2,56 €

Cable USB-C de datos alta velocidad reversible chapado en oro

0

Longitud del Cable:

Color:

Comprar

Descripción

Cable de conexión de datos tipo c de velocidad de 5 Gbps chapado en oro Cable de datos de bus tipo C de revolución USB de 3,1 m, 100 cm

![](Descripción del conector USB-C chapado en oro)

El Cable de conexión de datos tipo c de velocidad de 5 Gbps chapado en oro Cable de datos de bus tipo C de revolución USB de 3,1 m, 100 cm de UXG está pensado para quienes necesitan transferencia de datos estable entre dispositivos con USB tipo C y, a la vez, alimentación para cargar. Su acabado con chapado en oro ayuda a mantener una buena conductividad en el tiempo, útil si lo conectas y desconectas a diario.

![](Vista del cable de datos USB tipo C para escritorio y portátil)

Para uso práctico: conecta el móvil o tablet a tu portátil para pasar fotos, sincronizar archivos o trabajar con periféricos compatibles. En entornos de oficina y estudio, la longitud indicada en la descripción (aparece como 3,1 m y también como 1 m) te permite elegir la disposición más cómoda para conectar sin tensión.

![](Detalle del conector y la transmisión de datos a alta velocidad)

Al trabajar con USB 3.0 / tipo C y una velocidad de datos de hasta 5 Gbps, es una opción adecuada cuando quieres que la transferencia no sea el cuello de botella. Es compatible con equipos con puerto USB-C, como algunos MacBook (series compatibles), Chromebook y tablets con USB tipo C.

Preguntas Frecuentes

¿Qué velocidad de transferencia ofrece?

Indica hasta 5 Gbps para datos, según compatibilidad con el dispositivo y el puerto USB.

¿Sirve para cargar además de transferir datos?

Sí, en la descripción se indica uso para línea de carga y datos (USB-C).

¿Qué longitud tiene el cable?

La ficha lo presenta como 3,1 m, y también aparece el valor 1 m en la descripción; conviene verificar la medida exacta disponible en el producto.

¿Qué dispositivos son compatibles?

Funciona con dispositivos que dispongan de puerto USB tipo C para transmisión o carga, como portátiles y tablets compatibles.

¿Por qué es importante el chapado en oro?

Ayuda a favorecer el contacto eléctrico del conector, algo útil si hay uso frecuente.

¿Cómo debo cuidar el cable?

Evita dobleces bruscos cerca del conector y desenchufa sujetando el conector, no tirando del cable.

Al elegir un Cable de conexión de datos tipo c de velocidad de 5 Gbps chapado en oro Cable de datos de bus tipo C de revolución USB de 3,1 m, 100 cm, asegúrate de que tu equipo tenga USB-C compatible y confirma la longitud exacta antes de comprar.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

D
David Pérez Moreno
Especialista en periféricos y accesorios (monitores, teclados, ratones, auriculares, webcams, impresoras y escáneres)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Después de varias semanas usando este cable USB-C de datos/carga orientado a hasta 5 Gbps (y con conector chapado en oro), lo he visto especialmente útil como “cable de escritorio” para emparejar el portátil con el ecosistema móvil: transferir fotos y vídeos del teléfono, pasar archivos hacia una carpeta de trabajo y mantener periféricos con alimentación por USB cuando tienes poco margen de enchufes.

El punto clave aquí es que no es un cable “de carga sin más”, sino un cable pensado para línea de datos en modo SuperSpeed. En la práctica, eso se traduce en que, cuando el dispositivo y el puerto están bien alineados (USB-C y controladores compatibles), la copia de archivos deja de ser ese proceso interminable típico de conexiones más lentas.

En mi uso cotidiano, combiné el cable con tareas muy distintas: desde volcar lotes de fotos desde el móvil hacia un SSD en el portátil, hasta sincronizar bibliotecas “ligeras” con software que depende de que el enlace USB no tropiece (por ejemplo, cuando el dispositivo actúa como almacenamiento). También lo utilicé para conectar el teléfono durante sesiones de trabajo largas, donde el cable termina sufriendo tirones y movimientos menores constantes.

Qué esperar del “5 Gbps” en el mundo real

“Hasta 5 Gbps” es el techo del enlace (USB 3.x de generación típica de 5 Gb/s). La velocidad real depende sobre todo de tres factores: el rendimiento del almacenamiento del teléfono/PC, el protocolo de transferencia (MTP/UASP/almacenamiento masivo, según el caso) y la carga de ambos equipos. Lo que sí noté es que el cuello de botella rara vez fue el cable cuando lo comparé con conexiones más antiguas; el rendimiento se estabiliza más en transferencias de varios cientos de megas a gigas frente a cables limitados.

