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Antena LoRa 433 MHz omnidireccional SMA macho con ventosa

(Votos: 4) 8 unidades vendidas

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Descripción

CaracterísticaDetalle
TipoAntena omnidireccional para aplicaciones LoRa
ConectorSMA macho
Frecuencias indicadas315, 433 y 470 MHz
CableRG174
Ganancia indicada12 dB
FijaciónVentosa
Aplicación mencionadaSistemas de lectura de medidores inteligentes

Con la garantía de:

Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

O***a ES
11/3/2025
5/5
Variante: Color:433MHZ 17.5CM Pins:3M
O***a ES
11/3/2025
5/5
Variante: Color:433MHZ 17.5CM Pins:1.5M
O***a ES
11/3/2025
4/5
Variante: Color:433MHZ 14.5CM Pins:1.5M
L***s CL
8/27/2025
5/5

Aún no lo pruebo, pero llego rápido y en buen estado

Variante: Color:433MHZ 31CM Pins:3M

Análisis de Experto

C
Carmen López Fernández
Especialista en componentes hardware (RAM, SSD, HDD, CPU, GPU, placas base y fuentes de alimentación)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He estado varias semanas probando esta antena omnidireccional con conector SMA macho en tres escenarios distintos: un gateway LoRaWAN casero montado en el interior de una vivienda con doble acristalamiento, un receptor de telemetría en un cuadro de comunicaciones de una nave industrial y un equipo portátil para hacer barridos de cobertura por polígonos. El planteamiento del producto es claro: una antena flexible, con base de ventosa y cable fino, pensada para salir de un armario metálico o de una caja estanca sin necesidad de taladrar ni de instalar mástiles.

Es un accesorio de nicho, muy orientado a integradores que despliegan concentradores de lectura de contadores, sensores de nivel o nodos de telemetría en entornos donde el equipo principal queda encerrado y la antena tiene que "asomarse". En ese papel cumple, aunque conviene tener expectativas realistas sobre lo que una omni de este tamaño puede hacer.

Calidad de construcción y materiales

El conjunto está bien resuelto para su rango de precio. El conector SMA macho presenta baño metálico correcto, con el pin central bien centrado y sin rebabas, algo que agradezco porque he visto unidades baratas donde el dieléctrico sobresale y provoca mal contacto. La rosca entra limpia en módulos RAK, Dragino y en pig tails de placas ESP32 con adaptador SMA hembra.

La varilla es flexible y ligera, con una funda que soporta bien el uso continuado. El punto flojo es la ventosa: la goma agarra con fuerza sobre cristal limpio, pero con el calor del verano y exposición solar directa empieza a endurecerse y pierde succión en pocas semanas. He tenido que recolocarla dos veces en una ventana orientada al sur. Recomiendo limpiar el cristal con alcohol antes de fijarla, humedecer ligeramente la ventosa y añadir una brida de seguridad al marco para evitar que la antena caiga si cede.

El cable es RG174, coaxial de 50 ohmios y apenas 2,8 mm de diámetro. Es cómodo de pasar por juntas y canaletas, pero hay que asumir su física: este cable atenúa del orden de 0,7 a 0,8 dB por metro en la zona de 433 MHz, según los datos habituales de los fabricantes de coaxial. Con tres metros de tirada, eso son más de 2 dB perdidos antes de llegar al conector. La rigidez del latiguillo también importa: forzarlo en curvas cerradas daña el trenzado y desequilibra la impedancia.

Compatibilidad y rendimiento

El conector SMA macho es el estándar en la mayoría de módulos LoRa (SX1276, SX1262, LLCC68) y en receptores de la familia CC1101. Ojo con la trampa clásica: algunos routers y adaptadores WiFi usan RP-SMA, donde el pin va en el lado contrario. Enroscar una SMA macho en un puerto RP-SMA parece funcionar, pero no hay contacto eléctrico y el rendimiento cae a niveles de antena desconectada.

