84,99 €

Rock Pi E Ordenador de Placa Única Rockchip RK3328 Debian Ubuntu IoT

0

Bundle (Pack):

Comprar

Descripción

Rock Pi E cbhioarpd: SBC compacto para IoT y redes

El Rock Pi E Rockchip RK3328 1GB/512MB DDR3 SBC/ordenador de placa única compatible con Debian/Ubuntu/OpenWRT igual que Nanopi R2S uso para IOT, fabricado por cbhioarpd, es una placa de dimensiones reducidas (56x65 mm, 2,5x2,2 pulgadas) equipada con un procesador Quad Cortex-A53 de 64 bits a 1,3 GHz. Su formato compacto facilita su integración en cajas de red pequeñas o proyectos de IoT con espacio limitado.

Cuenta con 1 GB o 512 MB de RAM DDR3, almacenamiento vía tarjeta microSD y soporte opcional para módulo eMMC. Incluye doble puerto Ethernet, un USB 3.0 tipo A, un USB 2.0 y conectividad inalámbrica con Wi-Fi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.0.

El conector de expansión de 40 pines ofrece acceso a interfaces I2C, SPI, UART, I2S y pines de alimentación de 3,3 V y 5 V, ideal para conectar sensores, pantallas o módulos personalizados. Se alimenta mediante puerto USB tipo C a 5 V; la funcionalidad PoE requiere un HAT adicional no incluido.

Es compatible con sistemas Debian, Ubuntu y OpenWRT, lo que permite configurarlo como router, servidor doméstico, nodo IoT o plataforma de desarrollo ligera. Su rendimiento equilibrado y tamaño reducido lo hacen comparable al Nanopi R2S en escenarios de red y IoT.

Preguntas Frecuentes

¿Qué sistemas operativos soporta el Rock Pi E?

Soporta distribuciones Debian, Ubuntu y OpenWRT, todas optimizadas para el procesador Rockchip RK3328.

¿El Rock Pi E incluye soporte para PoE?

No, la funcionalidad PoE requiere la instalación de un HAT compatible adicional, no incluido en la placa base.

¿Cuáles son las dimensiones del Rock Pi E?

Mide 56x65 mm (2,5x2,2 pulgadas), un formato compacto similar al del Nanopi R2S.

¿Qué opciones de almacenamiento tiene el Rock Pi E?

Usa tarjetas microSD para sistema y datos, con soporte opcional para módulos eMMC de interfaz estándar.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

A
Ana Romero Castillo
Especialista en conectividad, software y accesorios para portátiles (routers, extensores WiFi, cables, Windows, antivirus, mochilas, fundas y coolers)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido el Rock Pi E fabricado por cbhioarpd en mi banco de pruebas durante casi un mes, sometiéndolo a distintos escenarios de uso real: desde configuraciones de red como router secundario y punto de acceso para IoT, hasta nodos de sensores en proyectos de automatización de taller y servidor doméstico ligero para alojar servicios de sincronización de archivos. Con unas dimensiones de 56x65 mm (apenas 2,5x2,2 pulgadas), es uno de los SBC (Single Board Computer) más compactos que he manejado en los últimos años, lo que facilita enormemente su integración en cajas de red de formato pequeño, paneles de control empotrados o prototipos de IoT con espacio muy limitado.

El corazón del dispositivo es el procesador Rockchip RK3328, un chip Quad Cortex-A53 de 64 bits que funciona a 1,3 GHz, acompañado de opciones de 512 MB o 1 GB de RAM DDR3. En mi experiencia, la versión de 1 GB es la única recomendable para la mayoría de usos: la de 512 MB se queda corta incluso para tareas headless básicas si se ejecutan varios servicios a la vez. Es un dispositivo claramente posicionado para el mismo segmento que el Nanopi R2S, con el que comparte formato y propósito, aunque con algunas diferencias en la disposición de puertos que pueden inclinar la balanza según el proyecto.

Calidad de construcción y materiales

La placa presenta un acabado limpio, con soldaduras bien ejecutadas y componentes fijados de forma segura, sin rastro de residuos de flux o piezas mal asentadas tras inspeccionar visualmente la unidad de prueba. Los puertos están posicionados para evitar interferencias: el conector USB-C de alimentación está en un lateral, separado de los puertos Ethernet y USB, lo que evita molestias al conectar cables gruesos o adaptadores.

El conector de expansión de 40 pines está claramente identificado, con serigrafía que indica la función de cada pin (I2C, SPI, UART, I2S, alimentación de 3,3 V y 5 V), lo que ahorra tiempo a la hora de conectar módulos personalizados o sensores sin tener que consultar la hoja de datos constantemente. Los puertos Ethernet duales tienen el cierre de plástico reforzado, y tras semanas de conectar y desconectar cables de red Cat 6 no he notado holguras ni pérdida de conexión. La ranura para tarjetas microSD está bien ajustada, sin que las tarjetas se salgan con movimientos leves de la placa, algo crítico en proyectos de IoT que puedan vibrar ligeramente.