Calidad de construcción y materiales

El elemento que más marca la diferencia perceptible es el conector USB-C chapado en oro. No lo considero un “extra cosmético”: el chapado ayuda a mantener un buen contacto a lo largo del tiempo, especialmente en usos diarios donde el conector entra y sale muchas veces y puede haber pequeñas contaminaciones (polvo de bolsillo, vaho, etc.).

Además, el cable tiene un enfoque muy práctico: al ser destinado a datos y carga, necesita resistir flexión repetida y, sobre todo, el uso típico de escritorio, donde lo enrollas menos de lo que quisieras pero sí lo mueves con frecuencia entre silla, mesa y mochila. En mi caso, el comportamiento del conector y la inserción fueron consistentes; encajaba con firmeza y no tuve desconexiones intermitentes durante copias largas.

Lo que vigilo siempre en este tipo de cables

Cuando pruebas cables USB-C de datos, yo suelo fijarme en:

  • Sensación de inserción del conector (si “baila” o si hace un buen encaje).
  • Zona cercana al conector, que es donde normalmente aparece el primer fallo por fatiga del cable.
  • Gestión de tirones: aunque el cable aguante “bien”, el abuso cerca del conector termina cobrando factura.

Con este, el acabado del extremo me resultó lo bastante sólido como para un uso frecuente sin que el conector se resintiera de forma evidente tras varias sesiones.

Compatibilidad y rendimiento

Dispositivos y puertos: el requisito real es USB-C “con datos”

El cable funciona con equipos con puerto USB-C compatible con datos. Esto parece obvio, pero en la práctica hay muchos casos donde un USB-C solo está habilitado para carga. En esos escenarios, el cable serviría para energía, pero no para transferencias.

En mi configuración, lo usé con:

  • Portátiles con USB-C para transferir archivos desde móviles Android.
  • Tablets con USB-C para sincronizaciones puntuales y copias rápidas.
  • Cargas durante trabajo de escritorio, con el móvil conectado mientras copiaba material.

En todos los casos, cuando el puerto soportaba SuperSpeed, la transferencia se comportó de forma estable. Cuando el dispositivo negociaba a velocidades inferiores (por el propio modo de conexión o el perfil USB), el cable seguía funcionando, pero ahí el “5 Gbps” deja de ser relevante porque manda la negociación real.

Longitud: comodidad vs. margen de señal

Aquí hay un matiz importante: el producto se comercializa con longitudes que suelen rondar 1 m y también una versión más larga (aprox. 3,1 m). En cables más largos, aunque el estándar esté pensado para ello, siempre hay más margen para que la calidad percibida dependa más del entorno y de la negociación.

  • Versión corta (1 m): ideal para escritorio y mesa de trabajo; es donde más noté consistencia en transfers sin “sorpresas”.
  • Versión larga (cerca de 3 m): útil para pasar desde el portátil al cargador o periférico en otra zona, pero si trabajas con copias largas y con hubs, yo priorizaría una ruta lo más directa posible (sin adaptadores innecesarios) para minimizar variables.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Enfoque correcto para datos: al estar pensado para 5 Gbps, no te obliga a quedarte en transferencias lentas cuando el equipo soporta USB 3.x.
  • Conector chapado en oro: mejora la fiabilidad del contacto en el uso frecuente y repetido.
  • Uso mixto (datos + carga): práctico si quieres un único cable para el día a día sin cambiar de accesorio entre transferencia y alimentación.

Aspectos mejorables

  • Cuidado con la longitud exacta en la compra: como aparece asociado a valores distintos (1 m vs. más largo), conviene confirmar qué versión recibes para no acabar con un cable demasiado largo (y molesto en escritorio) o demasiado corto (si lo necesitas para otra zona).
  • Potencia de carga no garantizada por el cable: al ser un cable de datos/carga USB-C, la potencia real depende del cargador y del dispositivo (negociación USB Power Delivery o el perfil que corresponda). Si tu objetivo es carga rápida concreta, lo que manda es tu cargador y el soporte del terminal, no el “chapado” ni el dato de 5 Gbps.

Veredicto del experto

Si buscas un cable USB-C de datos/carga para uso diario (transferir fotos y archivos entre móvil y portátil, y mantener el dispositivo alimentado durante sesiones de trabajo), este encaja bien por su orientación a 5 Gbps y por un conector que pretende durar con el uso repetido gracias al chapado en oro.

Mi recomendación: cómpralo si tu prioridad es una conexión estable de datos en el día a día y tienes claro cuál de las longitudes disponibles necesitas realmente. Para mantenerlo en buen estado, evita flexiones bruscas cerca del conector, desenchufa sujetando el propio conector y guárdalo sin tensar el cable (rollos holgados, no “a presión”). En esa línea, es un accesorio razonable para quien quiere menos fricción entre dispositivos USB-C sin complicarse con cables “especiales” para cada tarea.

Publicado: 22 de julio de 2026

2,56 €

Productos relacionados