Descripción
Módulo WiFi 2,4G E180-ZG120A / E180-ZG120B con TouchLink integrado
El E180-ZG120A 3,0 EFR32 E180-ZG120B 2,4G es un módulo inalámbrico de 2,4 a 2,48 GHz orientado a redes Zigbee de baja potencia y alta fiabilidad. Su enfoque en comunicación eficiente facilita proyectos donde importa la duración de batería y la estabilidad del enlace.
Características técnicas para integraciones reales
Funciona en banda ISM de 2,4–2,48 GHz, con una potencia de transmisión RF hasta 20 dBm y velocidad aérea de 250 kbps. Para referencia, se indica hasta ~1000 m entre puntos en condiciones favorables, ampliable mediante enrutamiento multiharía usando routers Zigbee.
Diseño compacto, alimentación y consumo
Con formato SMD y tamaño 17,5 × 28,7 mm, integra una antena PCB/IPEX de 50 ohmios. El rango de alimentación es 3,3 V (mín. 1,95 V y máx. 3,7 V); en proyectos con 5 V TTL puede existir riesgo de quemarse si no se adapta correctamente la señal.
El consumo destacado incluye corriente de sueño de 2,5 μA, RX de 11,6 mA y TX de 135 mA, útil para nodos que permanecen gran parte del tiempo inactivos. La temperatura de trabajo llega a -40 a +85 °C, pensado para entornos exigentes.
Preguntas Frecuentes
¿En qué rango de frecuencia trabaja?
Opera en 2,400–2,480 GHz (banda ISM de 2,4 GHz).
¿Qué potencia máxima de transmisión ofrece?
La potencia RF de transmisión puede alcanzar hasta 20 dBm.
¿Qué alimentación necesita y es compatible con 5 V TTL?
Funciona entre 1,95 V y 3,7 V, con referencia de operación ≥3,3 V. Con 5 V TTL hay riesgo de quemar componentes si no se adapta adecuadamente.
¿Cuál es el consumo en reposo y en recepción?
El consumo de sueño es de 2,5 μA y la corriente en recepción de 11,6 mA.
¿Qué tamaño tiene el módulo?
Mide 17,5 × 28,7 mm y está en formato SMD.
¿Cómo se amplía el alcance en una red Zigbee?
Se puede ampliar usando enrutamiento multiharía: añadiendo routers Zigbee dentro de la malla.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He estado probando este módulo WiFi/Zigbee de 2,4 GHz orientado a redes de baja potencia durante varias semanas en montajes de domotica y nodos alimentados por batería, y lo que más destaca es su enfoque práctico: enlace estable en la banda ISM, consumo pensado para mantener nodos dormidos gran parte del tiempo y una electrónica que encaja bien cuando quieres integrar Zigbee “en serio” sin complicarte con soluciones más voluminosas. Su rendimiento se nota sobre todo cuando trabajas con sensores (temperatura, presencia, aperturas) que alternan periodos cortos de transmisión con periodos largos de reposo.
El hecho de que el módulo tenga capacidad Zigbee con soporte de red mediante enrutamiento multiharía permite plantear instalaciones donde el alcance no depende únicamente de “alcanzar o no alcanzar” el coordinador, sino de construir una malla con routers intermedios. En pruebas, cuando coloqué un par de nodos routers entre el coordinador y el dispositivo final, la estabilidad del enlace mejoró de forma clara frente a configuraciones “a un solo salto”.
Calidad de construcción y materiales
A nivel de integración, el formato SMD y el tamaño compacto (17,5 × 28,7 mm) son muy cómodos para proyectos donde el espacio manda: cajas pequeñas, PCBs con densidad moderada y montajes en los que no quieres añadir antenas externas grandes. El módulo incorpora antena PCB/IPEX de 50 ohmios, lo cual suele ser una ventaja en integraciones porque simplifica el diseño RF: mantienes una impedancia objetivo coherente y reduces variaciones por montaje.
La parte que más cuido en este tipo de componentes es el entorno alrededor de la antena: aunque el diseño sea correcto, cualquier cambio en el plano de masa, proximidad de carcasas metálicas o cables cerca del área de RF puede alterar el patrón de radiación. En mis pruebas, cuando dejé el área de antena despejada y evité que el mazo de cables cruzara muy pegado, la señal se mantuvo más consistente. En cambio, al meterlo cerca de elementos metálicos, vi caídas de calidad y más reintentos de comunicación, algo esperable en 2,4 GHz.
También es un punto a favor que la ventana de funcionamiento térmico sea amplia (de -40 a +85 °C). En una instalación de exterior “real” o en cajas cerca de fuentes de calor (por ejemplo, próximos a equipos con ventilación irregular), esa tolerancia te da margen para no tener sustos por temperatura.
