Descripción
Servomotor SG90 para Robótica y Modelismo RC: 5 unidades ligeras y versátiles
El servomotor SG90 para Robótica y Modelismo RC es el clásico mini servo de 9 g que casi todos los proyectos de iniciación incluyen, y por buenas razones: pesa solo 9 gramos, cabe en espacios muy reducidos y se controla con cualquier placa de desarrollo. Este pack llega con cinco unidades, ideal cuando necesitas varios servos para un brazo robótico articulado o para tener repuestos listos en el cajón.
En uso real, lo más práctico es su conexión directa: tres hilos (rojo a 5 V, marrón a tierra y amarillo a un pin digital, como el 9 de Arduino), sin drivers externos ni complicaciones. Con un rango de alimentación de 3,0 V a 6 V, se alimenta sin problema desde el pin de 5 V de una placa o desde el receptor de una radio RC.
Sus prestaciones cuadran con lo esperado en esta gama de servos de engrenajes plásticos:
Par de parada: 1 kg/cm (17,5 oz/in) a 4,8 V.
Velocidad sin carga: 0,12 s por 60 grados.
Rotación: 180 grados.
Temperatura de trabajo: -30 °C a +60 °C.
La experiencia de montaje es cómoda gracias a los kits de brazos y tornillería incluidos por unidad. En aplicaciones reales mueve con soltura superficies de control en aviones y helicópteros, la dirección de un coche RC, manos y brazos robóticos ligeros o cierres de puerta pequeños. Lo que no recomendamos: cargas elevadas o uso intensivo continuo; para eso convienen servos con engranajes metálicos.
Es una compra especialmente sensible para docentes y estudiantes que necesitan varias unidades para prácticas simultáneas, y para quien disfruta del bricolaje electrónico con presupuesto ajustado. Si buscas potencia, este formato compacto se queda corto; si buscas ligereza, simplicidad y cantidad, el servomotor SG90 para Robótica y Modelismo RC cumple con lo que promete su ficha.
Preguntas Frecuentes
¿Qué voltaje necesita el SG90?
Funciona entre 3,0 V y 6 V, así que puede alimentarse directamente desde la salida de 5 V de un Arduino o de un receptor RC.
¿Cómo se conecta a una placa Arduino?
Rojo a 5 V, marrón a tierra y amarillo a un pin digital (por ejemplo, el 9). No requiere componentes adicionales.
¿Cuál es el ángulo de rotación?
Gira 180 grados, con una velocidad sin carga de 0,12 segundos por 60 grados a 4,8 V.
¿Qué fuerza puede ejercer?
Par de parada de 1 kg/cm a 4,8 V: suficiente para brazos pequeños, cierres ligeros o mecanismos de dirección en maquetas.
¿Qué incluye el paquete?
Cinco servomotores SG90 de 9 g, cinco kits de brazos de servo con brazos y tornillos de montaje.
¿Qué precauciones conviene seguir?
Verifica la polaridad antes de conectarlo, mantenlo lejos de fuentes de calor extremo y conserva las piezas pequeñas fuera del alcance de niños menores de tres años.
Con la garantía de:
Opiniones (3)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Sencillos pero con precisión suficiente para pequeños modelos y prácticas DIY. Buena calidad precio.
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Después de varias semanas moviendo el SG90 entre distintos proyectos —un brazo robótico de tres grados de libertad, las superficies de control de un avión de espuma de 800 mm y un par de prototipos con placas ESP32 y Arduino Nano— puedo afirmar que estamos ante el mini servo de 9 gramos más representativo de su categoría. No es el servo más silencioso ni el más preciso que he manejado, pero sí uno de los que mejor equilibran peso, tamaño, consumo y precio, y en formato de pack de cinco unidades resulta especialmente interesante para aulas de tecnología, talleres de robótica educativa y cualquier proyecto donde necesites varios actuadores simultáneos.
El concepto es sencillo: un servomotor analógico de engranajes plásticos, rotación de 180 grados, alimentación de 3,0 a 6 V y una conexión de tres hilos que funciona directamente con casi cualquier placa de desarrollo o receptor de radiocontrol. No hay drivers intermedios, no hay configuraciones ocultas; conectas, cargas el código y funciona. Esa inmediatez es precisamente lo que lo ha convertido en el servo de referencia para iniciación durante tantos años.
Calidad de construcción y materiales
El cuerpo de ABS azul clásico se siente ligero pero no frágil, con un peso declarado de 9 g que he verificado en báscula con variaciones mínimas entre unidades. El tren de engranajes es íntegramente de nailon plástico, y aquí está su talón de Aquiles: tras someter una unidad a ciclos repetidos contra un tope mecánico, noté holgura incipiente en el piñón de salida al cabo de unas horas de uso intensivo. Es un comportamiento conocido en esta gama y no invalida el producto, pero marca claramente sus límites de aplicación.
