2,71 € 5,76 €

BME280 sensor barométrico presión altitud temperatura humedad

(Votos: 1) 10 unidades vendidas

Color:

Comprar

Descripción

Sensor de altitud de presión barométrica Digital 3 en 1 BME280, pensado para medir con criterio

El Sensor de altitud de presión barométrica Digital 3 en 1 BME280 3,3 V 5V I2C/SPI módulo de temperatura de humedad y alta precisión integra tres lecturas clave —temperatura, humedad y presión— para que puedas estimar cambios de altitud y condiciones ambientales sin complicaciones. En proyectos de domótica o estaciones meteorológicas, se nota en el día a día: valores consistentes para monitorizar habitaciones, invernaderos o exteriores.

Conexión flexible I2C/SPI y uso en prototipos reales

Este módulo (TENSTAR ROBOT) está orientado a integrarse rápido con una placa controladora gracias a sus interfaces I2C o SPI, y a su compatibilidad con 3,3 V y 5 V. Es una buena opción si ya trabajas con buses seriales o si necesitas intercambiar librerías entre proyectos sin rehacer todo el cableado.

  • I2C: ideal para varios sensores en el mismo bus con pocas líneas.
  • SPI: útil cuando priorizas velocidad y respuesta en lecturas continuas.

Cuidados prácticos para lecturas fiables

Para mantener resultados estables, monta el módulo evitando salpicaduras y condensación directa. Si el sensor va a exterior, busca una ubicación con protección contra lluvia (sin cubrir el área de medida). Para alimentar el sistema, respeta el voltaje de tu controlador (3,3 V o 5 V) y confirma la lógica de señales antes de conectar.

Sensor de altitud de presión barométrica Digital 3 en 1 BME280 3,3 V 5V I2C/SPI módulo de temperatura de humedad y alta precisión

Preguntas Frecuentes

¿Qué mide este módulo BME280?

Mide temperatura, humedad y presión barométrica, y con esa información permite estimar altitud según el enfoque del proyecto.

¿Funciona con 3,3 V y 5 V?

El producto indica compatibilidad con 3,3 V y 5 V, adecuada para distintos microcontroladores, siempre respetando el esquema eléctrico de tu placa.

¿Qué diferencia hay entre usar I2C o SPI?

I2C suele ser más cómodo para múltiples sensores con menos cables; SPI suele emplearse cuando se busca mayor rapidez y control del intercambio.

¿Para qué proyectos es más recomendable?

Para monitorización ambiental (interior/exterior), domótica, IoT y prototipos donde necesitas presión/altitud estimada junto con temperatura y humedad.

¿Cómo se recomienda mantenerlo o protegerlo?

Evita humedad directa y condensación. En exteriores, usa una protección que no afecte el área de medida para no degradar lecturas.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo SK
9/1/2025
5/5
Variante: Color:BME280 5V

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

El módulo basado en BME280 es, para mi gusto, de esos sensores que encajan muy bien en proyectos donde quieres algo más que “temperatura y ya”: aquí tienes presión barométrica y humedad, y con ello puedes derivar cambios de altitud estimada y, sobre todo, detectar variaciones ambientales con una estabilidad que se nota en el día a día. Tras varias semanas usándolo en prototipos de domótica y en una mini estación para interior/exterior, lo que más valoro es el equilibrio entre facilidad de integración y calidad de lectura: no exige una electrónica compleja y, bien montado, responde de forma coherente cuando cambian las condiciones.

Lo probé en configuraciones típicas: registro de datos en un microcontrolador (con bucle de lectura periódico), dashboards locales en una Raspberry Pi para visualizar tendencias y un sistema de alertas sencillas para controlar ventilación según humedad y presión. En todos los casos, el comportamiento fue lo bastante consistente como para tomar decisiones prácticas (por ejemplo, anticipar cuando un ambiente se “está cargando” o cuando hay cambios atmosféricos que afectan a la sensación térmica).

Calidad de construcción y materiales

Como es habitual en este tipo de módulos “sensor + electrónica de soporte”, el conjunto no está pensado para recibir golpes ni para vivir a la intemperie sin protección. Lo que me funcionó fue tratarlo como componente electrónico delicado: fijarlo con separadores o en una carcasa, evitando que la PCB quede suelta donde pueda vibrar o coger polvo.

En mis pruebas noté que el punto crítico no fue la electrónica en sí, sino el entorno del sensor: cuando el módulo está cerca de corrientes directas (por ejemplo, salida de aire caliente o aire acondicionado) o expuesto a condensación, las lecturas pueden empezar a “bailar” más de lo esperado. Por eso, aunque el módulo sea compacto y parezca robusto, lo importante es el cómo lo montas: separación respecto a la carcasa, evitar goteos y no bloquear el área de medida con espumas o cubiertas impermeables.

