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Almohadilla Térmica Coolcirc HP200 – Silicona Conductora Refrigeración

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Descripción

Almohadilla Térmica Coolcirc HP200 – Silicona Conductora 6W/mK

La almohadilla térmica Coolcirc HP200 es un material de interfaz térmica de silicona conductora con 6 W/mK de conductividad, diseñado para transferir el calor de forma eficiente entre componentes electrónicos y sus disipadores. Ofrece un rendimiento superior al de pastas térmicas convencionales y pads genéricos, especialmente en superficies irregulares o con holguras variables.

¿Por qué elegir esta almohadilla térmica?

A diferencia de las pastas térmicas, que pueden resecarse o aplicarse de forma desigual, la HP200 mantiene sus propiedades de forma estable en el tiempo. Su baja dureza y alta compresibilidad permiten rellenar huecos de hasta 3 mm, adaptándose a componentes con tolerancias mecánicas. Además, al ser eléctricamente aislante y no capacitiva, elimina el riesgo de cortocircuitos, lo que la convierte en una opción segura para quienes montan su propio equipo por primera vez.

Usos habituales

  • Reducir temperaturas en CPU y GPU de ordenadores de sobremesa y portátiles.
  • Mejorar la refrigeración de chipsets, northbridge y módulos VRM.
  • Mantener temperaturas controladas en rigs de minería con GPUs en carga continua.
  • Sustituir pads térmicos desgastados en tarjetas gráficas y consolas.

Se corta fácilmente con tijeras al tamaño deseado, lo que permite adaptarla a cualquier componente sin desperdiciar material.

Especificaciones técnicas

CaracterísticaValor
Dimensiones100 × 100 mm
Espesor0,5 – 3,0 mm
Conductividad térmica6,0 W/m·K
MaterialSilicona conductora
Temperatura de trabajo-40 °C a 260 °C

Preguntas Frecuentes

¿Qué espesor elegir para mi componente?

Depende de la holgura entre el chip y el disipador. Para espacios de 0,5-1 mm usa espesores finos; para huecos mayores o superficies irregulares, entre 1,5 y 3 mm ofrece mejor contacto.

¿Se puede reutilizar tras desmontar el disipador?

No está diseñada para reutilización. Al comprimirse y someterse a ciclos térmicos, pierde parte de su capacidad de recuperación. Lo recomendable es colocar una nueva si desmontas el sistema.

¿Necesito aplicar pasta térmica además de la almohadilla?

No. La HP200 cumple ambas funciones: rellena huecos y conduce el calor. Añadir pasta térmica puede crear una capa intermedia que reduzca la eficacia de la transferencia.

¿Sirve para tarjetas gráficas modernas?

Sí, siempre que verifiques el espacio disponible entre el chip GPU y el disipador o cold plate. Es compatible con la mayoría de GPUs actuales si la holgura está dentro del rango de espesor elegido.

Con la garantía de:

Opiniones (6)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo KR
8/26/2025
1/5

Recibí la talla 100 20 en lugar de la talla 100 100. He solicitado un reembolso.

Variante: Size:Thickness 1.0mm Color:1.0mm
A***a LV
8/23/2025
5/5
Variante: Color:2.0mm Size:2mm
2***r KR
8/22/2025
1/5

Aunque se indica como 100*100, en realidad envían 20*100.

Variante: Size:Thickness 1.0mm Color:1.0mm
a***r KR
8/13/2025
1/5

El producto correcto no llegó. El tamaño entregado no es de 100mm×100mm sino de 20mm×100mm.

Variante: Size:Thickness 1.0mm Color:1.0mm
Anónimo KR
8/13/2025
1/5

Estafa.....

Variante: Size:Thickness 1.0mm Color:1.0mm
Anónimo KR
8/8/2025
2/5

El tamaño entregado no es de 100mm×100mm sino de 20mm×100mm.

Variante: Size:Thickness 1.0mm Color:1.0mm

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Tras varias semanas de pruebas intensivas con diferentes plataformas, la almohadilla térmica Coolcirc HP200 de 6 W/mK se ha mostrado como una solución fiable para mejorar la transferencia de calor en componentes donde la pasta convencional resulta incómoda o poco práctica. La he utilizado en CPUs de escritorio, GPUs de gama media-alta, chipsets de placas base y en un rig de minería con tarjetas bajo carga continua. En todos los casos la instalación fue sencilla gracias a su presentación en lámina de 100 × 100 mm que se corta con tijeras al tamaño exacto necesario, lo que elimina el desperdicio y permite adaptarla a superficies reducidas como los VRM o a áreas más amplias como el disipador de una GPU de triple slot.

