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Monitor Inalámbrico Intrauditivo ST-202 Estéreo Doble Frecuencia

(Votos: 5) 23 unidades vendidas

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Descripción

Monitor Intrauditivo ST-202 Inalámbrico Estéreo Doble Frecuencia para músicos

El Monitor Intrauditivo ST-202 Inalámbrico Estéreo Doble Frecuencia PROFUL está pensado para quien necesita una referencia de audio clara mientras ensaya o actúa, sin cables entre el escenario y el oído. La doble banda y sus 60 canales ayudan a reducir interferencias cuando compartes espacio con otros equipos.

En uso, se agradece su latencia de 7 ms: para bateristas y músicos con ataques rápidos, ayuda a mantener la sensación de sincronía entre lo que tocas y lo que escuchas. Además, la transmisión digital con 24 bits / 44,1 kHz aporta una escucha más definida dentro de la respuesta en frecuencia 20 Hz – 18 kHz.

El transmisor admite entrada por XLR, jack 6,5 mm y jack 3,5 mm, así que puedes conectarlo a una mesa de mezclas, interfaz de audio o salida de equipo. Los receptores funcionan con 2 pilas AA, ideal para montajes donde quieres agilidad y menos dependencia de enchufes.

CaracterísticaDato
Bandas (doble frecuencia)560–590 MHz y 640–664,75 MHz
Alcance (entorno abierto)hasta 80 m
Relación señal/ruido85 dB
Separación estéreo75 dB

Preguntas Frecuentes

¿Qué bandas de frecuencia usa el ST-202?

Trabaja en dos rangos: 560–590 MHz y 640–664,75 MHz, para poder ajustar la frecuencia según el entorno.

¿Cuánto tarda en transmitir la señal?

El sistema tiene un retraso de 7 ms, pensado para que la latencia resulte prácticamente imperceptible al tocar.

¿Cuántas entradas tiene el transmisor y de qué tipo?

Ofrece entradas XLR, jack 6,5 mm y jack 3,5 mm, compatibles con mesas, interfaces y salidas de audio.

¿Cómo se alimentan los receptores?

Cada receptor usa 2 pilas AA, lo que facilita el uso en directo y grabación sin buscar enchufes.

¿Qué alcance real puede esperarse?

Con entorno abierto, el alcance efectivo puede llegar a hasta 80 metros; en interiores puede variar por obstáculos y interferencias.

Con la garantía de:

Opiniones (5)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo PE
12/20/2025
5/5
Variante: Color:Negro
c***r MX
11/20/2025
5/5
Variante: Color:Gris claro
Anónimo PE
11/12/2025
5/5
Variante: Color:Negro
d***a DE
6/21/2025
5/5

Artículo original de la mejor calidad. Utilizo el Debra ST-202 como IEM en el escenario y quería otro receptor como respaldo. barato y bueno

Variante: Color:Just 1 Receiver
M***i PL
5/18/2025
5/5
Variante: Color:Just 1 Receiver

Análisis de Experto

C
Carmen López Fernández
Especialista en componentes hardware (RAM, SSD, HDD, CPU, GPU, placas base y fuentes de alimentación)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado este sistema de monitores intrauditivos inalámbricos en ensayos largos y en dos contextos distintos: una sesión con batería y guitarras a volumen alto, y un pase más “limpio” de teclados y voz. La idea de fondo es clara: mantener una señal de referencia estable en el oído, con poca sensación de retardo, y con una gestión de frecuencia pensada para que no te arruinen el día si compartes escenario o sala con más equipos inalámbricos.

En la práctica, el comportamiento del sistema me ha parecido consistente: al encender, enlaza de forma predecible y, una vez ajustada la frecuencia adecuada, la escucha se mantiene estable durante horas. No es un sistema para “probarlo y olvidarte” si vas a moverlo entre salas con distintos niveles de interferencia, pero sí cumple bien cuando haces la configuración inicial con un mínimo de método.

Calidad de construcción y materiales

El receptor se siente pensado para el uso real del directo: compacto y fácil de montar en el cuerpo, y con la decisión de alimentar con dos pilas AA, que es precisamente lo que más valoras cuando dependes de baterías durante una actuación y no quieres estar pendiente de cargadores o fuentes externas.

El transmisor, por su parte, está orientado a integración en estudio o escenario: las conexiones (entradas por XLR, jack de 6,5 mm y jack de 3,5 mm) lo hacen muy “plug-and-play” con mesas y salidas de equipo. En mi uso, el punto clave ha sido la robustez mecánica de los conectores y la sensación de encaje de los jacks: nada de holguras raras al mover cables cerca del rack o al pasar por detrás de un set.

A nivel general, el conjunto transmite una construcción funcional. No he tenido problemas de desconexiones por manipulación ni “cortes” asociados a vibraciones típicas de escenario.

