Descripción
Radiador de refrigeración por agua para ordenador Flying Elephant
El radiador de refrigeración por agua para ordenador, refrigerador de agua delgado de 20 mm de cobre de 120/240/360/480 mm, intercambiador de calor, ventilador de 12 cm está diseñado para formar parte de un circuito de refrigeración líquida personalizado. Su construcción de cobre favorece la transferencia de calor, mientras que el grosor reducido de 20 mm facilita su instalación en configuraciones con espacio limitado.
Está disponible en varias longitudes: 120, 240, 360 y 480 mm. Esta variedad permite adaptar el radiador al tamaño de la caja y al número de ventiladores de 12 cm empleados. Antes de comprar, conviene comprobar la longitud útil del soporte, la distancia entre los puntos de montaje y el espacio disponible junto a la placa base, la tarjeta gráfica o los módulos de almacenamiento.
Cómo elegir la medida adecuada
- 120 mm: opción compacta para cajas pequeñas o circuitos sencillos.
- 240 mm: alternativa equilibrada para muchas configuraciones de sobremesa.
- 360 mm: mayor superficie de disipación en cajas compatibles con tres ventiladores.
- 480 mm: formato extenso para chasis grandes con espacio específico.
El diseño delgado puede resultar práctico cuando un radiador convencional dificulta la gestión del cableado o la colocación de otros componentes. Sin embargo, la compatibilidad no depende solo del grosor: verifica también el formato de la caja, los ventiladores y las conexiones del circuito.
Preguntas Frecuentes
¿De qué material está fabricado?
El radiador está fabricado en cobre y tiene un grosor de 20 mm.
¿Qué longitudes hay disponibles?
Se ofrece en medidas de 120, 240, 360 y 480 mm.
¿Qué ventiladores utiliza?
Está concebido para ventiladores de 12 cm; comprueba el sistema de montaje de tu caja antes de instalarlo.
¿Es compatible con cualquier ordenador?
No. Requiere una caja compatible con refrigeración líquida personalizada y espacio suficiente para la medida elegida. Elige el radiador de refrigeración por agua para ordenador según las dimensiones internas de tu equipo.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Tras varias semanas montando y desmontando circuitos de refrigeración líquida personalizada con este radiador Flying Elephant, mi valoración general es positiva para el segmento económico del modding. Estamos ante un intercambiador de calor de cobre con un perfil delgado de 20 mm, disponible en formatos de 120, 240, 360 y 480 mm, y diseñado para trabajar con ventiladores estándar de 12 cm. Es decir, un componente pensado para quien monta su propio bucle con bomba, depósito y bloques independientes, y no para sustituir el kit cerrado de un AIO comercial.
En mis pruebas lo integré en dos configuraciones bien distintas: un circuito compacto de 240 mm con un procesador de gama alta refrigerado por bloque dedicado, y una torre grande con el modelo de 360 mm sirviendo a la vez CPU y GPU. El comportamiento térmico fue coherente con lo que cabe esperar de un radiador slim: buenas cifras con ventiladores a ruido medio, pero con un techo evidente cuando pretendes disipar cargas térmicas combinadas muy altas. Para quien comienza en la refrigeración personalizada o necesita liberar espacio interno, es una opción razonable; para racks de doble pase o burdas de alto rendimiento, conviene gestionar expectativas.
Calidad de construcción y materiales
Lo primero que valoré al sacarlo de la caja fue el acabado del cobre. Las aletas están correctamente soldadas a los pasajes de agua y no encontré rebabas ni holguras visibles en los puertos G1/4, que roscaron limpiamente con racores tanto de compresión como de barra en MIS ajustes. Eso sí, aplico siempre mi regla de oro con radiadores de gama económica: hacer una prueba de estanqueidad previa llenando el circuito con agua destilada sin energizar nada, durante al menos 24 horas. Con este ejemplar no detecté fugas ni en codos ni en la carcasa.
La pintura exterior resiste bien el manipuleo durante la instalación, aunque conviene proteger los cantos con espuma mientras se atornilla, porque los bordes metálicos son ligeramente vivos. Los puertos laterales dobles facilitan el drenaje del circuito, un detalle que agradezco cada vez que hago mantenimiento. Purgarlo, por cierto, requiere paciencia: inclinar la caja con el radiador en la posición más alta y dejar trabajar la bomba unos minutos elimina el characteristic gorgoteo inicial.