Compatibilidad y rendimiento

En cuanto a software, el Rock Pi E soporta distribuciones Debian, Ubuntu y OpenWRT, todas optimizadas para la arquitectura del RK3328. He probado las tres versiones en distintos escenarios: OpenWRT es la opción más sólida para configuraciones de red, aprovechando los dos puertos Ethernet para segmentar WAN y LAN, gestionar reglas de firewall y ejecutar servicios básicos de QoS sin que el procesador se sature con hasta 20 dispositivos conectados simultáneamente en mi red doméstica.

Para tareas de IoT y desarrollo, Debian y Ubuntu funcionan sin problemas, reconociendo todos los interfaces del conector de 40 pines: he conectado un sensor de temperatura I2C, un módulo de GPS vía UART y una pequeña pantalla OLED SPI, todos detectados y funcionales en menos de 10 minutos de configuración. El puerto USB 3.0 tipo A permite conectar periféricos de alta velocidad, como discos duros externos para servidores de archivos, mientras que el USB 2.0 es suficiente para periféricos de baja velocidad como teclados o adaptadores de red adicionales.

La conectividad inalámbrica incluye Wi-Fi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.0: suficiente para tareas de IoT que requieran envío de datos ligeros, pero limitada para usos que necesiten alto ancho de banda inalámbrico. El almacenamiento se gestiona vía tarjeta microSD de serie, con soporte opcional para módulo eMMC: el arranque desde microSD es rápido para un uso headless, aunque el eMMC (no incluido) ofrece una respuesta más fluida en tareas de lectura/escritura intensiva.

El dispositivo se alimenta mediante puerto USB tipo C a 5 V, lo que facilita encontrar fuentes de alimentación compatibles (cualquier cargador de móvil moderno sirve, siempre que entregue al menos 2 A para evitar reinicios inesperados). La funcionalidad PoE requiere un HAT adicional no incluido, algo que hay que tener en cuenta si se planea instalar el dispositivo en ubicaciones sin tomas de corriente cercanas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre los puntos fuertes destaco su formato ultracompacto, que permite integrarlo en proyectos donde otros SBC de tamaño estándar (tipo Raspberry Pi 4) no caben. La inclusión de doble puerto Ethernet es una ventaja clave para proyectos de redes, diferenciándolo de muchas placas de IoT que solo incluyen un puerto de red. El conector de 40 pines con soporte para múltiples interfaces (I2C, SPI, UART, I2S) lo hace muy versátil para desarrollos personalizados, y la compatibilidad con sistemas operativos estándar reduce la curva de aprendizaje respecto a placas con distribuciones propietarias.

Como aspectos mejorables, la falta de PoE de serie obliga a comprar un HAT adicional si se necesita esta funcionalidad, lo que encarece el coste final del proyecto. La opción de 512 MB de RAM es muy limitada para casi cualquier uso actual, por lo que recomiendo optar por la versión de 1 GB en todos los casos. El Wi-Fi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.0 son estándares antiguos, sin soporte para las bandas de 5 GHz o versiones más recientes de Bluetooth, lo que limita el rendimiento inalámbrico. Tampoco incluye almacenamiento onboard, por lo que depende totalmente de la tarjeta microSD o el módulo eMMC opcional, y no hay protección física para la ranura microSD en la placa base, algo que podría mejorarse para entornos industriales.

Veredicto del experto

Tras semanas de pruebas en distintos escenarios, el Rock Pi E es una opción sólida para makers, entusiastas de homelabs y desarrolladores de IoT que necesiten un SBC compacto con doble puerto Ethernet y buena versatilidad de expansión. Su rendimiento es equilibrado para tareas de red e IoT, y la compatibilidad con sistemas operativos estándar facilita su integración en proyectos existentes. Es comparable al Nanopi R2S en prestaciones, pero su disposición de puertos y formato pueden hacerlo más adecuado para ciertos casos de uso.

Mi recomendación principal es optar por la versión de 1 GB de RAM, usar una tarjeta microSD de alta calidad (Clase 10, certificación A1 o superior) para evitar cuellos de botella de almacenamiento, y presupuestar el HAT de PoE si se necesita alimentación por red. No es un dispositivo para tareas de alto rendimiento como edición de vídeo o escritorios gráficos pesados, pero cumple de sobra con su propósito como nodo de red, servidor doméstico ligero o plataforma de desarrollo IoT. Para usuarios que ya conozcan el ecosistema de placas Rockchip, la curva de adaptación es mínima, y la documentación disponible para el RK3328 es abundante, lo que facilita la resolución de problemas.

Publicado: 8 de mayo de 2026

84,99 €

Productos relacionados