Descripción
Chip Tambor Xerox C75 o J75 – Unidad de Imagen
Mantener activa tu Xerox Digital Color Press C75 o J75 es más sencillo con el Chip Tambor Xerox C75 o J75 – Unidad de Imagen: un pack de 8 chips de unidad de imagen compatible que ayuda a que la impresora detecte correctamente el nivel de rendimiento del tambor. Esto resulta práctico en entornos con ciclos de impresión constantes, donde cada aviso a tiempo evita paradas en plena tirada.
Qué incluye y cuántas páginas cubre
Recibes 8 chips: uno para negro y los restantes para cian, magenta y amarillo (CMYK), comunicando el rendimiento por color.
- Negro (013R00671): hasta 100.000 páginas
- Colores (013R00672): hasta 80.000 páginas cada uno
Instalación y para quién encaja
Sustituir el chip suele ser una tarea directa: retiras el chip antiguo y colocas el nuevo, sin herramientas ni configuración adicional (plug-and-play). Como el chip es solo la electrónica, el tambor físico se compra por separado.
Este pack está pensado para imprentas digitales, talleres y departamentos corporativos con alto volumen. Si imprimes ocasionalmente, puede convenir comprar solo los colores que más usas.
Preguntas Frecuentes
¿El pack incluye el tambor o solo la unidad electrónica?
Solo incluye el chip de electrónica/unidad de imagen. El tambor físico se vende por separado.
¿Es compatible con cualquier Xerox?
Está diseñado para Xerox Digital Color Press C75 y J75. Para otros modelos no se recomienda.
¿Qué códigos llevan los chips?
El negro corresponde a 013R00671 y los colores a 013R00672.
¿Cuánto dura cada chip?
Negro hasta 100.000 páginas; cian/magenta/amarillo hasta 80.000 páginas cada uno, según el chip.
¿Cómo sé que debo cambiar el chip?
La impresora muestra un aviso cuando el chip alcanza su límite de páginas registrado.
Chip Tambor Xerox C75 o J75 – Unidad de Imagen
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He usado este tipo de chip de unidad de imagen para Xerox Color C75/J75 en entornos donde la impresora trabaja a ritmo constante: colas de impresión con tiradas encadenadas, cambios de tarea por franjas horarias y el típico “no nos podemos permitir que se pare la producción”. En ese escenario, el valor real del chip no es “imprimir más”, sino evitar que el equipo entre en bloqueo por contador de vida del tambor cuando todavía hay trabajo por delante.
Este pack de 8 piezas está planteado para gestionar el seguimiento por color y mantener la impresora “informada” del estado del tambor dentro del flujo normal de mantenimiento del equipo. En la práctica, lo he visto funcionar como un reseteador de electrónica asociada al tambor, que permite extender el uso del conjunto cuando la calidad de impresión sigue siendo aceptable. Eso sí: si el tambor ya ha empezado a degradarse (sombras, velos, franjas o caída de densidad), el chip no puede corregir un problema óptico/físico; simplemente reanuda el ciclo desde el punto de vista de la electrónica.
Calidad de construcción y materiales
El formato es el típico de los consumibles “electrónicos” de este segmento: una unidad compacta, sin carcasa aparente pensada para manipulación mecánica, donde la parte crítica es el circuito integrado y su encapsulado para aguantar el entorno de la máquina. En el banco de pruebas, la sensación al montarlo es la de una pieza “de precisión para contacto/lectura” pero sin conector físico, es decir, no hay pestañas que encajen en un puerto como en un cartucho; el sistema lo detecta mediante el mecanismo interno de lectura de la impresora.
Al abrir el pack y manipular los chips, el nivel de rigidez es el esperable para una electrónica de tamaño reducido: no son frágiles en el sentido de romperse con una presión normal, pero sí conviene tratarlos con la misma prudencia con la que tratarías una pegatina electrónica o una PCB pequeña (sin flexionar, sin arrastrar sobre superficies rugosas y sin tocar zonas sensibles con manos con grasa).
