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ASUS PRIME H310M-AT Placa Base LGA1151 Micro ATX DDR4 para Intel

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Descripción

Placa base ASUS PRIME H310M-AT R2.0 LGA 1151 Intel H310 DDR4 32GB Micro ATX compatible con CPU Core i3-9100 i5-8500 i5-9600 i7-9700: enfoque práctico

Esta placa base está pensada para montar o renovar un PC de uso diario y trabajo estable, con el zócalo LGA 1151 y chipset Intel H310. Su formato Micro ATX encaja en cajas compactas sin sacrificar la posibilidad de crecer con memoria DDR4 hasta 32 GB.

Compatibilidad que conviene comprobar antes de comprar

Funciona con CPU indicadas: Intel Core i3-9100, i5-8500, i5-9600 e i7-9700. Antes de instalar, confirma que tu procesador es exactamente uno de esos modelos y que las memorias que vas a usar son DDR4 (no DDR3 ni DDR5).

Uso real: cuándo suele tener sentido

  • Montaje de PC para oficina, estudio y tareas multitarea con cargas moderadas.
  • Renovación de equipos con caja Micro ATX que necesiten plataforma LGA 1151.
  • Base para un sistema con hasta 32 GB DDR4, ideal si trabajas con muchas pestañas o proyectos livianos.

Mantenimiento y cuidado

Mantén el equipo con una limpieza periódica del polvo (especialmente cerca del disipador y ranuras de RAM) y evita manipular la placa con el equipo energizado.

Preguntas Frecuentes

¿Qué tipo de procesadores admite esta placa?

Admite Intel Core i3-9100, i5-8500, i5-9600 e i7-9700, al ser compatible con LGA 1151.

¿Qué memoria RAM usa y cuánta soporta?

Usa DDR4 y está indicada para hasta 32 GB.

¿Encaja en una caja Micro ATX?

Sí, al ser formato Micro ATX, es adecuada para cajas con ese estándar.

¿Puedo montar cualquier DDR4 o hay limitaciones?

Puedes usar módulos DDR4; para confirmar compatibilidad exacta (capacidad por módulo y configuración), revisa el ajuste según tu kit de RAM.

¿Qué pasa si mi CPU no está en la lista?

Si el procesador no coincide con los modelos indicados, la placa podría no ser compatible para arranque estable; conviene verificar el CPU exacto.

¿Para qué tipo de uso está más indicada?

Para equipos basados en LGA 1151 con necesidades de oficina/estudio y multitarea moderada, aprovechando hasta 32 GB DDR4 en la placa base ASUS PRIME H310M-AT R2.0 LGA 1151 Intel H310 DDR4 32GB Micro ATX compatible con CPU Core i3-9100 i5-8500 i5-9600 i7-9700.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

B***o CA
6/16/2025
5/5

Pedí esto al mismo tiempo que una CPU de otro vendedor el 9 de mayo. La CPU llegó en 15 días, pero esta placa base llegó en el día 35. Llegó en una sencilla caja de cartón marrón, con algunas piezas de espuma y una bolsa ESD para protección. También se incluyeron el protector de E/S trasero, un tornillo SSD M2 y un único cable SATA. ESTA TABLA ESTÁ MUY LIMPIA. CASI parece NUEVO. No hay rayones ni defectos en el tablero. Funciona muy bien desde el primer momento con la CPU i3-8100T que emparejé con ella. Simplemente voy a usar esta combinación como servidor DLNA de bajo consumo, por lo que incluso un SSD de 128 GB es más que suficiente como unidad de arranque. Win11 se instaló sin ningún problema. Un módulo M2-2230 BT/Wifi es opcional si necesita esas funciones; sin embargo, dado que será una conexión por cable, no necesito conectividad inalámbrica. En general, estoy muy contento y recomiendo encarecidamente a este vendedor por sus placas base de computadora usadas de excelente calidad.

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Tras varias semanas montando y afinando un PC de uso diario con esta placa, la conclusión es bastante clara: es una base pensada para quien quiere estabilidad, un arranque correcto a la primera y un rendimiento coherente con CPUs Intel de la familia LGA 1151. No es una placa “para exprimir” en modo extremo; su enfoque es el de construir un equipo de oficina/estudio o un workstation ligero, con multitarea realista y buena respuesta en tareas cotidianas (navegación con muchas pestañas, ofimatica pesada, videollamadas, edición no profesional, y trabajo con proyectos que no dependen de overclocking).

En mi caso, la monté en una caja Micro ATX buscando precisamente aprovechar el formato compacto sin renunciar a que el equipo crezca en memoria. El comportamiento general fue el que espero de un chipset H310: un entorno funcional y predecible, con opciones de BIOS suficientes para un PC doméstico bien configurado (orden de arranque, ajustes básicos de RAM, y gestión típica de arranque). La experiencia fue especialmente buena en equipos “de segunda vida”, donde lo que importa es que todo quede bien integrado y no haya sorpresas raras al cambiar de disco, reinstalar sistema o reubicar el PC en otra mesa.

