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Almohadilla Térmica Upsiren PCM-2 CPU y GPU – Cambio de Fase

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Descripción

Upsiren PCM-2 – Almohadilla térmica cambio de fase CPU y GPU

La Upsiren PCM-2 es una almohadilla térmica de cambio de fase con conductividad de 8,5 W/mK y una impedancia térmica de 0,04 °C·cm²/W. Su función es reducir la resistencia entre el procesador y el disipador para lograr temperaturas más estables durante cargas prolongadas.

A diferencia de una pasta convencional, el polímero de cambio de fase permanece sólido a temperatura ambiente y se ablanda al alcanzar su temperatura de transición. Así moja la superficie del chip y crea un contacto de baja resistencia sin desbordamientos, algo muy práctico en portátiles, consolas y GPUs donde aplicar pasta con precisión es complicado.

En cuanto a durabilidad, según el fabricante mantiene su rendimiento tras 1000 horas a 150 °C y 1000 ciclos térmicos de -55 °C a +125 °C conforme a ASTM E1461. En la práctica, esto se traduce en sesiones largas de juego o renderizado sin tener que reaplicar el material con frecuencia.

La instalación es sencilla:

Limpia el procesador y el disipador.

Coloca la almohadilla sobre el chip y presiona suavemente.

Monta el disipador con la presión recomendada, buscando una línea de unión inferior a 0,038 mm.

Deja que el equipo alcance la temperatura de cambio de fase en el primer uso para asentar la interfaz.

Ten presente que sus 0,2 mm de grosor no corrigen irregularidades grandes: conviene comprobar la planitud del disipador antes de comprarla. Es una opción pensada para ententh4siastas y montajes compactos; si necesitas rellenar huecos amplios, mejor una almohadilla más gruesa. Para quienes buscan disipación estable sin los riesgos de la pasta, la Upsiren PCM-2 es una alternativa sólida y fiable.

Preguntas Frecuentes

¿Qué diferencia hay entre el PCM-2 y una pasta térmica tradicional?

El PCM-2 es un material de cambio de fase: sólido en frío y ablancado al calentarse, moja la interfaz sin riesgo de desbordamiento y ofrece una resistencia de contacto consistentemente baja.

¿En qué equipos puedo usarla?

Está indicada para CPU de sobremesa, portátiles, GPUs y montajes compactos, tanto en entornos domésticos como en sesiones de uso intensivo.

¿Por qué importa que tenga 0,2 mm de grosor?

Al ser tan fina, requiere superficies razonablemente planas. Si el procesador o el disipador presentan irregularidades notables, es preferible una almohadilla más gruesa.

¿Cuánto dura el material?

Según las pruebas del fabricante, conserva su impedancia térmica de 0,04 °C·cm²/W tras 1000 horas a 150 °C y 1000 ciclos de -55 °C a +125 °C, señal de una vida útil larga sin degradación notable.

¿Hay que hacer algo especial tras instalarla?

Sí: un primer uso con carga permite que el material alcance su temperatura de cambio de fase y desarrolle todo su rendimiento térmico.

Con la garantía de:

Opiniones (20)

Opiniones de clientes que compraron este producto

p***r JP
11/5/2025
5/5
Variante: Color:40x50x0.2mm
Anónimo JP
11/3/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
Anónimo UA
11/1/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
Anónimo KR
10/28/2025
5/5
Variante: Color:40x50x0.2mm
S***c SI
10/24/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
Anónimo JP
10/22/2025
5/5

Llegó rápidamente. Mi impresión después de probarlo es que no es demasiado complicado si despegas con cuidado la primera hoja de un lado.

Variante: Color:40x60x0.2mm
M***h AL
10/20/2025
5/5

Buen rendimiento térmico en hardware potente en un portátil con Intel 275HX + RTX 5080, tamaño 40x60, perfecto para 2 aplicaciones CPU+GPU en un portátil. Fallé en el primer intento con la CPU y terminé rompiendo esta almohadilla. Decidí colocar una nueva, aunque creo que de todos modos se derretirá en el die. La aplicación fue complicada porque se adhiere a la superficie del die y, si intentas moverla, se desprende. Decidí optar por una base más grande y, después de la aplicación, recorté el exceso con un cúter de plástico.

Variante: Color:40x60x0.2mm
Anónimo KR
10/17/2025
5/5

Es genial comprar a bajo precio a través de ofertas de monedas, y me gusta el empaque.

