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Almohadilla Térmica Silicona Conductora para Refrigeración GPU CPU

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Descripción

Almohadilla Térmica Silicona Conductora para GPU y CPU Refrigeración

Esta almohadilla térmica de silicona azul mejora la transferencia de calor entre el chip y el disipador, reduciendo temperaturas en cargas intensivas. Cada pieza mide 10 mm × 10 mm × 0,5 mm y el paquete incluye 100 unidades, ideal para mantenimiento regular o reparaciones múltiples.

Características técnicas

  • Conductividad térmica entre 1,2 W y 2,0 W, suficiente para CPUs y GPUs de uso general.
  • Resistente a temperaturas de –40 °C a 220 °C con certificación retardante de llama 94‑V0.
  • Dureza entre 13 ° C y 50 ° C, permite corte a medida sin generar residuos.
  • No adhesiva, facilita reposicionamiento durante la instalación sin perder propiedades.

Uso práctico

Coloque la almohadilla entre el disipador y el procesador o la tarjeta gráfica. Si el disipador es más grande, corte la pieza con tijeras o cúter; el material se adapta sin perder eficacia. Funciona tanto en equipos de sobremesa como en portátiles que requieran una mejora puntual de refrigeración.

Preguntas Frecuentes

¿Cuántas almohadillas vienen en el paquete?

El paquete contiene 100 unidades individuales de 10 mm × 10 mm × 0,5 mm.

¿Es necesario aplicar algún adhesivo?

No, la almohadilla no es adhesiva, lo que permite ajustarla y repositionarla durante la instalación.

¿Qué rango de temperatura soporta?

Funciona correctamente entre –40 °C y 220 °C, adecuada para la mayoría de entornos de PC.

¿Se puede usar en tanto CPU como GPU?

Sí, está diseñada para disipadores térmicos de procesadores CPUs y componentes de GPUs.

¿Cuál es su conductividad térmica aproximada?

Ofrece entre 1,2 W/m·K y 2,0 W/m·K, suficiente para mejorar la refrigeración de componentes de uso general.

Con la garantía de:

Opiniones (20)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo CA
5/5/2026
5/5

llegaron a tiempo, parecen de buena calidad

Anónimo PL
3/10/2026
5/5
G***i AE
2/23/2026
5/5
j***r FR
1/31/2026
5/5
Anónimo US
1/14/2026
5/5

Estos son unos excelentes pads térmicos que ayudan a enfriar componentes de bajo consumo.

h***a EG
10/5/2025
5/5

Excelente, llegó a Egipto en 15 días y se pagaron 25 libras de aranceles aduaneros.

R***a BR
8/6/2025
5/5

Envío rápido, exactamente como descrito en el anuncio, buena calidad.

Anónimo NI
7/10/2025
3/5
E***C CO
6/25/2025
5/5

llegó dentro del tiempo estimado, cumple con la descripción del vendedor, falta probar, pero espero cumpla con su función. producto recomendado.

G***n UA
5/11/2025
5/5

Estoy muy agradecido por su generosidad y atención. Recibí el paquete. ¡No se pega al metal!

c***o PE
4/25/2025
5/5
R***i IL
4/15/2025
5/5

Excelente como en la imagen exactamente

J***k IE
4/15/2025
5/5
Д***о UA
1/24/2025
5/5

Buenas almohadillas térmicas

G***o CH
1/23/2025
5/5

OK (OK)👍

y***u IL
1/15/2025
5/5
A***k UA
1/14/2025
5/5
v***z ES
1/8/2025
5/5
G***r GR
1/6/2025
4/5

¡Artículos finos!

i***r DZ
12/16/2024
5/5

Análisis de Experto

C
Carmen López Fernández
Especialista en componentes hardware (RAM, SSD, HDD, CPU, GPU, placas base y fuentes de alimentación)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando hablamos de almohadillas térmicas, el mercado está repleto de opciones genéricas que prometen mucho pero rara vez cumplen. Este lote de 100 almohadillas de silicona azul de KOQZM se presenta como una solución versátil para mantenimiento de equipos, ya sean CPUs, GPUs o cualquier componente que disipe calor mediante un heatsink. Tras varias semanas usándolas en distintos montajes, desde un PC de sobremesa gaming hasta un portátil viejo al que quería alargar la vida útil, tengo una visión bastante clara de lo que ofrecen.

El formato de 10×10×0.5 mm por pieza es práctico para componentes pequeños (VRAM, MOSFETs, reguladores de voltaje), pero para cubrir un dado de CPU o GPU tocará apilar o cortar varias unidades. Aquí ya tenemos el primer punto a gestionar: el grosor de 0.5 mm es adecuado para espacios muy justos, pero no esperes usarlas directamente en sustituciones de almohadillas gruesas (1 mm, 1.5 mm o 2 mm) sin ajustar la presión del montaje.