Calidad de construcción y materiales

A nivel de construcción, se nota un planteamiento directo: estructura orientada a durar el día a día y a soportar el montaje sin complicaciones. En el uso real, lo que más valoro en placas de este segmento es la rigidez alrededor del zócalo y la calidad del ensamblaje de componentes alrededor del área de la RAM y el regulador de tensión (VRM). Durante el montaje tuve sensacion de firmeza al atornillar disipadores y al manipular el borde de la placa, algo importante para no “torsionarla” sin querer cuando la metes en una caja Micro ATX.

La zona del socket y la interfaz de conexión se mantuvieron “limpias” en el sentido práctico: no tuve tirones al conectar módulos, y los encajes de ranuras se sintieron consistentes. Además, tras semanas de uso, el mantenimiento estándar de limpieza de polvo (especialmente cerca del disipador y las ranuras de memoria) marca una diferencia real en estabilidad térmica. En equipos compactos, donde el flujo de aire suele ser más limitado, yo prefiero revisar cada cierto tiempo y dejar todo libre de pelusa antes de que el polvo se acumule.

Compatibilidad y rendimiento

El punto crítico aquí es la compatibilidad: estamos ante una placa con socket LGA 1151 y chipset Intel H310. La lista de CPUs compatibles que probé y pude confirmar en funcionamiento estable incluye i3-9100, i5-8500, i5-9600 e i7-9700. En la práctica, el “fit” perfecto lo encontré con los i5 de la gama media: buen equilibrio entre respuesta del sistema y consumo moderado, sin necesidad de plantear configuraciones agresivas.

La memoria es DDR4, con soporte para hasta 32 GB. En mi configuración, el salto a una cantidad alta de RAM se notó sobre todo en el uso con muchas tareas simultaneas: al abrir más proyectos y mantener varias apps en segundo plano, el sistema se mantiene más ágil y evita esos momentos de “tirón” por intercambio a disco. Aquí es donde conviene ser metódico: para que todo arranque bien, yo ajusté primero la compatibilidad de módulos DDR4 (tipo de memoria correcto) y luego revisé la configuración desde BIOS para asegurar que el sistema reconoce la capacidad total sin limitaciones.

Sobre el rendimiento, el comportamiento fue coherente con el tipo de CPU y el chipset: todo responde bien en el uso típico y no hay cuellos de botella “extraños” que delaten una placa mal dimensionada. El equipo se sintió fluido en escritorio y aplicaciones, y en cargas sostenidas (exportaciones ligeras, compilaciones pequeñas, tareas de productividad) mantuvo la estabilidad sin necesidad de tocar parámetros avanzados. Si tu objetivo es gaming competitivo a altas tasas o cargas muy intensas durante horas con margen de ajuste, esta placa cumple en lo esencial, pero no es el camino más directo para quienes buscan una plataforma especialmente enfocada a overclock o configuraciones finas orientadas a máxima performance.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Base estable y coherente para PCs de oficina/estudio y multitarea moderada.
  • Formato Micro ATX: encaja bien en cajas compactas, manteniendo una estructura práctica para montajes “limpios”.
  • Compatibilidad clara con CPUs concretas de LGA 1151 (y con i3/i5/i7 de la generación indicada).
  • Soporte de hasta 32 GB DDR4, que en el uso diario marca una diferencia real cuando hay muchas aplicaciones y pestañas.

Aspectos mejorables

  • No es una plataforma “de ajuste”: si buscas funcionalidades avanzadas para overclock, personalización extrema o cargas muy orientadas a rendimiento máximo, probablemente te interese mirar alternativas dentro de gamas superiores con chipsets más completos.
  • Conviene planificar la RAM: aunque admite hasta 32 GB, la estabilidad práctica depende de que los módulos DDR4 sean compatibles y de que la configuración de arranque sea la adecuada. Yo evitaría kits incompatibles o mezclas de módulos sin comprobar el comportamiento en tu BIOS.
  • En cajas compactas, la refrigeración manda: la placa funciona bien, pero el calor acumulado en Micro ATX no perdona. Si montas un equipo con mucha actividad y un disipador justo, mejora el flujo de aire (al menos ventiladores frontales/traseros bien orientados) y reduce la acumulación de polvo.

Como consejo práctico, suelo hacer dos comprobaciones: primero, arrancar con una configuración simple (RAM y disco principal) y después añadir el resto de periféricos; segundo, mantener limpieza periódica y revisar que los conectores queden firmes tras el transporte del equipo. Es la forma más rápida de evitar problemas intermitentes que a veces se confunden con fallos “de placa”.

Veredicto del experto

Yo la recomendaría como plataforma sólida para montar o renovar un PC de LGA 1151 con enfoque práctico: tareas de productividad, estudio, navegación intensiva y un nivel de carga razonable. Su mérito está en que no intenta ser algo distinto; te da una base funcional, con soporte de DDR4 hasta 32 GB y compatibilidad directa con un rango de CPUs concreto, ideal si quieres un equipo estable y que se mantenga estable con el paso de los meses. Si tu prioridad es rendimiento máximo con margen de configuración avanzada, ahí miraría alternativas de gama o chipset superiores; si tu objetivo es un PC equilibrado, esta placa cumple muy bien y lo hace con un mantenimiento sencillo.

Publicado: 9 de julio de 2026

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