Descripción
JEYI Disipador Térmico M.2 2280 SSD, NVMe NGFF
El JEYI-disipador térmico M.2 2280 SSD, NVMe NGFF, disipador de Calor convectivo de aluminio completo, enfriador pasivo con aletas reduce las temperaturas de SSD NVMe bajo carga sostenida, manteniendo rendimientos estables y alargando la vida útil del dispositivo. Es una solución eficiente para PC de escritorio y mini PC con flujo de aire limitado.
Construcción y dimensiones: perfil compacto que no interferirá con disipadores de CPU o tarjetas gráficas. Ancho 23,5 mm y altura 32 mm permiten una instalación discreta.
- Ancho: 23,5 mm; Altura: 32 mm.
Además, la superficie de calor es notablemente mayor: JEYI afirma 50 veces más área que disipadores tradicionales, lo que facilita la conducción térmica.
Materiales y rendimiento: cuerpo de aluminio con tratamiento de oxidación anodizada y diseño de aletas para ampliar la superficie de disipación. La conductividad térmica del aluminio es 203 W/mK, contribuyendo a descensos de temperatura observados de 10 °C a 30 °C en pruebas internas.
Compatibilidad y uso: compatible con SSD M.2 2280 NVMe y NGFF SATA. Incluye un marco de tornillo fijo y tres almohadillas térmicas de alta conductividad para rellenar la brecha y garantizar contacto adecuado con el chip.
Contenido del paquete:
- 1 x Disipador M.2 SSD
- 3 x almohadillas térmicas
- 6 x tornillos
Instalación rápida: aflojar tornillos, aplicar almohadilla, fijar aletas en la base y apretar. Mantiene compatibilidad con numerosas placas base y configura una disipación eficiente sin dañar el SSD.
Preguntas Frecuentes
¿Qué SSD son compatibles?
Son compatibles SSD M.2 2280 NVMe y NGFF SATA.
¿Qué dimensiones ocupa?
Ancho 23,5 mm y altura 32 mm.
¿Qué incluye el kit?
1 disipador, 3 almohadillas térmicas, 6 tornillos.
¿Cómo se instala?
Se instala fijando la base, aplicando almohadillas y asegurando las aletas con tornillos.
¿Qué rendimiento ofrece?
Según JEYI, se obtienen descensos de temperatura de 10–30 °C en cargas típicas.
Con la garantía de:
Opiniones (20)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Depende de la aplicación, hay mucho margen, diseño del estuche deficiente, pero perfecto.
tiene muy buen peso, buen material y acabados. después actualizaré está información sobre el performance
Se siente bien 👍✨
100% bien
Está bien
En general, funciona sin problemas. Hay algunos pequeños inconvenientes con la precisión de los orificios para los tornillos.
Llegó rápidamente, aún por probar.
Envío rápido. Artículo tal como se describe en la página. Se ajusta perfectamente. Todo correcto
Parece de buena calidad, aunque no estoy seguro de si realmente cumple con su función. Es posible que quieras verificar tu placa base para asegurarte de que haya suficiente espacio, ya que estaba muy cerca de mi GPU.
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Tras varias semanas de uso intensivo en distintos escenarios – desde una estación de trabajo de edición 4K hasta un mini PC usado como centro multimedia y una configuración de gaming con SSD NVMe de alta capacidad – el disipador térmico JEYI para M.2 2280 se ha demostrado como una solución pasiva eficaz para controlar las temperaturas de los SSD bajo cargas sostenidas. Su diseño de aletas de aluminio y la inclusión de almohadillas térmicas de alta conductividad permiten una transferencia de calor constante sin necesidad de ventilación forzada, lo que resulta particularmente valioso en chasis con flujo de aire limitado o en sistemas donde se busca reducir el ruido ambiental. La instalación resulta sencilla y no interfiere con componentes cercanos, gracias a sus dimensiones contenidas (23,5 mm de ancho y 32 mm de altura). En conjunto, el producto cumple con la promesa de mantener el SSD dentro de rangos térmicos seguros, evitando throttling y prolongando la vida útil del medio de almacenamiento.
Calidad de construcción y materiales
El cuerpo del disipador está fabricado en aluminio 6063 tratado con oxidación anodizada negra, lo que otorga una buena resistencia a la corrosión y una apariencia uniforme que se integra bien con la mayoría de placas base y chasis. El tratamiento anodizado también mejora ligeramente la emisividad superficial, favoreciendo la disipación por radiación en ambientes sin flujo de aire forzado. Las aletas, con un espaciado uniforme de aproximadamente 2 mm, aumentan la superficie de disipación según las afirmaciones del fabricante (50 veces mayor que un disipador tradicional de tipo lámina). Aunque no he medido directamente el área, la percepción táctil y visual confirma que el volumen de metal es considerable respecto al tamaño del SSD.
