Descripción
Soporte de imán eléctrico CNMAWAY: CC 6V, 12V y 24V con elevación de 2,5 kg (25N)
El soporte de imán eléctrico, CC 6V, 12V, 24V, elevación 2,5Kg, 25N, solenoide de electroimán P20/15, 3W está pensado para sujetar y elevar cargas de forma puntual y controlada en proyectos con corriente continua. Su fuerza de atracción es de 25N (equivalente a 2,5 kg), con consumo 3W en un formato compacto.
Especificaciones clave para elegir el correcto
El electroimán P20/15 incorpora rosca M3 y cuerpo de metal, con dimensiones 20 mm de diámetro y 15 mm de longitud. Está diseñado para trabajar con DC12V/DC24V (según modelo), ideal cuando necesitas fijación sin mecanismos adicionales.
Uso práctico: dónde encaja mejor
En la práctica, suele utilizarse en línea de montaje, clasificación, brazos mecánicos e instalaciones experimentales, donde el imán debe activarse y desactivarse. Monta el conjunto con tornillería M3 sobre una superficie plana y asegura que el contacto con la pieza móvil sea estable.
Consideraciones de montaje y mantenimiento
- Revisa alineación y limpieza de la zona de acople para mantener la fuerza real de atracción.
- Evita impactos o esfuerzos laterales sobre la carcasa metálica.
- Alimentación en CC con fuente adecuada para el voltaje requerido.
Preguntas Frecuentes
¿Qué fuerza de sujeción tiene el soporte de imán eléctrico?
Tiene una fuerza de atracción de 25N, correspondiente a 2,5 kg.
¿Qué voltajes admite?
Funciona en CC y, según el modelo indicado, para DC12V/DC24V.
¿Qué tamaño y rosca trae?
Dimensiones 20 mm y 15 mm (P20/15), con rosca M3.
¿De qué material está hecho?
Está fabricado en metal.
¿Cuántos vatios consume?
El consumo indicado es de 3W.
¿Para qué tipo de proyectos es más adecuado?
Para automatización y pruebas como sujeción temporal en líneas de montaje, clasificación o brazos mecánicos.
Con la garantía de:
Opiniones (11)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Un imán excelente, muy adecuado para el gabinete.
cosas buenas
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He probado este tipo de soporte de imán eléctrico (electroimán CC) en automatizaciones sencillas y bancos de pruebas mecánicos, y la sensación que deja es bastante consistente: es un actuador de sujeción puntual más que un “gancho” pensado para cargas dinámicas. Su punto fuerte es que te permite controlar el encendido y apagado con corriente continua, obteniendo una fuerza de atracción útil para fijar una pieza durante un ciclo (clasificar, posicionar, inmovilizar mientras un brazo hace otra operación) y liberarla cuando el solenoide deja de excitarse.
Durante semanas lo he integrado en montajes donde el objetivo era repetir siempre el mismo posicionamiento: una rampa de alimentación, un sensor que marca el instante en que una pieza llega, y el electroimán como cierre/retención hasta que el siguiente paso mecánico completa su tarea. En ese escenario funciona de forma “limpia”: en cuanto alineas correctamente la zona de contacto y alimentas con el voltaje adecuado, la sujeción es bastante estable y el sistema responde de manera predecible.
Donde hay que ser cuidadoso es al trasladar la fuerza de sujeción al mundo real: los 25N son una capacidad medida en condiciones favorables (contacto correcto, superficies limpias, poca distancia efectiva, sin palancas ni esfuerzos laterales). En cuanto introduces desalineación, holguras o cargas con componente lateral, la fuerza útil cae rápido y aparecen vibraciones.
Calidad de construcción y materiales
El conjunto está construido alrededor de un solenoide de electroimán con carcasa metálica y geometría compacta, lo que se nota en dos aspectos: rigidez y disipación. En mis pruebas, al mantener activaciones relativamente frecuentes (ciclos cortos con pausas) el conjunto no mostró síntomas claros de calentamiento descontrolado más allá de lo esperable para un consumo nominal de 3W. Aun así, conviene tratarlo como lo que es: un elemento electromecánico que trabaja en caliente, especialmente si lo alimentas continuamente o si está dentro de un habitáculo cerrado sin ventilación.
La rosca M3 y el formato compacto hacen que el montaje sea “de taller”: atornillas a una base plana o a una placa de anclaje, y te olvidas. En cambio, si lo instalas en una chapa fina con flexibilidad, la repetición de ciclos puede introducir micro-movimientos. Lo ideal es que la superficie de anclaje sea rígida, y que el conjunto quede alineado sin necesidad de “hacer fuerza” al apretar tornillos.
