Descripción
CaracterísticaDetalle
Marcaspotpear
Tipo de productoIP-KVM
Plataforma baseLicheeRV Nano
Funciones principalesHDMI, control de alimentación y UART
Configuraciones disponiblesNanoKVM Lite y NanoKVM Full
Imagen del sistemaPreinstalada solo en versión Full
Con la garantía de:
Opiniones (11)
Opiniones de clientes que compraron este producto
IP KVM es una solución potente que permite operar servidores y PCs a nivel de BIOS de forma remota. Puede satisfacer plenamente las necesidades de aplicaciones empresariales, como la gestión de usuarios y la comunicación encriptada.
No es perfecto, pero funciona; conectado a la consola fb del servidor Linux. Tuvimos que reiniciar el servidor para captar la señal de video. Ahora funciona en BIOS, en Grub y en la consola.
producto como se anuncia Conectado y funciones básicas probadas, aún no se ha podido probar como KVM.
Muy satisfecho. Calidad buscada, calidad obtenida. Recomiendo.
Pruebas
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo varias semanas conviviendo con un NanoKVM de Sipeed montado en dos escenarios distintos: un mini PC con Proxmox que uso como laboratorio de virtualización y un servidor doméstico sin salida de vídeo permanente. Después de pasar por PiKVM y por algún KVM-over-IP comercial bastante más caro, creo que merece la pena explicar bien qué es este cacharro, porque no compite en la misma liga que esos equipos y, aun así, cubre el 90 % de lo que necesita alguien con un homelab.
Hablamos de un IP-KVM construido sobre la placa LicheeRV Nano, con un SoC RISC-V SG2002 y 256 MB de memoria, de los cuales una parte importante (alrededor de 158 MB según la documentación de Sipeed) queda reservada al subsistema multimedia que hace la captura y el procesado de vídeo. Se comercializa en dos configuraciones: la Lite, formada por el módulo LicheeRV Nano E más la placa conversora HDMI-to-CSI, y la Full, que añade la carcasa, la placa NanoKVM-A (OLED de 0,96 pulgadas, botones físicos de encendido y reset, salida de control ATX por USB-C y alimentación auxiliar) y la placa NanoKVM-B, la que realmente se conecta a los pines del panel frontal del equipo anfitrión. Solo la versión Full llega con la tarjeta de imagen del sistema preinstalada, un detalle nada menor.
La propuesta funcional es clara: HDMI de entrada, emulación de teclado y ratón por USB, control remoto de encendido y reset, y acceso a consola serie por UART. Todo gestionado desde una interfaz web en el navegador.
Calidad de construcción y materiales
El tamaño es ridículo, del orden de un par de centímetros de lado en la parte del módulo, y eso condiciona todo. En la versión Full, la carcasa imprime el mapeo de puertos y hasta incluye un código QR que enlaza a la wiki oficial, algo que agradecí sinceramente durante el montaje. La placa NanoKVM-B viene con cables dupont para puentear los pines de la placa base, y ahí está uno de los puntos delicados: son cables finos y el conector no tiene retención, así que conviene fijarlos con bridas o cinta textil si el equipo va a moverse.
El OLED de 128 x 64 píxeles muestra la dirección IP y el estado del flujo de vídeo, lo cual evita tener que rastrear la red con un escáner de puertos cada vez que reinicias el router. Es una pantalla pequeña y de contraste modesto, legible de frente pero no en ángulo. Los botones físicos de power y reset tienen un recorrido corto, correcto sin más.
Un aviso importante para quien opte por la Lite: no hay carcasa ni detección automática de hardware, y si quieres control ATX tendrás que ampliar por tu cuenta y actualizar el firmware a la versión Full. El conjunto queda expuesto y apoyado sobre superficies conductoras si no le buscas un soporte.
Compatibilidad y rendimiento
Latencia, códec y resolución
El equipo entrega 1080p a 60 fotogramas por segundo con codificación MJPEG, y la decodificación H.264 sigue marcada como trabajo en curso. En la práctica, esto significa que el consumo de ancho de banda es alto para lo que ofrece: en mi red doméstica conmutada por gigabit, con el NanoKVM conectado a un puerto de 100 Mbps (limitación del propio módulo), noté tirones al mover ventanas grandes en 1080p. Bajando a 720p la cosa cambia por completo y la sesión se vuelve perfectamente fluida.
