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DiGi Tarjeta de Sonido para Raspberry Pi con I2S SPDIF óptico

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Descripción

¿Qué es la tarjeta de sonido Digital HIFI DiGi?

Es una placa de expansión de audio digital de alta fidelidad diseñada específicamente para Raspberry Pi 3 B. Integra el chip WM8804G de Wolfson, reconocido en el sector de audio profesional, y permite convertir tu Raspberry Pi en un reproductor HIFI completo sin necesidad de configuraciones complejas.

¿Para quién es ideal este producto?

Si buscas reproducir música en alta resolución (hasta 192 kHz) con calidad de audio superior a la integrada en la Raspberry Pi estándar, esta tarjeta soluciona esa limitación. Es suitable para proyectos de audio DIY, Centros multimedia HTPC, o quien quiera un reproductor de red económico y eficaz.

Especificaciones técnicas reales

  • Chip: Wolfson WM8804G
  • Interfaz: I2S (no USB)
  • Formato de audio: 16-24 bits
  • Frecuencia de muestreo: hasta 192 kHz
  • Reducción de jitter: 50 ps RMS
  • Salidas: fibra óptica S/PDIF y coaxial RCA
  • Control: volumen por hardware vía I2C
  • Alimentación: desde la propia Raspberry Pi (filtro π integrado)

¿Qué destaca en el uso?

El sistema elimina los típicos problemas de ruido eléctrico que surgen al usar tarjetas USB externas. Alimentarse directamente de la Raspberry Pi y disponer de filtro reduce la interferencia de la fuente de alimentación. Las salidas óptica y coaxial permiten conectar amplificadores externos o DACs independientes.

Limitaciones a considerar

No incluye DAC integrado; requiere un ampli externo o DAC con entrada óptica/coaxial. El control de volumen funciona vía I2C y necesita software compatible. Solo es compatible con Raspberry Pi 3 B, no con modelos posteriores.

El pack incluye la tarjeta + funda protectora para la Raspberry.


Preguntas Frecuentes

¿Funciona con Raspberry Pi 4?

No, este modelo está diseñado exclusivamente para Raspberry Pi 3 B.

¿Necesito fuente de alimentación externa?

No, se alimenta directamente del puerto GPIO de la Raspberry Pi.

¿Qué calidad de audio alcanza?

Soporta hasta 24 bits / 192 kHz, superior al audio estándar de la Rasberry Pi.

¿El control de volumen funciona con cualquier sistema?

Requiere software compatible con control I2C (OSMC, Volumio, LibreELEC).

¿Se nota diferencia con la salida de audio original?

Sí, reduce significativamente jitter y ruido, ofreciendo sonido más limpio y detallado.

¿Puedo usarla como DAC externo para PC?

No, funciona exclusivamente como expansión de Raspberry Pi vía I2S.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

L
Lucía Martínez Gómez
Especialista en portátiles, tablets y All-in-One (AIO)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido la DiGi Digital HIFI en mi banco de pruebas durante varias semanas, conectada a una Raspberry Pi 3 B y a distintas cadenas de salida. Su propuesta es clara: convertir la Raspberry Pi en un reproductor HIFI más competente sin enredos de config. El núcleo es el chip Wolfson WM8804G, con interfaz I2S y salidas S/PDIF óptica y coaxial. A priori, parece una solución atractiva para quienes buscan audio de alta fidelidad sin pasar por DACs USB, y las salidas duales permiten encajar en distintos setups sin renunciar a la flexibilidad. El pack incluye la tarjeta y una funda protectora para la Raspberry, lo cual facilita la instalación en escenarios domésticos o de demostración.

Calidad de construcción y materiales

La placa se apoya en una construcción compacta pensada para minimizar interferencias entre la Raspberry Pi y la electrónica de audio. Al estar alimentada desde el propio GPIO, evita el ruido típico que generan las fuentes USB o adaptadores de alimentación externos dedicados al audio. El filtro π integrado es un detalle relevante: reduce la oscilación de la fuente de alimentación y, en teoría, contribuye a un menor jitter en la ruta de señal. El único camino de salida es a través de las salidas S/PDIF (óptica y coaxial), lo que exige un DAC o amplificador con entrada óptica o coaxial para aprovechar la señal.

La carcasa incluida aporta protección física y, en uso diario, evita que golpes o polvo afecten las conexiones. En cuanto a los conectores, la disponibilidad de dos rutas de salida facilita integración con equipos de recuperación y sistemas de cine en casa (HTPC) o estaciones de reproducción en red. No incluye un DAC interno, por lo que la experiencia final depende de un DAC/amp externo para aprovechar el formato 24 bits/192 kHz.

