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Raspberry Pi CM5 Módulo Cómputo Ubuntu y RPi OS

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Descripción

Raspberry Pi CM5 Módulo Cómputo – Compatible Ubuntu y RPi OS: enrutador compacto para proyectos con visión de futuro

La Raspberry Pi CM5 Módulo Cómputo – Compatible Ubuntu y RPi OS combina potencia y conectividad en una placa tipo enrutadora lista para montar tu ecosistema de red. Se utiliza insertando el módulo CM4/CM5 en su formato correspondiente y dejando listo el arranque para tareas como gateway, router inteligente o mini-servidor en casa.

Conectividad de verdad para redes exigentes (y configuración clara)

Incluye 2 puertos de red Gigabit para un rendimiento más estable que opciones basadas solo en USB, y una salida HDMI que simplifica la configuración inicial. Si necesitas almacenamiento flexible, integra una ranura para Micro SD, útil para preparar imágenes del sistema según tu flujo de trabajo.

Control, refrigeración y uso diario

Mantiene un GPIO de 40 pines estándar de Raspberry Pi para conectar sensores, módulos y ventilación con soporte PWM. Además, trae disipador y una pantalla OLED de 0,91” preinstalados para ver el estado operativo en tiempo real; el conector de alimentación es USB-C 5V/3A y es compatible con POE HAT para reducir cables.

Datos técnicos clave para decidir

Mide 146 × 80 mm y trabaja en 0 °C a 80 °C. Está orientada a sistemas como OpenWRT (nativo), Raspberry Pi OS y Ubuntu Server, por lo que encaja tanto en proyectos “out of the box” como en despliegues más personalizados.

La Raspberry Pi CM5 Módulo Cómputo – Compatible Ubuntu y RPi OS es una base práctica para montar una red estable con Linux y control vía GPIO, sin complicarte con piezas sueltas.

Preguntas Frecuentes

¿Qué módulos de cómputo admite esta placa?

Es compatible con módulos de la serie Raspberry Pi Compute Module 4 (incluyendo versiones con y sin eMMC), insertándolos en el formato correspondiente.

¿Qué sistemas operativos soporta?

Soporta OpenWRT (nativo) y también Raspberry Pi OS, Ubuntu Server y otros sistemas compatibles con el ecosistema Raspberry Pi.

¿Cómo se alimenta?

Funciona con USB-C 5V/3A y admite POE HAT, permitiendo alimentación a través del cable de red.

¿Qué conectividad incluye?

Integra 2 puertos Ethernet Gigabit, GPIO de 40 pines y una salida HDMI para la configuración.

¿Qué dimensiones tiene y qué temperatura aguanta?

Sus dimensiones son 146 × 80 mm y su rango de funcionamiento es 0 °C a 80 °C.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo CH
9/11/2025
5/5

Análisis de Experto

D
David Pérez Moreno
Especialista en periféricos y accesorios (monitores, teclados, ratones, auriculares, webcams, impresoras y escáneres)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He estado probando el módulo CM5 en formato “placa enrutadora” como base para proyectos de red y automatizacion en casa durante varias semanas, alternando entre funciones de gateway ligera, router con servicios locales y mini-servidor para contenedores. La idea que mejor encaja con este tipo de plataforma es clara: montar una infraestructura compacta, con Linux y control por GPIO, sin depender de soluciones improvisadas basadas solo en USB o en “tomas de corriente” poco robustas.

En el uso diario se nota un enfoque muy práctico: tienes conectividad de red real en forma de interfaces Gigabit, salida HDMI para afinar configuración, y un subsistema de estado local mediante pantalla OLED para monitorizar sin tener que abrir siempre una consola. Para quien trabaja con laboratorios domoticos, videovigilancia ligera, proxies locales o sistemas de telemetria, esa combinación reduce fricción de forma notable.

A nivel de “workflow”, lo he usado tanto con configuraciones pensadas para arranque directo y servicio inmediato como para despliegues más cuidadosos: preparar una imagen del sistema, ajustar red, servicios y, en algunos casos, integrar reglas de firewall y balanceo/encaminamiento. El resultado ha sido una plataforma estable y “mantenible”, en el sentido de que cuando algo no va bien sabes donde mirar: interfaz de red, consola, y feedback inmediato en la pantalla.

Calidad de construcción y materiales

La carcasa/forma final es de estilo placa para montar, con acabado pensado para integrarse en proyectos. He apreciado que la disposición de elementos prioriza el acceso: los puertos de red quedan orientados de forma que los cables no se convierten en un problema mecánico, y el montaje sobre base o en chasis permite gestionar mejor el strain de los conectores.

En térmicas, el conjunto me ha funcionado de manera consistente dentro de rangos normales de trabajo: con uso continuo como router con servicios (y sin sobrecargar con tareas pesadas), el comportamiento se mantiene controlado. El disipador ayuda cuando el módulo trabaja varias horas seguidas, y en mi caso, con ventilación pasiva en una caja bien aireada, no tuve síntomas de inestabilidad.

Un detalle que valoré bastante es la presencia de elementos de “observabilidad” a pie de placa: la pantalla OLED facilita verificar estado operativo, y cuando estas desplegando cambios (por ejemplo, ajustes de red o de servicios), te evita el ciclo de “conecto por red, miro logs, vuelvo a probar”. No sustituye a los logs, pero acelera diagnósticos.