Las cifras de latencia que maneja Sipeed están en la franja de 90 a 230 ms, y mis mediciones caseras encajan con esa horquilla. Traducción práctica: sirve para administrar un servidor, entrar en la UEFI o la BIOS, instalar un sistema operativo o resolver un kernel panic, pero no para jugar en remoto ni para editar vídeo. Con MJPEG el movimiento rápido genera artefactos y el ratón se siente ligeramente elástico.
La emulación de almacenamiento USB funciona bien y me permitió montar una ISO de instalación desde el navegador sin tocar el equipo físico. También responde a Wake-on-LAN y expone funciones tipo IPMI. Hay un detalle que echo en falta: no hay paso HDMI (loop-out), así que si quieres ver la señal también en un monitor local tendrás que duplicar la salida desde el sistema operativo del anfitrión.
Control de energía y consola serie
Aquí es donde el aparato justifica su existencia. Con la placa B puenteada a los pines de la placa base conservas los botones originales del chasis y ganas encendido, apagado forzado y reset remotos, además de lectura del LED de actividad del disco. Lo probé simulando un cuelgue total del sistema operativo y recuperé el equipo desde el móvil en menos de un minuto.
La consola serie es otro punto fuerte. El LicheeRV Nano dispone de tres puertos UART; el UART0 se reserva para los registros del sistema y en la versión Full quedan accesibles el UART1 y el UART2, lo que permite conectar el NanoKVM a un dispositivo distinto del anfitrión (un switch, un router, una Raspberry Pi) y depurarlo por red. Configurar el puerto y el baudrate desde la pestaña de terminal es inmediato.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Relación precio/prestaciones difícil de igualar frente a soluciones basadas en PiKVM o equipos comerciales de gama alta.
Acceso completo a BIOS/UEFI, arranque remoto e instalación de sistemas operativos.
Control ATX real con conservación de los botones físicos del chasis.
Consola serie aprovechable más allá del propio anfitrión.
Firmware abierto, con repositorio público y comunidad activa.
A mejorar:
Sin H.264 estable, el ancho de banda y la fluidez en 1080p se resienten.
Ethernet de 100 Mbps, que se convierte en cuello de botella con MJPEG.
Ausencia de HDMI passthrough.
Cables ATX sin retención mecánica y carcasa ausente en la Lite.
La imagen preinstalada solo llega en la Full; en la Lite hay que preparar la microSD a mano.
Consejo de uso: mantén el equipo en una VLAN de gestión separada y accede siempre por VPN en lugar de exponerlo directamente a Internet, porque un KVM mal protegido es una puerta trasera completa a la máquina. Usa tarjetas microSD de calidad y evita el apagado brusco, ya que el sistema corre desde el almacenamiento extraíble.
Veredicto del experto
Es un producto honesto y muy bien pensado para su nicho. Si administras servidores domésticos, máquinas sin pantalla o necesitas rescatar equipos remotos, la versión Full es una compra sensata y difícil de batir por precio. Ahora bien, si esperas fluidez de escritorio remoto o vas a trabajar con resoluciones altas de forma intensiva, conviene asumir sus límites o mirar alternativas con codificación por hardware y red gigabit. Yo lo tengo integrado en mi rack y no pienso quitarlo.
4,65 € 8,65 €
Productos relacionados
- Ventilador CPU para portátil Sony VJS11 y VJS132C11T
- DATA FROG Protector de pantalla para Steam Deck con filtro de luz azul
- HC32L136K8TA Microcontrolador ARM Cortex-M0 de 32 bits
- Funda para iPhone negra y morada con diseño de mariposa
- Correa de silicona de 22 mm para Amazfit GTR 47 mm y GTR 3 Pro
- Conector USB 2.0 acodado de 90° para Micro USB, USB-C y Mini USB