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Tarjeta PCIe a USB 3.1 para M.2 NVMe, Type-E y 20 pines

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Descripción

M.2 M Key NVME PCIe a USB 3.1 para panel frontal de PC

La tarjeta de expansión M.2 M Key NVME PCIe a USB 3.1 permite añadir conexiones USB al panel frontal de un ordenador compatible. Integra una salida TYPE-E para convertirla en USB-C 3.1 de hasta 10 Gb/s y un conector de 19/20 pines para dos puertos USB 3.0 de hasta 5 Gb/s.

Es una solución práctica para actualizar una torre que no dispone de USB-C frontal o necesita puertos USB 3.0 adicionales. Su placa de cuatro capas está diseñada para favorecer la estabilidad de la señal PCIe, la integridad de los datos y la resistencia a interferencias.

Especificaciones técnicas

CaracterísticaDetalle
MarcaBTBcoin
Tipo de productoTarjeta adaptadora y de expansión para PC
Interfaz de entradaM.2 M Key
Interfaz de salidaConector TYPE-E y cabecera de 19/20 pines
Salida TYPE-EUSB-C 3.1, hasta 10 Gb/s
Salida de 19/20 pinesDos puertos USB 3.0, hasta 5 Gb/s
Compatibilidad USBUSB 3.0, USB 2.0 y USB 1.1
Chip principalNEC 720201
Placa de circuitoDiseño de cuatro capas
DisipaciónUn disipador incluido
ColorNegro
Dimensiones aproximadas80 × 22 cm

Qué incluye el paquete

  • Una tarjeta adaptadora M.2 NVME M Key a TYPE-E y 19/20 pines.
  • Un tornillo de fijación.
  • Un destornillador.
  • Un cable de alimentación SATA a conector pequeño de 4 pines.

Uso recomendado en ordenadores de sobremesa

Está pensada para instalarse en una placa base con interfaz M.2 M Key y ampliar la conectividad del panel frontal. Puede utilizarse para conectar un puerto USB-C frontal mediante TYPE-E o dos puertos USB 3.0 mediante la cabecera de 19/20 pines.

Antes de comprar, conviene comprobar el tipo de ranura M.2 disponible, el espacio interno de la caja y la compatibilidad de los conectores del panel frontal.

Limitaciones a tener en cuenta

  • No sustituye una tarjeta gráfica ni una controladora USB externa independiente.
  • Requiere una ranura M.2 M Key compatible en la placa base.
  • La velocidad real dependerá de la placa base, los dispositivos conectados y sus cables.
  • En Windows 7 se necesita instalar un controlador; Windows 8 y Windows 10 incluyen controladores integrados según la ficha del producto.

Cuidado y mantenimiento

  • Manipula la tarjeta sujetándola por los bordes para evitar tocar los contactos.
  • Instálala con el ordenador apagado y desconectado de la corriente.
  • Fija la placa con el tornillo incluido para evitar movimientos dentro de la caja.
  • Mantén despejada la zona del disipador y evita doblar los cables conectados.
  • Comprueba que el cable de alimentación SATA a pequeño 4 pines quede firmemente colocado.

Preguntas Frecuentes

¿Qué conexión M.2 necesita esta tarjeta?

Utiliza una interfaz M.2 M Key como entrada para conectar la tarjeta a la placa base del ordenador.

¿Qué permite conectar el puerto TYPE-E?

El conector TYPE-E puede convertirse en un puerto USB-C 3.1 con una velocidad indicada de hasta 10 Gb/s.

¿Es compatible con dispositivos USB antiguos?

Sí. La salida USB 3.0 admite compatibilidad con USB 2.0 y USB 1.1, aunque la velocidad dependerá del estándar del dispositivo conectado.

¿Qué sistemas operativos son compatibles?

Es compatible con Windows XP, Vista, 7, 8 y 10. En Windows 7 se requiere controlador, mientras que Windows 8 y 10 cuentan con controladores integrados según la información del producto.

¿Para qué sirve el cable de alimentación incluido?

El cable SATA a pequeño 4 pines permite realizar la conexión de alimentación prevista para la tarjeta durante la instalación.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Т***ч RU
6/9/2025
1/5

El punto de entrega de los productos ha sido cambiado.

Variante: Color:Black

Análisis de Experto

D
David Pérez Moreno
Especialista en periféricos y accesorios (monitores, teclados, ratones, auriculares, webcams, impresoras y escáneres)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado esta tarjeta durante varias semanas en una torre con placa base de gama media, un procesador de sobremesa y una caja que solo ofrecía USB-A en el frontal. Su función está muy bien delimitada: aprovecha una ranura M.2 M Key con conectividad PCIe para añadir una cabecera interna TYPE-E destinada a USB-C y otra de 19/20 pines para dos puertos USB 3.0 frontales.

La propuesta resulta especialmente interesante cuando la placa base no incorpora USB-C frontal, pero sí dispone de una ranura M.2 compatible que no está ocupada por un SSD. No es una controladora USB externa convencional ni una tarjeta que se instale en una ranura PCIe de longitud completa; su formato compacto permite colocarla directamente sobre la placa base, fijándola con el tornillo incluido.