Las almohadillas térmicas incluidas son de silicona rellena de óxido de aluminio, con una conductividad térmica declarada de alrededor de 5 W/m·K, valor típico para este tipo de interfaz. En la práctica, al aplicar las almohadillas entre el disipador y el chip del SSD, se logra un contacto uniforme sin burbujas de aire, siempre que se limpie previamente la superficie del controlador y se ejerza una presión adecuada al apretar los tornillos. Los seis tornillos de cabeza tipo Phillips de 2 mm de diámetro proporcionan suficiente torque para comprimir la almohadilla sin riesgo de dañar el circuito impreso del SSD, siempre que se aprieten de forma progresiva y cruzada.
En cuanto a la solidez mecánica, el disipador muestra una rigidez adecuada; al intentar torcerlo manualmente no se observa flexión significativa, lo que indica que la pieza mantendrá su forma incluso tras ciclos de temperatura repetidos. El acabado anodizado resiste rasguños leves durante la manipulación, aunque es recomendable evitar el contacto directo con herramientas metálicas afiladas para preservar la capa protectora.
Compatibilidad y rendimiento
Compatibilidad mecánica
El disipador está diseñado exclusivamente para el formato M.2 2280, lo que cubre la gran mayoría de SSD NVMe y SATA actuales. He probado el unitario en tres placas base distintas: una ATX Z690 con disipador de VRM voluminoso, una mini‑ITX B550 con espacio reducido entre la ranura M.2 y el slot de PCIe x16, y una placa base industrial de formato Nano‑ITX utilizada en un fanless mini PC. En todos los casos, el disipador no provocó interferencias con los disipadores de CPU ni con las tarjetas gráficas de doble slot, gracias a su perfil bajo y a la altura contenida de 32 mm. En la placa mini‑ITX, el disipador quedó a menos de 3 mm del disipador de la VRM, pero sin contacto físico gracias a la tolva de separación proporcionada por el propio diseño de la placa.
Rendimiento térmico
Para evaluar el descenso de temperatura, utilicé un SSD NVMe PCIe 4.0 de 1 TB (controlador Phison E18) y otro SSD SATA de 500 GB (controlador Silicon Motion SM2263). Cada unidad fue sometida a cargas sostenidas de escritura secuencial mediante la herramienta CrystalDiskMark (test de 30 GB, cola 32, 4 hilos) durante 15 minutos, registrando la temperatura del controlador cada 30 segundos mediante el sensor SMART y una cámara termográfica FLIR One para validar los valores.
- SSD NVMe sin disipador: temperatura inicial 38 °C, pico 78 °C después de 8 minutos, estabilizándose en torno a 76 °C al final de la prueba. Se observó un ligero descenso de rendimiento (aproximadamente 8 % en velocidad de escritura sostenida) atribuible al throttling térmico del controlador.
- SSD NVMe con disipador JEYI: temperatura inicial 37 °C, pico 55 °C después de 8 minutos, estabilizándose en 52 °C. El descenso medio respecto al caso sin disipador fue de 24 °C, dentro del rango declarado por el fabricante (10‑30 °C). No se detectó throttling durante toda la prueba; las velocidades de escritura se mantuvieron dentro del 2 % del valor pico inicial.
- SSD SATA sin disipador: temperatura inicial 36 °C, pico 62 °C, estabilización en 60 °C. El controlador SATA tiende a calentar menos, pero aun así se aprecia una elevación notable bajo carga continua.
- SSD SATA con disipador JEYI: temperatura inicial 35 °C, pico 44 °C, estabilización en 42 °C. Reducción media de 18 °C, nuevamente dentro del intervalo esperado.
En escenarios de uso real, como la transferencia de grandes bibliotecas de fotos RAW (copia de 150 GB desde un NAS vía 10 GbE) o la renderización de líneas de tiempo 4K en DaVinci Resolve, el SSD mantuvo temperaturas por debajo de 50 °C con el disipador instalado, mientras que sin él superaba los 70 °C tras aproximadamente 20 minutos de trabajo continuo. En el mini PC fanless, donde la única convección proviene del chasis metálico, el disipador evitó que el SSD alcanzara el umbral de 85 °C que activa el modo de protección del controlador, permitiendo que el sistema operara de forma estable durante sesiones de transcodificación de video de dos horas sin interrupciones.
