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Placa Red Pitaya STEMlab 125-10 Osciloscopio Multifunción

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Descripción

Red Pitaya STEMlab 125-10: placa de desarrollo multifunción

La Red Pitaya STEMlab 125-10: placa de desarrollo multifunción es la plataforma DAQ más asequible de Red Pitaya, pensada para quienes buscan un instrumento de medida abierto sin renunciar a prestaciones reales. En la práctica, funciona como osciloscopio, generador de señales y analizador lógico dentro de una placa compacta.

Está dirigida a estudiantes, docentes, aficionados a la electrónica y desarrolladores que necesitan una herramienta versátil para un laboratorio casero o el aula. Para entornos industriales exigentes o mediciones de alta precisión, conviene valorar antes los rangos y la resolución del equipo.

Especificaciones destacadas

Procesador: ARM Cortex-A9 de doble núcleo con FPGA Xilinx Zynq 7010.

RAM: 256 MB, arranque desde microSD de hasta 32 GB.

Entradas RF: 2 canales a 125 MS/s, 10 bits, rango ±1 V / ±20 V, ancho de banda DC–50 MHz.

Salidas RF: 2 canales a 125 MS/s, 10 bits, DC–40 MHz, con protección frente a cortocircuitos.

Extensión: 16 GPIO, 4 entradas analógicas (0–3,5 V) y 4 salidas (0–1,8 V), con I2C, SPI y UART.

Conectividad: Ethernet y USB 2.0; Wi-Fi mediante dongle opcional.

Usos prácticos

Aula o taller: visualizar señales de sensores y realizar prácticas de circuitos.

Prototipado: probar comunicaciones serie (UART, SPI, I2C) entre módulos.

Radioafición y SDR experimental gracias a sus entradas y salidas síncronas.

Si buscas equilibrio entre precio, flexibilidad y una comunidad activa de usuarios, la Red Pitaya STEMlab 125-10: placa de desarrollo multifunción es una opción razonable para empezar con instrumentación virtual.

Preguntas Frecuentes

¿Qué procesador incluye la STEMlab 125-10?

Incorpora un ARM Cortex-A9 de doble núcleo junto a una FPGA Xilinx Zynq 7010, combinación que permite procesar señales en tiempo real y ejecutar aplicaciones basadas en Linux.

¿Cuántos canales de entrada y salida tiene?

Dispone de 2 canales de entrada RF y 2 de salida RF, ambos a 125 MS/s y 10 bits, además de entradas y salidas analógicas adicionales por el conector de extensión.

¿Cómo se conecta a la red?

Incluye puerto Ethernet integrado y USB 2.0. Para conexión inalámbrica, admite Wi-Fi mediante un dongle compatible.

¿Almacena datos internamente?

No tiene memoria interna fija: el sistema arranca desde una tarjeta microSD de hasta 32 GB, que también sirve de almacenamiento principal.

¿Es adecuada para uso educativo?

Sí. Al ser el modelo más económico de Red Pitaya, resulta idónea para entornos académicos y proyectos personales donde el presupuesto importa, manteniendo funciones de gama superior.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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David Pérez Moreno
Especialista en periféricos y accesorios (monitores, teclados, ratones, auriculares, webcams, impresoras y escáneres)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

La Red Pitaya STEMlab 125-10 me parece una placa especialmente interesante para montar un laboratorio de instrumentación compacto y flexible. Durante las pruebas la he utilizado como osciloscopio, generador de funciones, analizador lógico y plataforma de adquisición de datos, alternando entre un ordenador de sobremesa, un portátil y varios circuitos de prototipado.

Su principal atractivo es que concentra varias herramientas en una única placa basada en un procesador ARM Cortex-A9 de doble núcleo y una FPGA Xilinx Zynq 7010. Esta combinación permite ejecutar aplicaciones sobre Linux y, al mismo tiempo, trabajar con procesamiento de señales en tiempo real mediante lógica programable. No sustituye automáticamente a un osciloscopio de laboratorio de gama alta, pero ofrece una relación muy equilibrada entre coste, flexibilidad y posibilidades de experimentación.

El formato resulta cómodo para un banco de trabajo doméstico, un aula o un taller de electrónica. Eso sí, conviene acompañarla de una fuente adecuada, cables de medida y una protección física que evite tocar accidentalmente los conectores durante las prácticas.

Calidad de construcción y materiales

La placa tiene una construcción funcional, orientada claramente al desarrollo y no al uso como instrumento cerrado. Su diseño facilita el acceso a las entradas RF, las salidas, el conector de expansión y la red, algo muy práctico cuando se cambia con frecuencia entre sensores, circuitos digitales y generadores externos.

La ausencia de una carcasa integrada es una ventaja para quienes necesitan acceder a los GPIO o instalarla dentro de un proyecto, pero también obliga a prestar atención a la electricidad estática, los cortocircuitos y las conexiones incorrectas. En un entorno educativo recomendaría utilizar una base aislante o una carcasa compatible, sobre todo si la van a manipular varias personas.