En el uso diario, la salida TYPE-E permite conectar el cable interno USB-C de la caja y obtener un puerto frontal USB-C con una velocidad teórica de hasta 10 Gb/s. La cabecera de 19/20 pines añade dos puertos USB 3.0 de hasta 5 Gb/s, aunque ambos compartirán el ancho de banda disponible para esa controladora.

Calidad de construcción y materiales

La placa de circuito impreso de cuatro capas es un punto favorable. En una tarjeta que transporta señales de alta velocidad, este diseño ayuda a mantener una impedancia más estable y a reducir interferencias frente a soluciones extremadamente básicas de una sola capa. El acabado negro y la disposición ordenada de los conectores transmiten una sensación de producto sencillo, pero correctamente resuelto.

El disipador incluido cubre el chip NEC 720201 y resulta suficiente para el tipo de carga previsto. Durante transferencias prolongadas con un SSD externo USB-C y varios periféricos conectados, no observé una necesidad real de refrigeración activa. Aun así, conviene mantener despejada la zona y evitar que quede pegada a una tarjeta gráfica que expulse aire caliente directamente sobre ella.

El montaje es fácil, aunque exige trabajar con cierta precisión. La tarjeta es estrecha y queda muy cerca de otros componentes de la placa base, por lo que recomiendo comprobar antes la posición del tornillo de fijación y el espacio disponible alrededor de la ranura M.2. El cable SATA a conector pequeño de cuatro pines debe quedar bien asentado; una conexión deficiente puede provocar comportamientos intermitentes en los dispositivos conectados.

Compatibilidad y rendimiento

El aspecto más importante es verificar que la ranura sea realmente M Key y que proporcione líneas PCIe utilizables para este tipo de tarjeta. No basta con que el conector tenga formato M.2: algunas ranuras están reservadas para almacenamiento, otras comparten líneas con puertos SATA o PCIe y ciertas placas desactivan conexiones al instalar determinados dispositivos. También hay que confirmar que la ranura no esté ocupada por el SSD principal.

Con un SSD externo USB-C compatible, el rendimiento se acercó al esperado para USB 3.1 de 10 Gb/s, siempre condicionado por el propio SSD, el cable y la controladora del dispositivo externo. En términos reales, no hay que confundir los 10 Gb/s anunciados con 10 Gb/s de transferencia de archivos: la sobrecarga del protocolo y las limitaciones del almacenamiento reducen la cifra efectiva.

La cabecera USB 3.0 funcionó correctamente con discos mecánicos externos, memorias USB, receptores inalámbricos, teclados y mandos. También mantiene compatibilidad con dispositivos USB 2.0 y USB 1.1, aunque estos operan a su velocidad nativa. Con dos unidades conectadas simultáneamente, el rendimiento depende del reparto del ancho de banda y de la controladora USB de la placa.

En Windows 10 la instalación fue prácticamente transparente. En equipos antiguos, especialmente con Windows 7, puede ser necesario instalar el controlador correspondiente. Antes de comprarla, también comprobaría la documentación de la placa base y de la caja, ya que el conector TYPE-E y la cabecera de 19/20 pines no son intercambiables.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo mejor:

  • Añade USB-C frontal sin ocupar una ranura PCIe convencional.
  • Ofrece una salida TYPE-E de hasta 10 Gb/s.
  • Permite añadir dos puertos USB 3.0 mediante una cabecera estándar.
  • Su diseño de cuatro capas favorece la estabilidad de la señal.
  • Incluye tornillo, destornillador y cable de alimentación.
  • El disipador ayuda a controlar la temperatura del controlador.

Lo mejorable:

  • La compatibilidad depende mucho de la ranura M.2 concreta de cada placa base.
  • Puede obligar a renunciar a una ranura destinada a un SSD NVMe.
  • La velocidad real queda limitada por los cables, los dispositivos y el ancho de banda compartido.
  • El cable de alimentación añade un tramo más dentro de la caja y debe organizarse con cuidado.
  • No ofrece la flexibilidad de una tarjeta PCIe independiente si se necesitan varios puertos USB o funciones adicionales.

Frente a una tarjeta PCIe USB dedicada, esta solución ocupa menos espacio y resulta útil en cajas compactas, pero es menos universal. Si la placa tiene una ranura PCIe libre, una controladora dedicada suele ser una alternativa más sencilla de actualizar y, en algunos casos, ofrece mejor gestión de alimentación y más puertos.

Veredicto del experto

Considero que esta tarjeta es una ampliación práctica para una configuración concreta: una torre con ranura M.2 M Key disponible, una caja con conectores frontales compatibles y ausencia de USB-C en la placa base. Su rendimiento es coherente con USB 3.1 de 10 Gb/s y USB 3.0 de 5 Gb/s, siempre que el resto de la cadena esté a la altura.

No la compraría sin revisar antes el manual de la placa base, porque el principal riesgo no está en la instalación física, sino en la compatibilidad eléctrica de la ranura M.2. Con esa comprobación hecha, ofrece una forma limpia y económica de modernizar la conectividad frontal. Para evitar problemas, recomiendo instalarla con el equipo desconectado, sujetarla por los bordes, fijarla con el tornillo y utilizar cables internos de buena calidad, sin dobleces pronunciados.

Publicado: 3 de octubre de 2026

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