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Raspberry Pi 5 HAT PCIe para SSD M.2 NVMe

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Descripción

Raspberry Pi 5 HAT PCIe para unidades SSD M.2 NVMe

La Raspberry Pi 5 HAT PCIe para unidades SSD M.2 NVMe de spotpear permite conectar hasta cuatro unidades SSD NVMe a una Raspberry Pi 5 mediante su interfaz PCIe de 16 pines. Es una solución pensada para ampliar el almacenamiento y superar las limitaciones de rendimiento habituales de una tarjeta microSD.

Cada una de sus cuatro ranuras admite unidades M.2 con protocolo NVMe y clave M. La placa no es compatible con SSD M.2 SATA ni con unidades que utilicen otros protocolos, por lo que conviene comprobar este detalle antes de comprar.

Aplicaciones y ventajas prácticas

El diseño resulta adecuado para proyectos que requieren varias unidades, como:

  • NAS domésticos y servidores de archivos.
  • Servidores multimedia y bases de datos.
  • Contenedores, copias de seguridad y laboratorios de virtualización ligera.
  • Sistemas que necesitan arrancar la Raspberry Pi 5 desde almacenamiento NVMe.

La conexión se realiza con el cable PCIe de 16 pines incluido. También incorpora indicadores LED para consultar el estado de actividad de cada unidad y un conector de alimentación de 7–24 V. Mediante el cable PH2.0 de tres pines, puede suministrar hasta 5 V y 5 A a la Raspberry Pi 5.

El paquete incluye la placa adaptadora, cable PCIe de 16 pines y 40 mm, cable PH2.0 de tres pines y tornillería. Es especialmente interesante cuando se necesitan varias unidades; para un único SSD, un adaptador de un solo puerto puede ser una alternativa más sencilla. La Raspberry Pi 5 HAT PCIe para unidades SSD M.2 NVMe destaca por su capacidad de expansión y flexibilidad.

Preguntas Frecuentes

¿Qué SSD son compatibles?

Unidades M.2 NVMe con clave M. No admite SSD M.2 SATA.

¿Cuántas unidades permite conectar?

Hasta cuatro SSD NVMe, uno por cada ranura disponible.

¿Puede arrancar la Raspberry Pi 5 desde un SSD NVMe?

Sí, permite iniciar la Raspberry Pi 5 directamente desde una unidad NVMe compatible.

¿Cómo se alimenta?

Dispone de entrada de 7–24 V y puede alimentar la Raspberry Pi mediante el cable de tres pines incluido.

¿Qué incluye el paquete?

La placa, el cable PCIe de 16 pines, el cable PH2.0 de tres pines y un paquete de tornillos.

Con la garantía de:

Opiniones (2)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo DE
10/11/2025
5/5

Funciona de maravilla. Para el Pi5, considero esta pieza absolutamente genial.

Variante: Color:With EU Power Plug
Anónimo PL
6/10/2025
5/5

Entrega muy rápida, siete días desde el pedido. Empaquetado cuidadosamente en papel ESD. Todo como se describe.

Variante: Color:Just Board (B)

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado esta HAT con una Raspberry Pi 5 destinada a almacenamiento, servidor de archivos y ejecución de contenedores, y su principal virtud queda clara desde el primer momento: permite transformar el puerto PCIe de la placa en una plataforma de almacenamiento NVMe con hasta cuatro unidades M.2. No es una solución pensada únicamente para sustituir una tarjeta microSD, sino para construir un sistema con varios volúmenes independientes, redundancia mediante software o diferentes ubicaciones para sistema, datos y copias de seguridad.

La compatibilidad está limitada a SSD M.2 NVMe con clave M. No admite unidades M.2 SATA, un detalle importante porque el formato físico de ambos tipos puede parecer idéntico. También acepta diferentes longitudes habituales, como 2230, 2242, 2260 y 2280. La conexión emplea el enlace PCIe de la Raspberry Pi 5 y trabaja en PCIe Gen 2, por lo que cuatro unidades no disponen de un enlace independiente de alto ancho de banda.

En la práctica, esto significa que el rendimiento global está condicionado por el enlace PCIe compartido. Para un NAS doméstico, una biblioteca multimedia, una base de datos ligera o contenedores, resulta suficiente. No la elegiría, sin embargo, para buscar velocidades equivalentes a las de una plataforma de sobremesa con cuatro líneas PCIe dedicadas por unidad.