En cuanto a las bandas, la antena cubre 315, 433 y 470 MHz, lo que en la práctica supone un diseño de compromiso. Una omni tan corta no puede estar resonando de forma óptima en tres frecuencias separadas por más de 150 MHz. Con analizador vectorial he visto la mejor relación de onda estacionaria en torno a 420-440 MHz, con valores razonables (ROE cercana a 2), mientras que en 315 MHz y en 470 MHz la curva se abre bastante y parte de la energía vuelve al transmisor. Para un uso puntual en esas bandas extremas sirve, pero no es una antena sintonizada de precisión.

Sobre la ganancia anunciada de 12 dB, conviene ser honesto: una omnidireccional compacta de este formato no alcanza esos valores. Cuando se compara contra un dipolo de referencia, lo que se obtiene está más cerca de 2 o 3 dBi en la banda útil, y esa cifra suele inflarse sumando la ganancia teórica del elemento, la del plano de masa ideal o directamente usando "dB" sin la "i" de isotrópica. No es un defecto exclusivo de este modelo; es un patrón habitual en el catálogo de accesorios de radiofrecuencia de bajo coste.

En pruebas de campo con un nodo a 700 metros y SF9, pasé de un RSSI de unos -118 dBm con la antena de cuarto de onda de serie a valores entre -108 y -112 dBm colocando esta antena en la ventana, con un SNR claramente más estable. La mejora no viene tanto de la ganancia como de sacar el elemento radiante fuera del entorno metálico y elevarlo. En interiores con muros de hormigón armado la diferencia fue menor, y ahí ninguna omni hace milagros.

Un detalle importante para España: la banda ISM de 433 MHz está limitada a potencias muy bajas (del orden de 10 mW de PIRE según la recomendación CEPT) y con restricciones de ciclo de trabajo. La mayoría de despliegues de lectura de contadores de agua y gas en nuestro país trabajan en 868 MHz con Wireless M-Bus, así que conviene verificar la frecuencia real del parque de contadores antes de comprar. La banda de 315 MHz es frecuente en equipos de mercados americanos y asiáticos, no en el europeo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

A favor:

Conector SMA macho bien mecanizado y compatible con la mayoría de módulos LoRa y CC1101.

Cable RG174 fino y manejable, ideal para pasos estrechos y cajas estancas.

La base de ventosa permite resolver instalaciones donde no se puede perforar ni atornillar.

Mejora perceptible en RSSI y estabilidad de enlace al sacar la antena del recinto metálico.

A mejorar:

La ventosa pierde adherencia con calor y radiación ultravioleta; necesita mantenimiento periódico.

Las pérdidas del RG174 penalizan tiradas largas: cuanto más corto el cable, mejor.

El comportamiento multibanda es desigual, con el punto dulce lejos de los extremos de 315 y 470 MHz.

La cifra de ganancia publicada no se corresponde con el rendimiento medido.

Consejos prácticos: mantén el elemento en vertical, ya que la polarización del enlace es vertical; sepáralo al menos 17 cm (un cuarto de onda a 433 MHz) de cualquier masa metálica grande; evita enrollar el cable sobrante en espiral; aprieta el conector a mano, sin forzar, y protege la unión con cinta autovulcanizante si va a estar a la intemperie. Si dispones de un NanoVNA, merece la pena comprobar la ROE antes de dar por buena la instalación.

Veredicto del experto

Es una solución práctica y económica para sacar la radio de un armario, una arqueta o un cuadro eléctrico sin obra. Funciona bien como antena de servicio en 433 MHz dentro de un radio de cobertura moderado y simplifica mucho las instalaciones de telemetría y lectura de contadores donde la ubicación del equipo manda. Ahora bien, si necesitas cobertura real a varios kilómetros o un enlace crítico, una colineal de mayor tamaño con cable de bajas pérdidas y montaje en mástil exterior sigue siendo la opción sensata. Y si tu parque de contadores opera en 868 MHz, busca directamente la versión para esa banda: forzar esta antena fuera de su rango útil solo suma pérdidas.

Publicado: 18 de octubre de 2026

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