Variante: Color:40x60x0.2mm
Anónimo VN
10/15/2025
5/5

bien

Variante: Color:40x60x0.2mm
M***a CL
10/14/2025
5/5

muy bueno, mejor que el mx-4. a la par con ptm 7950

Variante: Color:40x60x0.2mm
4***r US
9/30/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
m***m KR
9/19/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
C***a PY
9/15/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
a***r JP
9/8/2025
5/5

Esta es una almohadilla térmica de cambio de fase UPSIREN. No estoy seguro de cuál es la diferencia entre el PCM-1 y el PCM-2. Además de la almohadilla térmica, este producto viene con un kit de mantenimiento y limpieza. Sin embargo, creo que este tipo de accesorio es innecesario. La mayoría de las personas que quieren este tipo de producto son entusiastas. Creo que proporcionarían su propio líquido de limpieza y un paño libre de polvo. Dado que los accesorios son innecesarios, desearía que el área del cojín fuera más grande o que el precio fuera más bajo.

Variante: Color:40x60x0.2mm
C***a PY
9/3/2025
5/5
Variante: Color:40x50x0.2mm
Anónimo JP
9/2/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
J***d ES
9/1/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
M***n KR
8/28/2025
5/5

¡Es una locura! ¡Tienes que comprarlo, comprarlo dos veces! Antes usaba XTC4, pero en cuanto cambié a esto, la temperatura de la CPU bajó 5 grados según el estándar Cinebench. Dicen que es apropiado colocarlo en un tamaño cuadrado de 20mm para CPU de zócalo AM5. Sin embargo, es delgado, por lo que puede ser un poco difícil de colocar, así que ten cuidado. Dicen que se estabiliza y mejora con el tiempo, pero aún así está bastante bien ahora. ¡Tienes que comprarlo!

Variante: Color:40x50x0.2mm
k***a FR
8/14/2025
5/5
Variante: Color:40x60x0.2mm
A***k US
8/12/2025
5/5

Las tres almohadillas PCM llegaron envueltas en plástico de burbujas y funcionan de maravilla. Perdí unas 1 o 2. ° C comparado con la pasta térmica

Variante: Color:40x60x0.2mm

Análisis de Experto

C
Carmen López Fernández
Especialista en componentes hardware (RAM, SSD, HDD, CPU, GPU, placas base y fuentes de alimentación)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He utilizado la Upsiren PCM-2 en configuraciones con procesadores de sobremesa, una GPU dedicada y equipos compactos donde la aplicación de pasta térmica resulta especialmente delicada. Su planteamiento es diferente al de una pasta convencional: permanece sólida durante la instalación y se ablanda cuando alcanza su temperatura de transición, momento en el que se adapta a las microirregularidades entre el chip y el disipador.

La principal ventaja de este sistema es la consistencia. No hay que calcular la cantidad exacta de pasta ni preocuparse tanto por extenderla de forma uniforme. Una vez colocada y comprimida correctamente, la lámina ofrece una interfaz térmica estable y limpia. En cargas largas, como sesiones de juego, renderizado o compilación, he apreciado un comportamiento más predecible que con algunas pastas que tienden a desplazarse o a secarse con el tiempo.

Sus cifras de 8,5 W/mK de conductividad y 0,04 °C·cm²/W de impedancia térmica la sitúan como una solución orientada a equipos de rendimiento medio y alto. No pretende sustituir a un compuesto de metal líquido en escenarios extremos, pero sí ofrece una alternativa práctica para quienes priorizan la facilidad de montaje, la estabilidad y el mantenimiento reducido.

Calidad de construcción y materiales

La PCM-2 tiene un grosor de 0,2 mm, suficiente para crear una unión térmica eficaz cuando las superficies son planas y el sistema de retención aplica una presión homogénea. El material se manipula con más limpieza que una pasta: no mancha tanto, no se escurre alrededor del encapsulado y permite retirar el disipador sin encontrar residuos extendidos por toda la placa.

Durante la instalación conviene trabajar con cuidado. Aunque la almohadilla es más sencilla de colocar que una pasta, debe quedar centrada sobre la superficie del chip. En procesadores con una zona de contacto alargada o en determinadas GPU, un pequeño desplazamiento puede dejar parte del encapsulado fuera de la zona útil. También recomiendo evitar tocar excesivamente las caras térmicas, ya que la suciedad y la grasa de los dedos perjudican el contacto.

