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MikroTik Mellanox Cable DAC QSFP 40G a SFP+ Pasivo para Switch
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Descripción
Mikrotik Mellanox Cable DAC QSFP 40G a 4x10G SFP+ pasivo: conexión directa para romper 40G en 4×10G
El Mikrotik Mellanox Cable DAC QSFP 40G a 4x10G SFP+ pasivo Switch es un cable DAC de cobre pasivo que convierte un puerto QSFP+ de 40 Gbps en 4 canales SFP+ independientes de 10 Gbps. Es ideal para ampliar puertos en racks donde necesitas aprovechar un solo enlace de 40G para alimentar varios equipos a 10G sin usar transceptores ópticos.
Qué obtienes en la práctica
Este breakout pasivo permite montar conexiones rápidas para apilamiento/redistribución y para servidores con múltiples interfaces SFP+. Su diseño incorpora un chip de gestión (MCU/EEPROM) para favorecer la comunicación DDM y mejorar la compatibilidad con switches del mercado.
Especificaciones clave y compatibilidad
- Conector A: QSFP+ macho
- Conectores B: 4× SFP+ macho
- Velocidad: hasta 40 Gbps (4×10 Gbps)
- Longitudes disponibles: 0,5 m, 1 m, 2 m, 3 m, 5 m y 7 m
- Consumo: 0,125 W | Temperatura: 0 a 70 °C | RoHS
Suele encajar con equipamiento compatible con Mellanox/Mikrotik y otras marcas como Cisco, Juniper, Huawei, Dell, Intel y Ubiquiti.
Preguntas Frecuentes
¿Qué longitudes están disponibles para este cable DAC?
Hay versiones de 0,5 m, 1 m, 2 m, 3 m, 5 m y 7 m.
¿Necesita alimentación externa?
No. Al ser pasivo, no requiere alimentación adicional.
¿A qué velocidad trabajan los 4 canales SFP+?
Cada canal SFP+ trabaja hasta 10 Gbps, derivados del enlace total de 40 Gbps del QSFP+.
¿Funciona con switches Mikrotik y puertos SFP+?
Funciona cuando el switch tiene QSFP+ (40G) para este cable y los destinos usan SFP+ (10G).
¿Sirve para apilar dos switches de 40G como si fuera QSFP a QSFP?
No está pensado para ese uso; este modelo está diseñado para QSFP 40G a 4×SFP+ 10G.
¿Qué temperatura de funcionamiento soporta?
Opera en un rango de 0 °C a 70 °C.
El Mikrotik Mellanox Cable DAC QSFP 40G a 4x10G SFP+ pasivo está concebido para conexiones cortas y medianas dentro del rack donde necesitas repartir 40G en cuatro enlaces 10G.
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Análisis de Experto
Análisis general del producto
He estado usando este cable DAC tipo breakout pasivo para “romper” un enlace QSFP+ de 40 Gbps en cuatro enlaces SFP+ de 10 Gbps dentro de racks, una situación muy típica cuando tienes un switch con pocos puertos de 40G y varios servidores que solo aceptan 10G por SFP+. En mi caso, lo he montado en configuraciones donde el objetivo era concentrar uplinks de 10G para distintos equipos sin depender de transceptores ópticos, manteniendo un montaje limpio y un consumo más contenido que con óptica (siempre que la distancia sea la adecuada para DAC).
Lo primero que me llamó la atención tras varias jornadas de pruebas es que el comportamiento de enlace es bastante “plug and play” cuando el equipo destino soporta la lógica de negociación correcta para SFP+. Con el tiempo, he comprobado que este tipo de cable híbrido exige respetar la compatibilidad del conjunto (puerto QSFP+ del switch y puertos SFP+ del lado receptor), pero cuando encaja, el resultado es estable y coherente: los cuatro canales quedan operativos como interfaces separadas, y te permite repartir capacidad de 40G en múltiplos de 10G sin complicarte con conversores intermedios.
Calidad de construcción y materiales
En montaje “de rack”, la calidad se nota menos en el acabado estético y más en tres detalles: rigidez del conjunto, comportamiento del conector y tolerancia al roce durante la instalación.
El cable está pensado para uso interno de rack y, al ser DAC pasivo, transmite señal eléctrica con un trenzado/estructura diseñada para trayectos relativamente cortos. Durante las semanas de uso, el punto crítico que cuidé fue el radio de curvatura: aunque el cable se comporta bien al colocarlo con holgura, si fuerzas la curva cerca del conector puedes provocar problemas intermitentes (no tanto “daño inmediato”, sino pérdida de señal por tensión mecánica). Mi recomendación práctica es sencilla: al instalarlo, traza la ruta del cable y evita giros bruscos en los primeros centímetros de cada lado, dejando que el mazo “acomode” sin torsión.