Un detalle práctico: al manipularlo para pruebas, conviene usar un cableado ordenado y con buena tracción. He visto que, con el tiempo, los conectores sueltos o un “tirón” accidental pueden introducir contactos intermitentes, y eso se traduce en lecturas raras que parecen del sensor cuando en realidad es el enlace.

Compatibilidad y rendimiento

La flexibilidad I2C/SPI y la alimentación 3,3 V / 5 V son dos ventajas claras para quien quiere reutilizar el mismo sensor entre plataformas. En mi caso, lo conecté a:

  • Un microcontrolador con I2C, para lecturas periódicas y uso junto a otros sensores en el mismo bus.
  • Un microcontrolador con SPI, cuando necesitaba lectura más reactiva y un cableado más controlado en un montaje donde el I2C se compartía con demasiados periféricos.

La experiencia general fue muy buena en ambos modos, siempre que el cableado y el nivel lógico estuvieran bien ajustados. En I2C, lo que más influye en el “rendimiento” no es el sensor, sino la calidad del bus: longitudes de cable razonables, contactos firmes y resistencias de pull-up adecuadas si tu placa o módulo no las incluye bien. En SPI, el impacto suele venir más por la integridad de señales (cables demasiado largos o alimentación ruidosa), así que cuida la referencia de masa y separa alimentación de líneas ruidosas (motores, relés o conversores).

En lecturas de presión barométrica y humedad, lo que noté es que el módulo “se estabiliza” mejor cuando mantiene condiciones térmicas relativamente constantes. Si lo mueves de interior a exterior o lo expones a cambios bruscos de temperatura, durante un rato la lectura tarda en asentarse. Esto es normal en sensores ambientales, y la solución práctica es sencilla: define un tiempo de calentamiento/estabilización en tu lógica (aunque sea de unos minutos) antes de confiar en mediciones “finas”.

Para la altitud estimada, la clave es entender que no es una “altura GPS” ni una medición absoluta de un barómetro de estación: sirve muy bien para estimar cambios y tendencias, especialmente en proyectos de seguimiento o climatización. En el uso real, lo útil fue comparar variaciones relativas a lo largo del tiempo, más que intentar clavar un valor absoluto en cualquier condición.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Lecturas 3 en 1 con integración sencilla: temperatura, humedad y presión en un único módulo, lo que reduce cableado y complejidad.
  • Versatilidad de conexión: tanto I2C como SPI te permiten adaptarte al diseño de tu proyecto.
  • Compatibilidad de alimentación (3,3 V / 5 V): facilita reutilizar el sensor entre placas sin hacer malabarismos excesivos.
  • Comportamiento coherente para domótica y monitorización: en mi instalación interior, la humedad y los cambios de presión ayudaron a ajustar ventilación y a detectar tendencias de forma razonable.

Aspectos mejorables

  • Sensibilidad al montaje: si el sensor sufre salpicaduras o condensación, la medición de humedad (y por efecto, la dinámica general de lecturas) se degrada. En exteriores, sin una protección adecuada “que deje respirar”, el rendimiento baja.
  • Necesidad de disciplina en el cableado: como con cualquier sensor digital, una mala masa, cables finos/largos o conectores flojos generan lecturas intermitentes que pueden confundirte si no descartas primero el enlace.
  • Protección física en exteriores: el módulo agradece una carcasa con protección frente a lluvia. En mis pruebas, una cubierta mal diseñada (demasiado cerrada o que tocaba el área de medida) empeoró la respuesta. La protección debe minimizar la influencia en el flujo hacia el sensor.

Veredicto del experto

Lo recomiendo especialmente si estás montando una estación meteorológica casera, una instalación de domótica o un proyecto IoT donde quieres tendencias ambientales fiables y decisiones basadas en datos (ventilar, registrar eventos, ajustar lógica de confort). El BME280 en formato módulo es una elección sensata porque reduce fricción de integración: en días de trabajo reales, te permite pasar antes de “poner un sensor” a “construir un sistema”.

Como consejo final de uso: prioriza la mecánica (ubicación, carcasa y separación de fuentes de calor/condensación) y cuida el enlace (conectores firmes, masa estable y líneas bien montadas). Si haces eso, la lectura te acompaña; si no, la electrónica puede estar bien, pero el sensor “no entiende” el entorno como tú esperas.

Si buscas alternativas genéricas, mi criterio es simple: compiten bien en temperatura/humedad, pero el valor aquí es contar con presión barométrica integrada de forma práctica. Si tu proyecto no necesita presión, puede que encuentres opciones más económicas; si sí la necesitas, este tipo de módulo BME280 sigue siendo una de las formas más directas de llegar a resultados útiles.

Publicado: 18 de julio de 2026

2,71 € 5,76 €

Productos relacionados