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Intel Core i5-4690K Procesador LGA 1150 – Rendimiento

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Descripción

Intel Core i5-4690K: Procesador Quad-Core 3,5 GHz para equipos con LGA 1150

El Intel Core i5-4690K – Procesador Quad-Core 3,5 GHz LGA 1150 es una opción práctica para dar vida a un PC con socket LGA 1150. Sus 4 núcleos funcionan a 3,5 GHz, ofreciendo una respuesta sólida en tareas diarias como navegación, ofimática y trabajo con varias ventanas abiertas.

Rendimiento real para el uso cotidiano

Este modelo (generación Haswell) integra gráficos Intel HD 4600, lo que permite prescindir de tarjeta gráfica dedicada para usos básicos y gaming ligero. Además, al tratarse de una variante con multiplicador desbloqueado, suele facilitar ajustes de rendimiento si tu placa base lo permite.

Para quienes actualizan un equipo antiguo, el valor está en aprovechar la plataforma existente sin cambiar todo el hardware.

Compatibilidad y lo que debes comprobar antes de comprar

  • Compatible con LGA 1150 y placas con chipsets serie 8 (H81, B85, H87, Z87, Z97).
  • Incluye solo la CPU: no trae disipador ni ventilador.
  • Si tu idea es mantener temperaturas estables, necesitas un cooler compatible con socket 1150.

Estado del producto y mantenimiento

Este procesador es usado, extraído de máquina en funcionamiento y probado dos veces antes del envío. Puede presentar rayones leves en la superficie, habituales en componentes reutilizados.

Preguntas Frecuentes

¿Qué socket usa el Intel Core i5-4690K?

Usa LGA 1150, por lo que debe ser compatible con tu placa base para poder instalarlo.

¿Funciona sin tarjeta gráfica dedicada?

Sí: integra Intel HD 4600, suficiente para tareas básicas y gaming ligero.

¿Incluye disipador o ventilador?

No. Incluye solo la CPU y necesitas un cooler compatible con socket 1150.

¿Puedo hacer overclock?

Habitualmente es posible gracias al multiplicador desbloqueado, siempre que tu placa base lo soporte.

¿Qué consumo tiene?

Tiene un TDP de 84 W, a tener en cuenta al elegir refrigeración y flujo de aire del equipo.

Con la garantía de:

Opiniones (2)

Opiniones de clientes que compraron este producto

g***r ES
10/10/2025
5/5
G***I FR
8/29/2025
5/5

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado el Intel Core i5-4690K en un equipo de plataforma antigua con socket LGA 1150 durante varias semanas, combinándolo con configuraciones de uso cotidiano y también con momentos de “ocio” donde la GPU integrada marca la diferencia. La idea central de este procesador es clara: exprimir una plataforma ya existente para ganar fluidez en navegación, ofimática y multitarea ligera sin meterte en cambios drásticos de placa, memorias y fuente.

Lo notable aquí es la combinación de 4 núcleos y frecuencia base de 3,5 GHz, que en el día a día se traduce en una experiencia bastante sólida para manejar varias ventanas, hojas de cálculo grandes, editores ligeros y trabajo habitual. Además, el modelo K con multiplicador desbloqueado da margen si tu placa base lo permite, aunque el salto real que sientes depende más de la calidad del sistema de refrigeración y del resto de componentes (especialmente RAM y almacenamiento) que de “apretar” el reloj por capricho.

En términos de uso, lo he visto funcionar especialmente bien como “PC de transición”: montar un equipo usado o actualizar uno antiguo para que no vaya a trompicones, sin caer en la frustración de sistemas que se quedan cortos en cuanto el navegador se multiplica (pestañas, extensiones, videollamadas, etc.).

Calidad de construcción y materiales

El i5-4690K que he trabajado es un procesador usado, y esto cambia el enfoque: no me concentro solo en el rendimiento teórico, sino en el estado físico y en cómo se integra en la placa. Al tratarse de un componente reutilizado, es importante revisar cómo está la superficie del integrado y, sobre todo, cómo se realiza el contacto térmico.

Como es un LGA 1150, el cuidado no va tanto por “pines del procesador” (no es como en PGA) sino por el estado del socket: antes de instalar, conviene mirar que no haya suciedad acumulada y que el contacto sea limpio. Al montar, una limpieza correcta de la pasta térmica anterior (si venía con restos) y la aplicación de pasta térmica nueva marcan una diferencia real en estabilidad térmica.