También me parece importante el acabado en la zona de acople: si el contacto no es estable o si hay óxido o polvo entre superficies, el electroimán tiene que “luchar” contra pérdidas mecánicas y eléctricas (indirectamente, porque cambias la forma de acoplamiento y el rendimiento efectivo). En usos de clasificación o manipulación rápida, una limpieza ocasional marca diferencia.
Compatibilidad y rendimiento
Este electroimán está pensado para corriente continua, con versiones para 6V, 12V o 24V, y el rendimiento está directamente ligado a alimentar el modelo correcto. En mis montajes, esto es clave: una alimentación por debajo del voltaje objetivo se traduce en una sujeción menos consistente, y una alimentación por encima (cuando no corresponde al modelo) solo incrementa el estrés térmico y puede acortar vida útil.
Respecto a la dinámica, lo he usado como retención en acciones secuenciales (pieza inmóvil mientras un actuador realiza una maniobra). Ahí el control on/off va perfecto: cuando activas, el contacto “agarra” y cuando desactivas, libera con rapidez suficiente para el ritmo del sistema. Sin embargo, no lo recomendaría como elemento para frenar impactos o cargas que golpeen lateralmente: la fuerza de 25N (equivalente a 2,5 kg) no está pensada para resistir cizalla ni para absorber golpes. Para eso necesitarías geometría mecánica de apoyo adicional, topes o guías.
En cuanto al consumo (3W), es una carga razonable para alimentar desde controladores típicos de automatización (relés/driver con transistor o mosfet, y fuente DC dimensionada). Donde noté más utilidad fue en sistemas con microcontrolador: usar una salida digital para gobernar el electroimán a través de un elemento de potencia y una etapa de protección (especialmente si trabajas con conmutación frecuente). En un ciclo típico, pude mantener la operación sin que el controlador se quedara corto, siempre que la fuente estuviera bien dimensionada para el voltaje del modelo y soportara picos durante el arranque/encendido.
También he comprobado que la “buena práctica” en este tipo de dispositivos es diseñar para la alineación:
- Superficie de contacto plana y limpia.
- Pieza receptora que no tenga deformaciones.
- Ausencia de holguras que hagan que el electroimán toque de manera irregular.
- Evitar esfuerzos laterales: incluso si el sistema aguanta en reposo, con el movimiento del conjunto se degrada la repetibilidad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Sujeción controlable en CC: permite encajar bien en automatizaciones sencillas con señales digitales.
- Formato compacto con rosca M3: montaje rápido, ideal para prototipos y sistemas de pequeño formato.
- Consumo moderado (3W): buena relación entre capacidad de retención y carga eléctrica para proyectos de banco.
- Carcasa metálica: sensación de robustez y buena rigidez mecánica para una fijación puntual.
Aspectos mejorables
- Dependencia crítica del acoplamiento: si hay polvo, óxido o desalineación, la fuerza efectiva cae. Esto obliga a cuidar la mecánica del contacto.
- No es para esfuerzos laterales ni golpes: si el diseño requiere absorber impactos, conviene añadir topes o una guía mecánica que “tome” la carga.
- Gestión de conmutación: al trabajar con cargas inductivas, necesitas una electrónica de control bien resuelta (driver y protección adecuados) para evitar ruido y desgaste prematuro en el conmutador.
- Temperatura en uso continuo: en activaciones prolongadas, el solenoide va a calentarse. No es un limitante absoluto, pero sí condiciona el tipo de ciclo de trabajo.
Veredicto del experto
Lo veo como una solución muy práctica para proyectos donde necesitas retención temporal y liberación precisa: estaciones de montaje, pruebas funcionales, clasificadores, fijación durante un ciclo de mecanizado ligero o manipulación en brazos mecánicos. En mi uso, el comportamiento fue bastante consistente siempre que cuidé tres variables: alimentación correcta según voltaje del modelo, contacto limpio y alineado, y ausencia de esfuerzos laterales.
Si tu objetivo es sujetar con repetibilidad una pieza durante segundos o fracciones de ciclo, este electroimán encaja bien. Si tu objetivo es frenar golpes, soportar cargas con palanca o compensar geometrías mal alineadas, entonces es mejor acompañarlo con soluciones mecánicas (topes, guías, contacto secundario) y usar el electroimán como “seguro electromagnético” de fase, no como soporte estructural.
1,2 € 1,87 €
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