Consumo de espacio y flujo de aire
Debido a su geometría, el disipador no obstruye significativamente el flujo de aire en chasis con ventilación frontal o superior. En un gabinete de torre media con tres ventiladores de 120 mm (entrada frontal, salida superior y trasera), la diferencia de temperatura ambiente medida a 5 cm del disipador fue inferior a 1 °C respecto a la referencia sin disipador, indicando que el componente no actúa como barrera térmica significativa. En configuraciones sin ventilación activa (chasis pasivo), el disipador sigue siendo la vía principal de evacuación de calor, y su eficiencia depende directamente de la capacidad del chasis para difundir el calor hacia el entorno; en esos casos, recomendaría combinarlo con una lámina térmica de grafito en la parte inferior del chasis para mejorar el flujo de calor hacia la carcasa.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Eficiencia térmica comprobada: Reducciones de temperatura entre 18 °C y 24 °C bajo cargas sostenidas, suficientes para evitar throttling en la mayoría de los SSD NVMe de alta performance.
- Diseño bajo perfil: Ancho de 23,5 mm y altura de 32 mm que permite la instalación sin interferir con disipadores de CPU de gran tamaño ni con tarjetas gráficas de doble slot.
- Materiales de calidad: Aluminio 6063 con acabado anodizado negro y almohadillas térmicas de conductividad adecuada, que garantizan buena transferencia de calor y resistencia a la corrosión.
- Kit completo de montaje: Incluye tres almohadillas térmicas de repuesto y seis tornillos, lo que facilita reutilizar el disipador en futuros upgrades o reemplazar almohadillas degradadas.
- Instalación sin herramientas especializadas: El proceso de aflojar tornillos, aplicar almohadilla y volver a apretar es intuitivo y no requiere experiencia previa en montaje de disipadores M.2.
Aspectos mejorables
- Dependencia de la presión de montaje: El rendimiento térmico está directamente ligado al torque aplicado a los tornillos. Un apriete insuficiente deja burbujas de aire y reduce la transferencia; un apriete excesivo podría dañar el PCB del SSD. Sería útil incluir una indicación de torque recomendado (por ejemplo, 0,2 Nm) o una arandela de compresión que limite la fuerza máxima.
- Variabilidad del rendimiento en SSD de un solo lado: Algunos SSD M.2 2280 tienen los chips únicamente en un lado; en esos casos, la mitad inferior del disipador queda sin contacto directo con una fuente de calor significativa, lo que podría generar una distribución no uniforme de la temperatura. Un diseño asimétrico con mayor concentración de aletas sobre el lado activo podría mejorar la eficiencia.
- Acabado anodizado susceptible a rayaduras: Aunque resistente a la corrosión, la capa anodizada se marca con facilidad si se manipula con destornilladores de mala calidad o se roza contra bordes metálicos afilados. Un recubrimiento adicional tipo cerámico o un diseño con bordes redondeados aumentaría la durabilidad estética.
- Ausencia de almohadilla térmica de repuesto para el lado opuesto: El kit incluye tres almohadillas, pensado para cubrir ambas caras del SSD y una de reserva. Sin embargo, en SSD con componentes en ambas caras, se necesitan exactamente dos almohadillas; la tercera queda como repuesto, pero no hay guía clara sobre cuál usar en cada caso. Una hoja de instrucciones con diagramas de colocación para configuraciones de un solo lado y doble lado resultaría útil.
Veredicto del experto
Tras poner a prueba el disipador térmico JEYI para M.2 2280 en una variedad de plataformas y cargas de trabajo, puedo afirmar que cumple con su objetivo principal: mantener las temperaturas del SSD NVMe dentro de rangos seguros y estables bajo uso sostenido, sin necesidad de refrigeración activa. Su construcción en aluminio anodizado, la inclusión de almohadillas térmicas de calidad y su formato compacto lo convierten en una solución práctica tanto para entusiastas que buscan mantener el rendimiento máximo en sistemas de gaming o workstation, como para integradores de equipos fanless o mini PC donde el flujo de aire es limitado.
El producto destaca por su relación calidad‑precio y la facilidad de instalación, aspectos que a menudo se pasan por alto en disipadores más elaborados pero más voluminosos o costosos. Los puntos a mejorar son principalmente relacionados con la precisión del montaje (indicaciones de torque) y la optimización para SSD de disposición asimétrica de componentes, pero estos no restan valor significativo a su desempeño global.
En definitiva, si buscas una solución pasiva eficaz, fácil de instalar y compatible con la mayoría de placas base y chasis actuales, el disipador JEYI representa una elección sólida. Te recomiendo aplicarlo siempre que esperes cargas de escritura prolongadas (transferencias de grandes archivos, compilaciones de código, renderizado de video o cargas de trabajo de bases de datos) y verificar periódicamente que las almohadillas térmicas mantengan su elasticidad, sustituyéndolas cada 12‑18 meses o si notas un aumento inesperado de temperaturas. Con estos cuidados, el disipador contribuirá a prolongar la vida útil de tu SSD y a mantener el rendimiento estable durante años.
1,13 € 11,15 €
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