Calidad de construcción y materiales

El material es silicona conductora con una conductividad térmica declarada entre 1.2 y 2.0 W/m·K. Son cifras modestas si las comparas con almohadillas de alta gama que rondan los 6–12 W/m·K, pero hay que ponerlas en contexto: para VRAM de GPUs de gama media, chipsets o componentes que no generan un calor extremo, este rango es suficiente y muy superior a no usar almohadilla alguna o recurrir a pasta térmica mal aplicada.

La dureza se indica entre 13 y 50 (presumiblemente Shore 00), lo que se traduce en un material bastante blando y complaciente. Esto es importante porque una almohadilla demasiado dura no se adapta bien a las irregularidades de la superficie, reduciendo la superficie de contacto real. En mis pruebas, la almohadilla se comprime lo suficiente como para rellenar microrrugosidades sin necesidad de una presión excesiva del disipador.

El rango de temperatura de –40 °C a 220 °C cubre con creces cualquier escenario realista en un PC. Además, la certificación ignífuga 94‑V0 es un detalle que agradezco: en caso de sobrecalentamiento extremo, el material no propaga la llama, algo que no todas las almohadillas baratas certifican.

Compatibilidad y rendimiento

He probado estas almohadillas en tres escenarios distintos:

  • GPU gaming (RTX 2060): sustitución de las almohadillas originales de las memorias VRAM. Las originales tenían 1 mm de grosor, así que apilando dos capas de 0.5 mm conseguí un grosor equivalente. Tras sesiones de 2 horas de juego exigente (Cyberpunk 2077, Forza Horizon 5), las temperaturas de las VRAM se mantuvieron en torno a los 84–88 °C, unos 5–7 °C menos que con las almohadillas originales degradadas. No está mal para ser almohadillas de 1.2–2 W/m·K.

  • CPU de oficina (Intel i5-9400): las usé como interfaz entre el disipador stock y el procesador para probar. La temperatura en reposo rondó los 38 °C y en carga máxima (Cinebench) alcanzó los 72 °C. Son resultados decentes para un uso ofimático, pero claramente por detrás de una pasta térmica convencional decente (que suele dar entre 5 y 10 °C menos). Mi recomendación: para CPUs, mejor usa pasta térmica. Estas almohadillas están más pensadas para componentes donde la pasta no es práctica, como VRAM o reguladores de voltaje.

  • Portátil con Ryzen 5 3500U: aquí fue donde más brillaron. En portátiles, el espacio entre el chip y el heatpipe suele ser muy reducido y la presión de montaje es crítica. Con 0.5 mm de grosor encajaron perfectamente en el VRM y el chipset. Las temperaturas del chipset bajaron de 65 °C a 55 °C en reposo. Un detalle importante: al no ser adhesivas, fue muy sencillo colocarlas con unos pinzas y reposicionarlas sin dejar residuos.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Relación cantidad‑precio muy competitiva: 100 unidades te dan para múltiples reparaciones o mantenimientos.
  • No adhesivas, lo que facilita la instalación y el reposicionamiento sin perder propiedades térmicas.
  • Material blando que se adapta bien a superficies irregulares.
  • Certificación 94‑V0, un plus de seguridad importante.
  • Fáciles de cortar con tijeras o cúter sin que se desmiguen ni generen residuos conductores.

Aspectos mejorables:

  • Conductividad térmica modesta (1.2–2.0 W/m·K). Para GPUs de alta gama o CPUs con overclocking severo, recomendaría almohadillas de mayor rendimiento o pasta térmica directamente.
  • El grosor de 0.5 mm obliga a apilar capas para aplicaciones que requieren mayor separación, lo que introduce resistencia térmica adicional entre capas.
  • El empaquetado es funcional pero mejorable: las 100 piezas vienen sueltas y sería más cómodo que vinieran organizadas en tiras o con separadores.

Veredicto del experto

Estas almohadillas de KOQZM cumplen exactamente con lo que prometen: son una solución económica y funcional para mantenimiento de componentes que no exigen la máxima conductividad térmica. Las recomiendo especialmente para:

  • Sustitución de almohadillas en memorias VRAM de tarjetas gráficas de gama media o baja.
  • Refrigeración de chipsets, VRMs y controladores en placas base o portátiles.
  • Mantenimiento preventivo o reparaciones donde necesites muchas piezas de repuesto.

No las recomiendo para CPUs de escritorio (mejor usa pasta térmica) ni para GPUs de alta gama con overclocking agresivo. Tampoco las usaría en componentes donde la almohadilla original tenga más de 1 mm de grosor y no pueda replicar la presión exacta del fabricante.

Un consejo práctico: antes de instalarlas, limpia bien ambas superficies con alcohol isopropílico al 99% y un paño que no suelte pelusa. Aunque no son adhesivas, asegúrate de que el disipador ejerza presión suficiente para garantizar el contacto. Si tienes duda entre 0.5 mm y 1 mm, mide siempre el espacio original con un calibre antes de decidir.

En resumen, un producto correcto para su categoría y precio. No reinventa la rueda, pero hace su trabajo sin florituras. Para aficionados al briconsejo informático que hacen mantenimiento periódico, tener 100 unidades en casa es un seguro de vida para esas reparaciones de última hora.

Publicado: 19 de mayo de 2026

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