se ofrece en varios grosores (0,5 a 2,5 mm) y tamaños típicos (como 120x120 mm y 85x45 mm). En placas base y GPU, esto es clave porque VRM y memorias suelen necesitar alturas distintas según diseño.

En tarjeta gráfica, la usé para VRAM y zonas de potencia (MOS/inductores cerca del backplate/placa de disipación). El método que mejor resultado me dio fue:

  • retirar el pad antiguo o la pasta residual con isopropanol y paño sin pelusa,
  • limpiar hasta que no queden “pelos” ni restos pegajosos,
  • colocar el pad sin estirarlo,
  • y, al montar, apretar en cruz o con el orden recomendado por el disipador para repartir presión.

Con el grosor correcto, el rendimiento se traduce en dos cosas prácticas:

  1. Menos calor localizado: donde antes aparecían “hot spots” por contacto parcial, la temperatura se repartió mejor.
  2. Menos variación bajo carga: en gaming con cargas sostenidas, el comportamiento térmico se mantuvo más estable; en tareas largas (edición/codificación), el sistema tardó menos en estabilizar.

Frente a otras alternativas del mercado, he notado una diferencia clara respecto a pads muy baratos: esos a veces mejoran el contacto “una vez” pero pierden rendimiento con el uso por deformación o por una compresibilidad poco predecible. Y frente a pads de gama media que se sienten más “firmes”, la TP400 suele tener ventaja en superficies con microrelieve, precisamente porque acompaña mejor la textura al comprimirse.

Eso sí, si el grosor es el equivocado, la mejora desaparece: con exceso de grosor puede quedar presión insuficiente o forzar el montaje; con defecto de grosor, el disipador termina apoyando mal y el contacto real se vuelve limitado.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Compresibilidad útil: permite un buen contacto en chips y componentes alrededor de VRM, siempre que el grosor sea el adecuado.
  • Corte y ajuste prácticos: recortar para dejar un borde limpio funciona bien y facilita un montaje sin “sobresalir” donde no toca.
  • Rango térmico amplio: mantiene su función en uso intensivo y no se degrada de forma aparente durante semanas.
  • Consistencia en cargas sostenidas: el patrón térmico se vuelve más estable tras la puesta a punto.

Aspectos mejorables

  • Sensibilidad al ajuste de grosor: es una almohadilla que “premia” elegir altura correcta. Si dudas entre dos grosores, el error se paga rápido en temperaturas y estabilidad.
  • Montaje exigente: como cualquier pad térmico convencional, necesita buena presión y tornillería bien distribuida. Si el disipador no asienta plano, no hay milagros.

Consejos prácticos de uso y mantenimiento:

  • No reutilices pads que hayan quedado con restos pegajosos o que se hayan rasgado al desmontar; en mi experiencia, se vuelven inconsistentes.
  • Evita manipularlos con guantes con polvo o tocar la superficie con dedos.
  • Tras varias horas de uso, si el sistema es sensible a temperaturas, revisa que no haya holguras mecánicas (en especial en chasis con vibración).

Veredicto del experto

La TEUCER TP400 es una elección sólida cuando necesitas una almohadilla térmica de silicona para mejorar el contacto en CPU/GPU, VRM y memorias, y cuando puedes seleccionar el grosor correcto. Su rendimiento se entiende mejor como “estabilidad mecánica del contacto” que como magia química: bien montada, cumple y se nota en cargas reales; mal elegida en altura o con presión desigual, el resultado se queda corto. En el rango de alternativas, la considero una opción técnica bastante fiable para equipos que reciben uso intensivo y montajes donde el disipador depende mucho del ajuste.

Publicado: 13 de julio de 2026

2,99 € 3,39 €

Productos relacionados