El arranque desde microSD de hasta 32 GB simplifica la instalación y permite separar configuraciones o proyectos en distintas tarjetas. Como contrapartida, la tarjeta se convierte en un elemento importante del sistema. Para evitar problemas, utilizaría una microSD de calidad y apagaría correctamente la placa antes de retirarla o sustituirla.

Compatibilidad y rendimiento

Las dos entradas RF trabajan a 125 MS/s, con resolución de 10 bits y un ancho de banda de DC a 50 MHz. En la práctica, estas prestaciones permiten observar señales de sensores, comprobar formas de onda en circuitos analógicos y analizar comunicaciones o señales periódicas de baja y media frecuencia. El rango configurable de más o menos 1 V y más o menos 20 V aporta flexibilidad, aunque exige seleccionar correctamente la escala antes de conectar una señal desconocida.

Las dos salidas RF alcanzan también 125 MS/s y 10 bits, con funcionamiento desde DC hasta 40 MHz. Las he encontrado útiles para inyectar señales en filtros, amplificadores y etapas de acondicionamiento. La protección frente a cortocircuitos aporta tranquilidad durante las pruebas, aunque no debe interpretarse como una invitación a mantener conexiones defectuosas de forma prolongada.

La resolución de 10 bits es suficiente para formación, prototipado y muchas tareas de diagnóstico, pero ofrece menos margen para distinguir variaciones pequeñas que una instrumentación de mayor resolución. Por ello, para calibraciones precisas, medidas metrológicas o entornos industriales con requisitos estrictos, utilizaría equipos especializados y dejaría la STEMlab como herramienta complementaria.

El conector de expansión amplía mucho las posibilidades. Incluye 16 GPIO, cuatro entradas analógicas de 0 a 3,5 V y cuatro salidas de 0 a 1,8 V, además de interfaces I2C, SPI y UART. Esta combinación permite conectar sensores, pantallas, convertidores, módulos de radio y microcontroladores externos. Hay que tener especial cuidado con los niveles lógicos: una señal de 5 V no debe conectarse directamente a una entrada que trabaje a niveles inferiores sin utilizar adaptación de tensión.

La conexión Ethernet es la opción que prefiero para una instalación estable, especialmente al manejar la placa desde otro ordenador. El USB 2.0 resulta útil para periféricos y configuraciones concretas, mientras que el Wi-Fi mediante dongle opcional puede simplificar el montaje, aunque añade dependencia de compatibilidad y de la calidad de la red inalámbrica.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Sus puntos fuertes son claros:

  • Integra osciloscopio, generador, analizador lógico y adquisición de datos en una sola plataforma.
  • La FPGA permite desarrollar aplicaciones de procesamiento en tiempo real.
  • Dispone de entradas y salidas sincronizadas para experimentos de señal.
  • Ofrece GPIO e interfaces I2C, SPI y UART para prototipos electrónicos.
  • El arranque desde microSD facilita experimentar con distintas configuraciones.
  • Ethernet permite utilizarla de forma remota sin ocupar espacio con un instrumento convencional.

Entre los aspectos mejorables destacaría la resolución de 10 bits, limitada frente a equipos de adquisición más avanzados, y la necesidad de trabajar con accesorios externos para obtener una experiencia de laboratorio completa. También requiere una curva de aprendizaje mayor que un osciloscopio tradicional: hay que familiarizarse con Linux, la configuración de red, las aplicaciones disponibles y la asignación de señales en la FPGA.

Para mantenimiento, recomiendo proteger los conectores, revisar siempre los rangos de entrada y guardar copias de seguridad de la tarjeta microSD. En proyectos con señales rápidas, usaría cables cortos y correctamente apantallados para reducir interferencias y lecturas inestables.

Veredicto del experto

La Red Pitaya STEMlab 125-10 es una plataforma muy competente para aprender instrumentación, crear prototipos y desarrollar aplicaciones de adquisición y procesamiento de señales. Su valor no está únicamente en las cifras de muestreo, sino en la combinación de Linux, FPGA, conectividad y entradas y salidas configurables.

La recomendaría para estudiantes, docentes, aficionados avanzados, desarrolladores y radioaficionados que quieran una herramienta abierta y ampliable. Frente a un osciloscopio convencional ofrece mucha más flexibilidad, aunque a cambio exige mayor configuración y conocimientos técnicos. Si se necesita precisión metrológica, una interfaz protegida para uso industrial o controles inmediatos sin depender de software, conviene optar por instrumentación dedicada.

Como punto de entrada a la instrumentación virtual, ofrece un equilibrio convincente entre prestaciones, tamaño y posibilidades de desarrollo.

Publicado: 9 de septiembre de 2026

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