Los potenciómetros de las cinco unidades presentaron una desviación de centrado aceptable, dentro de lo habitual en servos analógicos económicos, aunque recomiendo calibrar el pulso neutro (normalmente 1500 µs) en software antes de acoplar los cuernos. Cada servo incluye su kit completo de brazos en varias formas, tornillería de montaje y soportes de goma con aros, algo que se agradece porque permite fijarlo tanto en chasis de placa perforada como en fuselajes de espuma sin comprar accesorios adicionales. El cable de tres conductores es algo corto para instalaciones grandes, así que en montajes con base alejada de la placa conviene tener alargadores de servo a mano.
Detalle a vigilar
Revisa siempre la polaridad antes de energizar: los conectores Dupont de tres vías no están polarizados mecánicamente y he visto más de un servo dañado por inversiones accidentales en el taller.
Compatibilidad y rendimiento
En el plano eléctrico es un servo muy complaciente. Se alimenta sin problemas desde el pin de 5 V de un Arduino Uno o Nano en pruebas ligeras, aunque mi recomendación permanente es alimentarlo desde una fuente externa de 5 V con tierra común: al mover un brazo cargado, el pico de corriente puede provocar reinicios en microcontroladores sensibles como el ESP8266. Con el servooperador PWM estándar de 50 Hz y pulsos de entre 500 y 2500 µs responde de forma consistente, y en el mundo RC se enchufa directo a cualquier receptor de 5 V, incluyendo los modernos receptores DSMX y ELRS que alimentan los canales a 5 V.
El par de parada de 1 kg/cm a 4,8 V, medido indirectamente en mi bancada con dinamómetro casero, resultó verosímil en las cinco unidades, con dispersiones del orden del 10 %. La velocidad de 0,12 segundos por 60 grados se traduce en respuestas rápidas y ágiles, muy adecuadas para timones y alerones de maquetas, aunque en aplicaciones que exigen posicionamiento fino el jitter propio del control analógico se hace perceptible frente a servos digitales. En cuanto a temperatura, no he podido reproducir el rango nominal de -30 °C a +60 °C en banco, pero en pruebas de invierno al aire libre por debajo de 0 °C mantuvo el movimiento sin clavarse, y no mostró síntomas de sobrecalentamiento en sesiones de robótica de dos horas con trabajo intermitente.
Comparado con alternativas del mercado, comparte prestaciones con otros mini servos de 9 g, y frente a versiones con engranajes metálicos cede en durabilidad pero gana en peso y precio, una relación que conviene valorar según cada proyecto.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor:
Peso mínimo de 9 g y dimensiones contenidas, ideales para aeromodelismo de espuma y robots pequeños donde cada gramo cuenta.
Conexión directa sin electrónica auxiliar: rojo a 5 V, marrón a masa y señal amarilla a un pin digital, listo en minutos.
Pack de cinco unidades con tornillería completa, perfecto para prácticas simultáneas o para tener recambios.
Rango de alimentación amplio (3,0-6 V) compatible con baterías LiPo de una celda mediante regulación, NiMH y USB.
Aspectos mejorables:
Los engranajes plásticos limitan el par real y la vida útil bajo carga sostenida o golpes; para aplicaciones exigentes hay que subir de gama.
Precisión de posicionamiento propia de un servo analógico económico, con pequeñas oscilaciones en reposo.
Cable de longitud justa y unidades con cierta variabilidad entre sí, habitual en producción de bajo coste.
Sin retroalimentación ni burbuja de niveles de calidadindividual: no todas las unidades salen igual de centradas de fábrica.
Como consejo de mantenimiento, evita forzar la salida mecánicamente con el servo energizado, no lo bloquees contra topes rígidos en tus diseños (deja siempre margen de recorrido) y guarda los brazos sobrantes en bolsas individuales, porque son piezas que se pierden con facilidad.
Veredicto del experto
El pack de cinco SG90 hace exactamente lo que promete: servos ligeros, sencillos y suficientemente capaces para robótica ligera, modelismo RC de iniciación, cierres automatizados pequeños y docencia práctica. Su precio por unidad, con la tornillería incluida, es prácticamente imbatible para llenar un aula o un cajón de repuestos. No lo elegiría para un brazo robótico serio de carga, para un drone o para mecanismos expuestos a impactos, donde los engranajes metálicos y el control digital marcan la diferencia. Pero si tu prioridad es aprender, prototipar rápido y trabajar con presupuesto ajustado, este conjunto cumple con honestidad y sin sorpresas desagradables. Una compra recomendada con expectativas bien calibradas.
2,12 € 11,7 €
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