Compatibilidad y rendimiento

  • Compatibilidad: está diseñada específicamente para Raspberry Pi 3 B. Esto significa que, tal como se indica, no es compatible con Pi 4 ni con modelos superiores. En escenarios actuales, esto limita su alcance, pero para usuarios con un Pi 3 B o proyectos heredados puede ser una solución precisa y estable.
  • Interfaz y formato: I2S como canal de comunicación entre la Pi y la tarjeta evita el bus USB, reduciendo el ruido eléctrico proveniente de drivers USB y del propio bus. Soporta 16–24 bits y muestreos de hasta 192 kHz. En práctica, esto cubre la mayoría de catálogos de alta resolución disponibles en streaming y archivos locales.
  • Reducción de jitter: se anuncia una reducción de 50 ps RMS. Es un valor significativo en el dominio de audio digital, y, en teoría, debe traducirse en una representación más estable de las fases y menos distorsión en pasajes de alta frecuencia. La magnitud audible dependerá, no obstante, del DAC receptor y de la cadena de amplificación.
  • Salidas: S/PDIF óptica y coaxial. Esta dualidad facilita conectar a DACs externos o a receptores AV sin necesidad de conversión adicional, lo que simplifica la arquitectura de un HTPC o una estación de audio en red.
  • Control de volumen: el volumen se regula por hardware vía I2C, por lo que necesitas software compatible (OSMC, Volumio, LibreELEC o similares) para enviar comandos de volumen. Esto da flexibilidad, pero añade un requisito de configuración que puede superar a usuarios menos familiarizados con sistemas I2C.
  • Alimentación: se alimenta desde la propia Raspberry Pi mediante el filtro π, lo que simplifica el montaje. Aun así, conviene asegurar una fuente estable y con suficiente margen para evitar caídas de tensión cuando se exigen picos de demanda de la cadena DAC/amp conectada.

En uso real, la experiencia es la de un silenciado y estable flujo de audio. Al no tocar USB, la cadena de ruido se mantiene contenida, siempre que la fuente de la Pi sea razonablemente limpia y la alimentación de la Pi esté adecuadamente desacoplada. Las salidas de fibra y coaxial permiten emparejar la DiGi con DACs externos que ya ofrezcan una resolución de 24/192 y una buena etapa de conversión, de modo que la mejora percibida depende enteramente del conjunto DAC+ampli que conectes tras estas salidas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

  • Puntos fuertes:

    • Reducción de ruido y jitter en comparación con soluciones USB, gracias al uso de I2S y al filtrado en la alimentación.
    • Salidas duales S/PDIF (óptica y coaxial) ofrecen flexibilidad para distintos DACs y sistemas de audio.
    • Soporte de audio de alta resolución (hasta 24 bits/192 kHz) para catálogos actuales.
    • Control de volumen por I2C, permitiendo integración con software de reproducción populares y adaptaciones de usuario.
    • Instalación relativamente limpia en un pequeño pack con funda para la Pi.
  • Aspectos mejorables:

    • Compatibilidad limitada: solo para Raspberry Pi 3 B. Una variante para Pi 4/5 o soporte universal ampliaría el mercado y la vida útil del producto.
    • Falta DAC integrado: aunque la idea es conectar a un DAC/amp externo, para usuarios menos técnicos sería más sencillo disponer de una solución con DAC propio y solo cables S/PDIF. Esto eleva el coste y la complejidad de la cadena, especialmente en setups compactos.
    • Dependencia de software compatible: el control de volumen por I2C requiere plugins o configuraciones concretas; puede generar fricción si se usa con distribuciones o interfaces menos comunes.
    • Documentación: sería útil un pequeño manual de configuración paso a paso para usuarios con Volumio/OSMC, con ejemplos de comandos I2C y esquemas de conexión para diferentes DACs, para evitar ensayos y errores iniciales.
    • Consideraciones de mantenimiento: al no haber DAC interno, el mantenimiento pasa por el DAC externo y el cableado; recomendaría pautas de limpieza de conectores ópticos y coaxiales, y de verificación de impedancias en la ruta S/PDIF para evitar reflexiones en cables largos.

Veredicto del experto

La DiGi Digital HIFI es una solución bien planteada para convertir una Raspberry Pi 3 B en un reproductor de alta fidelidad, con una ruta de señal más limpia que las soluciones USB y con salidas S/PDIF útiles para integraciones serias. Su principal atractivo radica en la combinación de una interfaz I2S, el chip WM8804G y el filtrado de alimentación, que en conjunto pueden traducirse en una mejora notable de la claridad y el detalle cuando se acompaña de un DAC/amp competente.

Sin embargo, su utilidad real se ve condicionada por la compatibilidad limitada a Pi 3 B y por la necesidad de un DAC externo para extraer el máximo rendimiento. Para usuarios con Pi 3 B que buscan una solución de audio dedicada, estable y relativamente económica, es una opción sólida. En entornos donde ya se dispone de hardware más moderno (Pi 4/5, o DACs integrados que acepten entradas digitales), podría no justificar el gasto adicional frente a soluciones que integren DAC o que ofrezcan mayor compatibilidad de forma nativa.

Consejos prácticos: planifica la cadena completa antes de montar. Elige un DAC/amp con entrada S/PDIF que soporte 24/192 y verifica que el software de tu reproductor sea capaz de enviar comandos I2C para el control de volumen. Asegúrate de una fuente de alimentación estable para la Pi y utiliza cables S/PDIF de calidad para minimizar pérdidas. Si el proyecto evoluciona, considera versiones futuras o productos equivalentes que amplíen compatibilidad a modelos más nuevos de Raspberry Pi.

Publicado: 18 de abril de 2026

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