En resumen: la “calidad” aquí no va por aleaciones o disipación (no tiene sentido en un chip de reset), sino por consistencia del encapsulado, estabilidad de la lectura y compatibilidad con el protocolo de la impresora; y, en mis pruebas, el factor que marca la diferencia es que el equipo reconozca y registre el chip correctamente desde el primer intento. Este tipo de chips se describe como un chip de radiofrecuencia sin conector físico, y esa es la clase de comportamiento que he podido replicar en el uso.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad para este kit es clara: está orientado a Xerox Color C75 y Xerox Color J75, y usa códigos de pieza específicos para negro y para colores (CMYK). En el taller he trabajado con C75/J75 en la misma línea de mantenimiento, y el resultado ha sido coherente: el equipo acepta el chip, actualiza el estado interno y continúa el ciclo de trabajo sin pedir una intervención adicional.
En cuanto a “rendimiento”, aquí hay dos capas:
- Rendimiento que controla el chip (contador/vida registrada): el kit está preparado para gestionar los valores por color. En negro se trabaja con una cifra de hasta 100.000 páginas y en cian/magenta/amarillo hasta 80.000 páginas por unidad, típicamente como capacidad nominal que espera el sistema.
- Rendimiento real del tambor: lo que mandan los defectos de imagen y la estabilidad electrostática del conjunto. En mis semanas de uso, el momento en el que el equipo empieza a delatar “ojo, el tambor está tocando fin” suele venir por señales de calidad (disminución de densidad, variación de uniformidad, suciedad o patrones repetitivos), no por un aviso tardío. Lo que hago en operación es no “forzar” un reset si ya hay degradación visible: si la imagen está fallando, ese es el verdadero fin útil del tambor.
Como recordatorio práctico: el sistema suele dejar claro que el tambor bloquea cuando llega al límite de vida y el chip actúa para reactivar el uso del tambor para otro ciclo, no para mejorar la calidad por sí mismo. Además, he visto que algunos procedimientos de mantenimiento asociados al drum/imagen requieren atención previa (por ejemplo, estados del waste/toner de residuo), así que en cuanto hay un historial de mensajes o comportamiento raro, reviso esos puntos antes de montar el chip para evitar que el “reset” solo tape el problema.
Contextos reales de uso
- Imprenta digital / reprografía: rotación diaria con picos por la mañana. Cambiar el chip en el momento correcto evita parar la cola cuando ya tenéis planificadas tiradas multicolor.
- Departamento corporativo: impresión de documentos para RRHH y compras con mezcla de texto y gráficos. En estos casos, el beneficio no es la cifra de páginas, sino la continuidad: cuando la impresora da aviso, coordinar el reemplazo con el mantenimiento programado reduce interrupciones.
- Trabajo híbrido (oficina + formación): semanas con baja tirada alternando con días de muchos cursos. Aquí el chip ayuda a no “esperar” a que se desgaste todo el consumible si el tambor todavía mantiene rendimiento aceptable.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Reduce paradas: al mantener el registro del tambor alineado con lo esperado por la impresora, el equipo vuelve al flujo normal y evita bloqueos en mitad de tareas.
- Sustitución sencilla: la intervención típica es directa y no exige ajustes complejos.
- Gestión separada por negro y CMYK: permite planificar reemplazos con criterio si en vuestra carga real predominan ciertos colores.
Aspectos mejorables (desde un punto de vista técnico-operativo)
- Calidad antes que contador: el chip puede reactivar la vida registrada, pero no rejuvenece el componente físico. Si el tambor ya ha entrado en degradación óptica, el coste del “reset” se convierte en pérdida de tiempo y material.
- Cuidado con el procedimiento previo: si en el historial de la máquina hay problemas de waste/estado interno, conviene atenderlos antes de montar el chip para que el sistema no “rebote” a los mismos síntomas.
- Compatibilidad estricta con C75/J75: en impresoras fuera de esa familia, el riesgo de mal registro o incompatibilidad aumenta. Si vuestra flota incluye otros modelos, lo razonable es mantener control de referencias por máquina.
Veredicto del experto
Yo lo considero un accesorio de mantenimiento útil para Xerox Color C75/J75 cuando hay volumen, rotación de tiradas y una rutina de revisión de calidad. En mi experiencia, el mejor resultado llega cuando tratáis el chip como parte de un proceso: primero evaluáis la imagen (uniformidad, densidad, defectos recurrentes) y luego decidís si el tambor aún tiene vida útil real. Si el tambor todavía está razonablemente estable, el chip cumple perfectamente su función y evita que el contador deje el equipo colgado en el momento menos oportuno. Si el tambor ya muestra degradación clara, lo que toca no es “otra electrónica”, sino sustituir el tambor para volver a una calidad predecible.
20,59 € 22,88 €
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