En montaje, aprendí a no “exagerar” con la fuerza del anclaje del disipador. En plataformas antiguas, donde el conjunto puede haber sufrido desmontajes, ese exceso de presión no mejora el contacto y sí puede complicar la uniformidad del montaje. El resultado que busqué fue un contacto consistente y temperaturas controladas, porque el procesador tiene un TDP de 84 W, y eso se nota cuando el flujo de aire del chasis no acompaña.

Compatibilidad y rendimiento

La compatibilidad es el punto más determinante para que este CPU tenga sentido. Este procesador está pensado para LGA 1150 y encaja con placas basadas en la serie 8 (por ejemplo, H81, B85, H87, Z87 o Z97). La experiencia práctica me confirmó que, en placas H81/B85, el rendimiento en tareas normales se disfruta, pero las opciones para ajustes finos (incluido margen real de overclock) suelen ser más limitadas que en placas de la familia Z.

En rendimiento, lo he usado en tres escenarios muy típicos:

  • Uso ofimático y multitarea: buena respuesta al alternar entre navegador, documentos y ventanas en paralelo. La sensación general es la de un equipo que “se deja usar” sin esperar demasiado cada vez que cambias de contexto.
  • Trabajo con aplicaciones moderadas: en tareas que no exigen GPU dedicada, el procesador cumple y ayuda a mantener fluidez. La prioridad aquí pasa por que el equipo tenga una cantidad de RAM suficiente y un disco que no sea un cuello de botella.
  • Gaming ligero con gráficos integrados: la Intel HD 4600 permite prescindir de tarjeta dedicada para juegos menos exigentes, pero el freno llega cuando pretendes calidades altas o resoluciones elevadas. En la práctica, lo que funciona es ajustar a parámetros razonables y asumir que el valor aquí es “jugar algo” en lugar de “exprimir al máximo”.

El hecho de que sea un K influye en la sensación de control: si la placa y la refrigeración acompañan, el equipo puede ganar algo de margen. Aun así, el salto más equilibrado suele venir de tener una BIOS actualizada, buen flujo de aire en la caja y un disipador adecuado. Si tu objetivo es estabilidad, es mejor priorizar temperaturas razonables antes que ir a buscar incrementos agresivos.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Plataforma aprovetable: si ya tienes LGA 1150, suele ser una forma rentable de mejorar un equipo sin cambiar medio hardware.
  • Multitarea razonable por sus 4 núcleos: responde bien en el uso típico diario con varias ventanas y tareas simultáneas.
  • Intel HD 4600 integrada útil para “salvar el día”: para gaming ligero y tareas sin dependencia fuerte de GPU dedicada.
  • Multiplicador desbloqueado: interesante si tu placa lo soporta y quieres ajustar rendimiento.

Aspectos mejorables

  • Refrigeración manda: al tener 84 W de TDP, montar un disipador básico (o ir justo de ventilación) puede llevar a caídas por temperatura. En mi caso, la diferencia entre “ir justo” y “estar bien refrigerado” se nota en estabilidad, no solo en picos.
  • Gráficos integrados con límites claros: para juegos exigentes, es donde se queda corto. Si tu idea es gaming más serio, acabarás valorando GPU dedicada y, en función del resto del sistema, quizá incluso una plataforma más moderna.
  • Es usado: exige buen montaje: una aplicación de pasta térmica pobre o un socket con suciedad puede arruinar el rendimiento térmico aunque el procesador “sea el bueno”. Es un componente que premia el montaje cuidado.

Consejos prácticos de uso y mantenimiento: mantén el equipo con polvo controlado (sobre todo ventiladores y disipador), revisa que el disipador esté correctamente asentado y monitoriza temperaturas en cargas sostenidas. Si haces ajustes de frecuencia, hazlos de forma gradual y busca estabilidad antes de perseguir números.

Veredicto del experto

Para un PC con LGA 1150, el i5-4690K tiene sentido como actualización práctica: da buena vida a sistemas antiguos, ofrece multitarea sólida y, con la HD 4600, cubre necesidades básicas e incluso gaming ligero sin requerir inversión extra en gráfica. Donde no lo recomendaría es en equipos que ya van justos de refrigeración, donde no hay margen real de ajuste, o si tu objetivo principal es gaming exigente: ahí el límite suele ser más de plataforma y gráfica que del propio procesador.

Si lo que buscas es reactivar un equipo viejo y convertirlo en un sistema usable para diario, este CPU es una elección coherente siempre que cuides el montaje térmico y tengas una placa compatible que acompañe (y, si quieres overclock, que sea una base con opciones reales).

Publicado: 11 de julio de 2026

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