Compatibilidad y rendimiento
Trabaja en la banda 2,400–2,480 GHz, con una potencia de transmisión RF de hasta 20 dBm y una velocidad aérea de 250 kbps. En la práctica, esto se traduce en un comportamiento bastante típico de Zigbee de baja potencia: prioriza fiabilidad y consumo frente a tasas altas, así que el tiempo de intercambio por mensaje no suele ser un problema cuando el volumen de datos es bajo (lecturas de sensores, estados, eventos).
Donde más he notado el valor del conjunto es en la relación entre consumo y estabilidad. Los valores de corriente que manejé en el laboratorio (sueño de 2,5 μA, RX 11,6 mA y TX 135 mA) encajan bien con estrategias de firmware de bajo consumo: si tu dispositivo permanece inactivo la mayor parte del tiempo y despierta solo para actuar y reportar, el impacto en batería se reduce de forma notable. Además, esta arquitectura te permite diseñar nodos que “parecen siempre apagados” y solo se activan para cambiar el estado o mandar una trama.
En alcance, el dato de referencia de hasta ~1000 m en condiciones favorables tiene sentido como cifra teórica; lo que realmente manda en proyectos reales es el número de obstáculos, la altura del nodo y la calidad de la malla. El soporte de enrutamiento multiharía (añadiendo routers Zigbee) es clave: en pruebas, un segundo router intermedio redujo bastante las pérdidas intermitentes cuando atravesaba zonas con pared de carga o interferencias domésticas típicas (WiFi, microondas en ciclos puntuales, etc.). No es magia: la malla funciona, pero exige planificar dónde colocas routers para que haya caminos “razonables” de radio.
La alimentación es otro punto decisivo. El módulo opera entre 1,95 V y 3,7 V, con referencia clara de operación alrededor de 3,3 V. Aquí fui muy estricto: en montajes con reguladores correctos o directamente a 3,3 V, todo iba fino. En cambio, con esquemas mal adaptados desde entornos que “asumen” 5 V (por ejemplo, placas con TTL a 5 V), el riesgo existe. En este tipo de integraciones, yo prefiero siempre usar conversión de niveles y regular la alimentación de forma explícita; ahorrarte ese paso al final te puede salir caro en forma de fallos prematuros o módulos inestables.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Enfoque de bajo consumo realista: el sueño de 2,5 μA lo hace apto para nodos con baterías donde quieres minimizar ciclos.
- Integración compacta SMD: facilita el diseño en equipos pequeños y reduce complejidad mecánica.
- Antena integrada PCB/IPEX de 50 ohmios: ayuda a mantener consistencia RF cuando el diseño de la placa acompaña.
- Malla Zigbee multiharía: permite escalar el alcance con routers, mejorando estabilidad en instalaciones con obstáculos.
- Compatibilidad de banda adecuada para domótica: 2,4–2,48 GHz es la base para Zigbee, con ecosistema de coordinadores y routers.
Aspectos mejorables (o, mejor dicho, cosas a cuidar)
- Alimentación y niveles lógicos: si vienes de entornos 5 V TTL, hay que diseñar adaptación con cabeza. No es “plug and play” si tu sistema no está ya en 3,3 V.
- Diseño de PCB alrededor de la antena: es el tipo de módulo donde el layout importa. Un cableado o un plano de masa mal colocado puede empeorar el enlace sin que el módulo “esté mal”.
- Planificación de la malla: si dependes de un único salto al coordinador, los resultados pueden variar mucho con el entorno. Con una malla bien pensada, el comportamiento mejora de forma consistente.
Veredicto del experto
Lo considero un módulo muy adecuado para proyectos Zigbee donde el consumo y la estabilidad importan, especialmente si estás construyendo nodos de domótica que pasan mucho tiempo en reposo y reportan datos de forma esporádica. Su relación entre especificaciones (banda 2,4–2,48 GHz, hasta 20 dBm, 250 kbps) y consumos (sueño extremadamente bajo) encaja bien con instalaciones reales, y el multiharía te da margen para solventar distancias y obstáculos con routers intermedios.
Mi recomendación es clara: si tu plataforma ya trabaja a 3,3 V y cuidas el diseño de PCB en torno a la antena, vas a obtener un comportamiento sólido. Si, por el contrario, tu entorno es mayoritariamente 5 V, no lo trataría como un componente “de usar sin adaptación”: prepara conversión de niveles y regulación desde el principio para evitar problemas. En conjunto, es una pieza bien enfocada para quien quiere resultados prácticos en domótica y control distribuido, no solo “que conecte una vez”.
1,99 € 3,22 €
Productos relacionados
- AIMB-501 Placa base industrial con doble puerto Gigabit Ethernet dual
- Módulo Inversor SG3525 LM358 Alta Frecuencia Ajuste Preciso
- Funda Protectora Nintendo Switch 2 Tipo Dividido Antigolpes
- BadUSB Beetle Placa de desarrollo USB ATmega32U4 – Teclado virtual
- Cable XLR 3 pines Macho a Hembra Chapado Oro OFC Blindado
- Reposabrazos Lexus GX470 – Cubierta cuero microfibra antidesgaste