Un apunte sobre el grosor: esos 20 mm suponen menos capacidad térmica que los 27-30 mm habituales en radiadores de perfil estándar, pero a cambio permiten montajes donde un radiador grueso choca con la RAM con disipadores altos, con cables de la fuente o con el propio GPU. En mi configuración de trabajo, con caja de formato mediano y pasaje superior estrecho, esa delgadez fue justamente lo que hizo viable la instalación sin recurrir a ventiladores extraíbles.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad exige homework antes de comprar, y aquí insisto en algo que repito en todas mis guías: mide el espacio libre hasta el suelo de la caja o hasta la placa base con un flexómetro, incluyendo el margen del ventilador y los tornillos. Un 360 mm no entra en muchas cajas mediatower "de juego", pese a que el fabricante las publica como compatibles. Con los formatos de 480 mm, hablamos ya de chasis grandes con bahías superiores o frontales específicas.
En cuanto a los ventiladores, admite los estándar de 12 cm, tanto en configuración push como pull. Mis pruebas más equilibradas llegaron con ventiladores de alta presión estática (del estilo de los modelos orientados a radiadores), porque las aletas delgadas y densas exigen presión estática para exprimir el intercambio. Con ventiladores básicos de flujo alto pero poca presión, el rendimiento cae de forma notable.
En cifras prácticas: en el montaje de 240 mm con un moderno procesador de 65 W en carga sostenida, mantuve deltas razonables respecto a la temperatura ambiente con ventiladores a 1.200 rpm, en un rango sonoro perfectamente convivible en teletrabajo. Al pasar al escenario de CPU de consumo alto más gráfica potente en el mismo radiador, las temperaturas de liquid se disparaban y me vi obligado a subir ventiladores y bombeo por encima de lo cómodo acústicamente. La lección es clara: sube de medida antes que de ruido. Si tu presupuesto lo permite y la caja lo admite, saltar de 240 a 360 te da un colchón térmico mucho más rentable que regatear ruido con curvas agresivas.
Comparado con radiadores convencionales de precio similar, el intercambio es claro: pierdes algo de rendimiento por milímetro de grosor, pero ganas versatilidad de montaje y compatibilidad con chasis compactos. Frente a alternativas de gama alta con cámara más gruesa y acabados triple pase, este se queda atrás en disipación pura, aunque su relación entre precio y capacidad sigue siendo su baza principal.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aciertos destacaría:
Perfil delgado de 20 mm que resuelve instalaciones imposibles con radiadores estándar.
Gama de longitudes amplia (120 a 480 mm), útil para escalar el circuito según crece el equipo.
Núcleo de cobre con buena conductividad y una respuesta térmica coherente con lo esperado.
Puertos G1/4 estándar, compatibles con el ecosistema habitual de racores, tubos y acoplados de reposición.
Y en el debe:
El rendimiento por milímetro queda por debajo de perfiles convencionales cuando el circuito acumula mucho calor.
El envasado podría mejorar: conviene revisar las aletas al recibirlas para descartar daños de transporte.
Al no incluir ventiladores, el coste real sube si partes de cero; hay que presupuestarlos aparte.
La pintura en los extremos es fina, así que aprieta los tornillos con llave manual y sin excesos.
Como consejo de mantenimiento, recomiendo usar refrigerante de calidad con aditivos anticorrosivos específicos para cobre y latón, cambiarlo cada 12-18 meses y evitar mezclas caseras que cristalicen en las aletas. Un radiador así puede durar muchos ciclos si el líquido se cuida.
Veredicto del experto
Tras semanas de uso intensivo en distintas configuraciones, mi conclusión es que este radiador cumple con solvencia lo que promete: una pieza de cobre fiable, ligera de perfil y flexible en tamaños, ideal para montajes donde el espacio es la restricción principal o para presupuestos ajustados. No pretende competir en brutura térmica con radiadores premium de doble o triple pase, y tampoco es ese su terreno. Para principiantes en refrigeración líquida personalizada, para segundas mounts en cajas medianas o para circuitos de enfriamiento moderado, es una compra sensata con buena relación calidad-precio. Si tu prioridad es clavar las temperaturas más bajas posibles a ruido mínimo, mi consejo es invertir en un perfil más grueso y ventiladores de alta presión estática; en cualquier otro caso, esta opción cumple sobradamente.
27,39 € 43,48 €
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