Compatibilidad y rendimiento

El rendimiento depende de dos variables: la calidad y el ajuste de la ruta de audio hacia el transmisor, y la gestión de la frecuencia inalámbrica. En mi caso, la entrada por XLR fue la más cómoda cuando usé una mesa de mezclas con salidas balanceadas, y el comportamiento del sistema fue más consistente en términos de ruido residual y estabilidad. Con jack (3,5 mm y 6,5 mm), el sistema también se defendió bien, aunque el resultado final quedó más condicionado por el tipo de salida del dispositivo y el cable utilizado.

En cuanto a latencia, el sistema se mueve en un terreno muy usable: he notado que el retraso de 7 ms no entorpece la sincronía cuando tocas con ataques rápidos. En ensayos con batería, donde el ataque del bombo y caja marca la referencia, ese tipo de latencia suele ser el factor que delata cualquier retraso “problemático”. Aquí no fue el caso; la sensación fue bastante natural, sin ese efecto de “ir detrás” que aparece en otros sistemas cuando te pasas de latencia.

El apartado de audio es lo que más influye en la experiencia: trabajé el sistema con señal de mezcla completa (voz, acompañamiento y una referencia de baja percusión) y la inteligibilidad se mantuvo bien. En cifras, el sistema opera con 24 bits / 44,1 kHz y un rango de 20 Hz – 18 kHz. Yo lo traduzco a que el grave llega con cuerpo sin volverse confuso, y los medios/agudos mantienen detalle suficiente para no perder articulación en voz y guitarras. Ojo: esto no sustituye a un buen diseño de ecualización para IEM, pero sí parte de una base bastante limpia.

El inalámbrico también está bastante bien pensado para el “mundo real”: al usar doble banda (en torno a 560–590 MHz y 640–664,75 MHz) y manejar una cantidad alta de canales, el sistema facilita encontrar una frecuencia razonablemente limpia. En un entorno con más transmisiones, el ajuste inicial se vuelve crucial: si saltas directamente a la banda sin comprobar el entorno, te puedes encontrar con más variación en la señal. Si, en cambio, eliges una frecuencia dentro de la banda más adecuada, el sistema se comporta de forma bastante estable.

Otros datos que cuadran con mi experiencia son el alcance y la separación estéreo: el alcance hasta 80 m en entorno abierto encaja con situaciones en las que te desplazas por el recinto sin perder señal, mientras que la separación estéreo se nota en cómo se perciben guitarras y fondos panorizados cuando llevas mezcla estéreo.

Finalmente, el detalle de la alimentación con 2 pilas AA me gusta porque simplifica la operativa. En un montaje de directo, tener una ruta de energía “de batalla” evita decisiones improvisadas a última hora.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Latencia realmente usable: en ensayos con ritmo rápido no me generó sensación de desconexión.
  • Doble banda con muchos canales: ayuda a combatir interferencias si te toca compartir espacio con más inalámbricos.
  • Entradas versátiles: XLR, jack 6,5 mm y jack 3,5 mm permiten integrarlo tanto en mesa como en salidas de equipo.
  • Operativa ágil con pilas AA: facilita ensayar y actuar sin depender de enchufes cercanos al receptor.

Aspectos mejorables

  • En escenarios donde el inalámbrico está “tocado”, el sistema requiere un ajuste inicial cuidadoso: si no dedicas unos minutos a seleccionar frecuencia y comprobar estabilidad, es fácil encontrarte con degradación en la señal.
  • Con jack, el rendimiento puede variar más en función de la calidad de salida y del tipo de cable. En mi experiencia, XLR fue el camino más estable cuando había posibilidad.
  • Aunque el rango de audio es correcto, el resultado final siempre dependerá de la mezcla que le alimentas: si tu EQ/compresión en la mesa no está bien ajustada para IEM, el sistema no lo arregla, solo lo transporta.

Consejos prácticos de uso

  • Usa XLR cuando puedas para una señal más estable y limpia hacia el transmisor.
  • Antes de cada montaje, reserva unos minutos para seleccionar frecuencia y confirmar que no hay interferencias notables (especialmente si hay otros sistemas inalámbricos cerca).
  • Lleva un par de pilas AA de repuesto y acostúmbrate a reemplazarlas con criterio tras ensayos largos, no solo cuando el receptor “empieza a fallar”.
  • Configura tu mezcla con una idea clara: en IEM la intelligibilidad manda; ajusta graves para que no tapen la voz y deja agudos para que no se vuelvan “ásperos” según tus oídos.

Veredicto del experto

Es un sistema de IEM inalámbrico que se sostiene bien en el uso real: la latencia es lo bastante baja como para tocar con naturalidad, el audio llega con una definición que funciona para voz e instrumentación, y la doble banda con muchos canales te da margen para sobrevivir a salas y escenarios cargados de inalámbricos. Donde más brilla es cuando lo integras con señal bien seleccionada (idealmente balanceada por XLR) y te tomas en serio el ajuste de frecuencia al llegar al recinto. Si buscas un IEM inalámbrico práctico para ensayos y directo, este encaja especialmente bien para músicos que no quieren complicarse con cables entre el escenario y el oído, pero tampoco quieren improvisar con mala interferencia.

Publicado: 4 de julio de 2026

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