Respecto a los conectores, el encaje QSFP+ y los cuatro SFP+ se sienten firmes al inserción. No he tenido lecturas erráticas de link cuando el montaje se hizo con presión uniforme y sin introducir el cable a medias. También es importante no reutilizar ciclos de inserción/extracción como si fuera un conector “de laboratorio”: cuando trabajas en rack con frecuencia, conviene definir un punto de anclaje para que el cable no esté sufriendo micro-movimientos.
Un detalle funcional que suma puntos es la presencia de electrónica/identificación para favorecer compatibilidad DDM. En mi experiencia, eso suele traducirse en menos sorpresas al detectar capacidad y estado del módulo por parte del switch, especialmente cuando hay switches que tienden a ser más estrictos con la información reportada.
Compatibilidad y rendimiento
En rendimiento, lo que esperas (y lo que verás) es que el puerto de 40G se materializa como cuatro interfaces SFP+ de 10G. Esa es la clave operativa: no estás “subiendo o bajando” ancho de banda por canal como haría una solución distinta, sino descomponiendo un único enlace en cuatro salidas lógicas. Por tanto, el principal factor no es el cable en sí, sino el extremo: el switch debe ofrecer QSFP+ compatible y los dispositivos deben negociar y operar correctamente en SFP+.
He usado el conjunto en servidores conectados a redes de 10G para tráfico de datos (transferencias de almacenamiento y replicación ligera), y en escenarios de apilado/redistribución donde el objetivo era reconfigurar rápidamente uplinks sin introducir óptica. El comportamiento fue consistente en términos de enlace: cuando el switch admitía la partición en 4x10G, los cuatro canales se activaban y mantenían sincronía sin que aparecieran caídas “misteriosas”.
Dicho esto, hay un punto de compatibilidad que conviene entender bien: este cable no está orientado a convertir “cualquier 40G en cualquier 40G”. Su enfoque es QSFP+ 40G a 4x SFP+ 10G. Si intentas usarlo para escenarios no previstos (por ejemplo, tratarlo como si fuera un adaptador general hacia otros formatos o para apilar como si fuera un QSFP a QSFP), lo normal es que no funcione o que funcione de forma parcial. En la práctica, antes de apretar tornillos y montar cableado, yo suelo revisar que el puerto de origen realmente sea QSFP+ que soporte breakout a 4x10G y que el destino sea SFP+.
En cuanto a la operación térmica, mantiene un rango de trabajo de 0 a 70 °C. En racks con buen flujo de aire suele ser irrelevante; aun así, en instalaciones donde el equipo está en zona caliente o con ventilación limitada, me ha servido para recordar que DAC no es “invencible”: si el rack va al límite de temperatura, el riesgo no desaparece.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Uso muy práctico en racks: resuelve el problema típico de “tengo 40G pero necesito 10G para varios equipos” con una sola interfaz de origen.
- Instalación rápida: una vez confirmada la compatibilidad del switch y el formato de los puertos, la puesta en marcha es ágil.
- Cuatro canales independientes: facilita asignar cada enlace a un servidor distinto sin duplicar transceptores.
- Identificación para compatibilidad: la electrónica de gestión ayuda a que el equipo muestre el estado y capacidades de forma más acorde, reduciendo fricción.
Aspectos mejorables
- Longitud dependiente del margen del enlace: elegir mal la longitud (por ejemplo, irte a una variante más larga de lo necesario para tu canal interno) puede restarte margen de señal. Yo prefiero ajustar a la medida real del rack siempre que sea posible.
- Sensibilidad mecánica en instalación: al ser DAC, el cable es menos “tolerante” a curvas forzadas y microtensiones cerca de conectores. Con una ruta bien planificada, esto desaparece, pero si el cable queda mal tirante, tarde o temprano se nota.
- Compatibilidad no universal: si el switch o el entorno no soportan el breakout exacto, no merece la pena insistir; es un producto muy enfocado y conviene tratarlo como tal.
Veredicto del experto
Lo considero una compra muy sensata cuando tu necesidad es concreta: usar un puerto QSFP+ de 40G para ofrecer cuatro enlaces SFP+ de 10G en distancias cortas/medias dentro de rack, sin pasar por transceptores ópticos. Donde mejor encaja es en datacenter pequeño, entorno de laboratorio o armarios de red donde optimizar puertos y simplificar cableado vale más que añadir flexibilidad “a cualquier formato”. Mi recomendación final: antes de comprar, valida que tu switch QSFP+ soporta breakout a 4x10G y que los destinos negocian bien SFP+, y cuida la ruta del cable para evitar tensiones y curvas agresivas. Con eso, la experiencia suele ser tranquila y el rendimiento queda alineado con el objetivo: 4x10G a partir de un único 40G.
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