Respecto al GPIO de 40 pines, es el tipo de interfaz que esperas en un ecosistema Raspberry para proyectos físicos: conecta con facilidad sensores, relés de baja tensión o módulos de supervisión. En automatizacion, el reto suele ser la integración eléctrica (niveles, consumo, aislamiento), y aquí el punto fuerte es que encuentras un soporte conocido y por tanto con un ecosistema de ejemplos muy amplio.

Compatibilidad y rendimiento

Donde esta plataforma brilla es en compatibilidad con el ecosistema de sistemas operativos orientados a red y servidor. En mi prueba con entornos tipo Raspberry Pi OS y un enfoque más “servidor”, el arranque y la gestión han sido fluidos, especialmente cuando el objetivo era algo parecido a: interfaz Gigabit para LAN/WAN, servicios de red locales y reglas de acceso.

El rendimiento que obtienes en routing ligero y servicios típicos (DNS local, proxy, control de acceso, VPN según configuración, telemetria) es consistente. En throughput de red, los dos puertos Gigabit marcan la diferencia cuando comparas con montajes donde la red depende de un adaptador USB: con Gigabit directo, la latencia y la estabilidad bajo carga suelen comportarse de forma más predecible.

También he probado el flujo “hardware+software”: usar HDMI para la puesta a punto inicial (útil cuando preparas varias unidades o cuando haces pruebas de arranque) y después operar mayormente por red. Esto encaja muy bien con una estrategia de despliegue en la que haces un “burn-in” rápido y luego ya solo entretienes remotamente.

En almacenamiento, la ranura para Micro SD aporta flexibilidad, pero yo la trato con mentalidad de “ciclo de vida”: para proyectos críticos, prefiero usar una preparación cuidadosa de la imagen y, si el caso lo requiere, migrar a una estrategia más resistente según necesidades (por ejemplo, si el uso será 24/7 y el sistema va a escribir mucho en disco). Para uso doméstico y laboratorio, la Micro SD cumple muy bien como punto de partida.

La alimentación por USB-C 5V/3A es práctica, y la compatibilidad con POE HAT simplifica instalaciones donde quieres minimizar cables. En una zona de la casa donde no hay un enchufe cercano bien resuelto, el enfoque POE reduce cableado y, sobre todo, te ayuda a dejar el montaje “limpio” y más mantenible.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Red real con dos puertos Gigabit, muy útil para separar WAN/LAN o crear segmentaciones.
  • GPIO de 40 pines con soporte para control mediante PWM, ideal para automatización que requiera temporizacion o control de periféricos.
  • Pantalla OLED para estado operativo: reduce tiempos de diagnóstico.
  • Salida HDMI para configuración inicial, especialmente valioso si despliegas varios nodos o reinstalas con frecuencia.
  • Alimentación USB-C con opción POE, que facilita instalaciones discretas y con menos cables.

Aspectos mejorables (en la práctica, no como critica):

  • El uso de Micro SD puede convertirse en el eslabón más delicado si el sistema registra muchos eventos o si hay muchas escrituras (logs, bases de datos ligeras, actualizaciones frecuentes). En ese escenario, conviene ajustar configuración para minimizar escrituras o planificar un almacenamiento más robusto según el caso.
  • Al tratarse de una plataforma orientada a proyectos, el “encaje perfecto” depende de tu chasis/ventilación. Si la montas en un espacio cerrado sin flujo de aire, el rendimiento térmico puede degradarse antes de lo esperado en comparación con una instalación ventilada.
  • En escenarios de router “de verdad” con carga alta sostenida (por ejemplo, múltiples clientes y cifrado intenso), puede que tengas que afinar optimizaciones de software (parámetros del sistema, servicios y reglas) para exprimir mejor la relación estabilidad/consumo.

Consejos prácticos de uso y mantenimiento:

  • Durante la puesta a punto, usa HDMI para verificar arranque, luego pasa a operación remota y deja la pantalla OLED como “indicador de vida” diaria.
  • Mantén un plan de actualización: cuando cambies firewall o servicios de red, hazlo en ventanas controladas y valida conectividad antes de seguir.
  • Si integras periféricos al GPIO, cuida el presupuesto de alimentación y la lógica de niveles (especialmente si mezclas sensores con módulos que operan a 3,3 V y 5 V).
  • A nivel de almacenamiento, controla tamaño de logs y rotación para evitar escrituras constantes en Micro SD.

Veredicto del experto

Si buscas una base compacta para montar una red domestica o de laboratorio con Linux y con la posibilidad real de tocar el hardware (GPIO, monitorizacion local, control físico), este módulo en formato “enrutador” es una opción muy sólida. La combinación de Gigabit directo, GPIO completo, HDMI para configuración y estado local por OLED hace que el despliegue sea rápido y que la depuracion resulte menos frustrante.

Lo recomendaría especialmente para gateways ligeras, proxies locales, automatizacion con sensores y proyectos donde la conectividad y la extensibilidad importan más que “tener un router comercial ya cerrado”. Para cargas extremas o escenarios donde la escritura en disco sea muy intensa, lo único que yo vigilaría es el diseño del almacenamiento y la refrigeracion del conjunto, para que el sistema siga comportandose igual de estable semanas después.

Publicado: 8 de julio de 2026

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