El grosor reducido es un punto positivo para mantener una resistencia de unión baja, pero también limita su capacidad para compensar defectos mecánicos. No la utilizaría para corregir un disipador con una base claramente irregular, combada o con una separación visible. En esos casos, una almohadilla más gruesa o un compuesto térmico capaz de rellenar mejor el espacio resulta más apropiado.

Compatibilidad y rendimiento

La he considerado especialmente adecuada para CPU de sobremesa, GPU, portátiles y consolas, siempre que exista una presión de montaje bien definida. En un ordenador de sobremesa con disipador de torre, el montaje fue directo: limpieza con alcohol isopropílico, colocación centrada y apriete cruzado hasta alcanzar la presión recomendada por el fabricante del sistema de refrigeración.

En una GPU, la ventaja se nota durante el montaje. No es necesario controlar con tanta precisión la cantidad de material alrededor del die, algo importante cuando el chip está rodeado de componentes sensibles. Aun así, hay que revisar que las almohadillas térmicas de memoria y VRM no interfieran con la altura del disipador. La PCM-2 está pensada para el contacto principal entre el chip y la base; no sustituye automáticamente las almohadillas destinadas a otros componentes.

El primer uso requiere una carga suficiente para que el material alcance su fase de trabajo. Tras ese ciclo inicial, el contacto se asienta y el rendimiento se estabiliza. En mis pruebas de uso prolongado, la temperatura no mostró fluctuaciones asociadas a desplazamientos del material, y el comportamiento fue coherente entre tareas ligeras y cargas sostenidas. La cifra de impedancia térmica resulta especialmente relevante aquí, porque el rendimiento depende tanto del material como de la calidad del contacto mecánico.

Su resistencia declarada frente a 1000 horas a 150 °C y 1000 ciclos térmicos entre -55 °C y +125 °C apunta a una buena tolerancia ante variaciones de temperatura. En un ordenador doméstico, los ciclos reales suelen ser menos agresivos, por lo que no considero necesario reaplicarla con frecuencia si el disipador permanece correctamente instalado.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre sus puntos fuertes destacaría:

  • Instalación limpia y sencilla.
  • Menor riesgo de exceso de material o desbordamiento.
  • Rendimiento estable en cargas prolongadas.
  • Buena opción para GPU, portátiles y consolas.
  • No exige reaplicaciones frecuentes en condiciones normales.
  • Conductividad de 8,5 W/mK e impedancia térmica de 0,04 °C·cm²/W.

También tiene algunas limitaciones importantes:

  • Los 0,2 mm de grosor exigen superficies razonablemente planas.
  • No sirve para rellenar huecos grandes ni para sustituir almohadillas de memoria o VRM.
  • Su rendimiento depende mucho de la presión y del sistema de retención.
  • Requiere un primer ciclo térmico para asentarse correctamente.
  • Una pasta térmica de calidad puede ser más económica si se realizan muchos montajes.

Frente a una pasta tradicional, la PCM-2 gana en limpieza, repetibilidad y facilidad de aplicación. Frente a una lámina térmica más gruesa, ofrece un contacto potencialmente más directo, pero tolera peor las irregularidades. Por eso no la elegiría únicamente por sus cifras: primero comprobaría que el disipador y el chip son compatibles con una interfaz tan fina.

Veredicto del experto

La Upsiren PCM-2 me parece una solución equilibrada para quien busca una interfaz térmica estable y fácil de instalar sin recurrir a compuestos conductores o difíciles de controlar. Su mejor escenario es un montaje compacto con superficies planas, buena presión de contacto y cargas térmicas prolongadas.

La recomiendo para renovar la interfaz de una GPU, actualizar un portátil o montar un procesador de sobremesa cuando se quiere minimizar el mantenimiento. Antes de instalarla, limpiaría ambas superficies, comprobaría que no existen restos de material antiguo y verificaría que el disipador no presenta holguras. También evitaría retirar y recolocar la almohadilla varias veces: una instalación centrada y con presión uniforme es fundamental.

No es una solución universal ni corrige problemas de planitud, pero dentro de sus límites ofrece una alternativa práctica a la pasta térmica convencional. Para un montaje bien preparado, su combinación de limpieza, estabilidad y durabilidad resulta más interesante que perseguir pequeñas diferencias teóricas de conductividad.

Publicado: 10 de septiembre de 2026

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