Calidad de construcción y materiales

La placa presenta una disposición funcional, con las cuatro ranuras colocadas para facilitar la instalación de SSD de distintas longitudes. Los tornillos incluidos permiten fijar correctamente las unidades y evitar que queden sometidas a tensión en el conector M.2. Conviene apretarlos con moderación: en este tipo de placas, un exceso de fuerza puede dañar la rosca o deformar ligeramente el circuito impreso.

Los indicadores LED de actividad resultan útiles durante la puesta en marcha. Permiten saber si una unidad está siendo detectada y si existe actividad de lectura o escritura sin tener que consultar continuamente el sistema operativo. En un servidor sin monitor, esta referencia visual ayuda a localizar rápidamente una unidad mal conectada o un problema de alimentación.

La alimentación adicional de 7 a 24 V es uno de los elementos más interesantes del conjunto. Mediante el cable PH2.0 de tres pines puede suministrar hasta 5 V y 5 A a la Raspberry Pi 5, algo especialmente recomendable cuando se instalan varias unidades y el sistema va a trabajar bajo carga. No conviene depender únicamente de una fuente USB-C convencional si se pretende utilizar cuatro SSD simultáneamente.

Compatibilidad y rendimiento

La instalación física es sencilla, aunque hay que prestar atención a la orientación del cable PCIe de 16 pines. Una conexión invertida o mal asentada puede impedir que el almacenamiento sea detectado. Después de conectar la placa, el sistema debe reconocer las unidades mediante herramientas como lsblk o lspci.

Para utilizar la HAT, es necesario habilitar la interfaz PCIe en el sistema operativo de la Raspberry Pi 5. El arranque desde NVMe tampoco queda activo automáticamente: hay que modificar la configuración del cargador de arranque y establecer el orden correspondiente. Primero probé cada SSD por separado, inicialicé las particiones y comprobé la estabilidad antes de configurar el arranque. Es el procedimiento más seguro, sobre todo cuando se van a emplear varias unidades con nombres de dispositivo diferentes.

Con un SSD NVMe como disco del sistema, la respuesta general mejora frente a una microSD: las actualizaciones, la instalación de paquetes y la carga de contenedores se sienten más ágiles. En un NAS, el beneficio más evidente aparece en el acceso concurrente a muchos archivos pequeños. Aun así, el límite PCIe Gen 2 y el ancho de banda compartido hacen que el rendimiento agregado no crezca de forma lineal al añadir unidades.

También prestaría atención a la temperatura. La Raspberry Pi 5, el controlador de expansión y los SSD generan calor durante transferencias prolongadas, especialmente dentro de una caja cerrada. Recomiendo utilizar refrigeración activa en la Raspberry Pi y dejar espacio alrededor de las unidades. En cargas sostenidas, un disipador para los SSD puede evitar la reducción automática de velocidad por temperatura.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Hasta cuatro SSD NVMe en una única placa.
  • Compatible con tamaños M.2 habituales, incluidos 2280.
  • Alimentación externa con margen suficiente para configuraciones exigentes.
  • Indicadores LED individuales para supervisar la actividad.
  • Posibilidad de arrancar la Raspberry Pi 5 desde NVMe.
  • Adecuada para NAS, servidores multimedia, bases de datos y contenedores.

Aspectos mejorables:

  • El enlace PCIe Gen 2 compartido limita el rendimiento total.
  • No es compatible con SSD M.2 SATA.
  • La configuración del arranque NVMe requiere modificar el cargador de arranque.
  • Cuatro unidades en una caja compacta pueden elevar considerablemente la temperatura.
  • Para un único SSD, una HAT de un solo puerto resulta más sencilla, económica y fácil de refrigerar.

Veredicto del experto

Considero esta HAT una opción con sentido para quien necesite más de una unidad NVMe en una Raspberry Pi 5. Su valor no está en alcanzar cifras de rendimiento propias de un ordenador de sobremesa, sino en ofrecer una plataforma compacta y flexible para almacenamiento distribuido, servidores domésticos y proyectos de laboratorio.

La compraría para montar un NAS ligero, separar el sistema de los datos, alojar contenedores en un SSD independiente o mantener varias unidades dedicadas a copias de seguridad. Para un proyecto básico con un solo disco, escogería un adaptador NVMe de una ranura. Con cuatro unidades, una fuente adecuada, buena ventilación y una configuración ordenada del sistema de archivos, esta placa amplía notablemente las posibilidades de la Raspberry Pi 5 sin complicar demasiado el montaje.

Publicado: 24 de septiembre de 2026

32,19 €

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