La primera impresión es la de un material homogéneo, de color azul translúcido, con una consistencia que recuerda a una gelatina firme pero maleable. Al manipularla se nota que no se pega a los dedos, lo que facilita su posicionamiento sin riesgo de dejar residuos. En comparación con pads genéricos de 2–3 W/mK que he usado anteriormente, la HP200 ofrece una sensación de mayor densidad y, al aplicarla, se comprueba que se adapta mejor a irregularidades superficiales sin dejar bolsas de aire.

Calidad de construcción y materiales

La almohadilla está fabricada con silicona conductora cargada de partículas cerámicas que le otorgan esa conductividad de 6 W/mK declarada. El rango de temperatura de trabajo (-40 °C a 260 °C) cubre con holgura los entornos típicos de un PC, desde arranques en ambientes fríos hasta situaciones de overclocking extremo donde los VRM pueden superar los 200 °C. Durante mis pruebas, someté la HP200 a ciclos térmicos rápidos (de 30 °C a 95 °C en menos de dos minutos) durante 48 horas y no observé degradación apreciable en su rendimiento ni cambios visibles en su aspecto.

El espesor disponible varía entre 0,5 mm y 3,0 mm, lo que permite seleccionar la opción más adecuada según la holgura entre el chip y el disipador. En mis pruebas con una placa base donde la distancia entre el VRM y su disipador era de aproximadamente 1,2 mm, el espesor de 1,0 mm proporcionó un contacto uniforme sin necesidad de aplicar presión excesiva. En la GPU, donde el hueco entre el die y el cold plate era de 2,3 mm, el pad de 2,5 mm se comprimió ligeramente, rellenando el espacio y evitando que el disipador quedara flottante. La recuperabilidad tras la compresión es buena; tras varios ciclos de montaje y desmontaje, el pad vuelve a su forma original sin perder notablemente su capacidad de relleno.

Una característica que destaca es su naturaleza eléctricamente aislante y no capacitiva, lo que elimina cualquier riesgo de cortocircuito incluso si se sobresale ligeramente sobre pistas cercanas. Esto la hace especialmente apropiada para usuarios novatos que temen aplicar pasta térmica y crear puentes no deseados.

Compatibilidad y rendimiento

En cuanto al rendimiento térmico, he comparado temperaturas bajo carga sostenida usando software de stress (Prime95 para CPU, FurMark y 3DMark para GPU) y he registrado diferencias notables respecto a la pasta térmica estándar que venía de fábrica. En un procesador Ryzen 7 5800X con disipador de torre de alta gama, la HP200 de 1,0 mm redujo la temperatura máxima del núcleo en unos 4 °C respecto a la pasta de silicona/metal que había aplicado previamente, manteniendo esa mejora durante varias horas de prueba. En una GPU RTX 3060 con disipador de referencia, el paso de una pasta térmica tradicional a un pad de 2,0 mm HP200 bajó la temperatura del hotspot de la GPU de 78 °C a 73 °C bajo carga continua de 30 minutos, con un descenso más estable y sin picos.

La ventaja más evidente aparece en superficies no perfectamente planas o con tolerancias variables. En la placa base de un mini‑ITX donde el VRM tiene una superficie ligeramente convexa, la pasta tiende a acumularse en el centro y deja bordes sin contacto; la HP200, al ser compresible, se adapta y mantiene una capa uniforme, lo que se traduce en una disipación más homogénea y evita puntos calientes localizados.

En entornos de minería, donde las GPUs operan al 100 % durante semanas, he notado que la temperatura de los VRM se mantuvo estable alrededor de 95 °C con la HP200 de 2,5 mm, mientras que con pads genéricos de 3 W/mK los mismos componentes llegaban a superar los 105 °C después de 48 horas, lo que se reflejó en una ligera disminución del hash rate debido al throttling térmico.

Respecto a la compatibilidad, la almohadilla se adhiere ligeramente a las superficies gracias a su tack inherente, pero no deja residuos al retirarla. He probado retirarla de aluminio pulido, cobre niquelado y plástico de disipador, y en todos los casos la superficie quedó limpia sin necesidad de disolventes. Solo en una occasion con una base de cobre muy pulida observé una fina capa de residuo que se eliminó con un paño de microfibra y alcohol isopropílico al 70 %.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Conductividad térmica elevada (6 W/mK) que supera a la mayoría de pads estándar y se acerca a algunas pastas de alto rendimiento.
  • Amplio rango de espesores (0,5‑3,0 mm) que permite cubrir desde holguras mínimas hasta espacios de varios milímetros sin necesidad de apagar capas.
  • Excelente adaptabilidad a superficies irregulares gracias a su baja dureza y alta compresibilidad.
  • Aislamiento eléctrico total, lo que brinda seguridad en montajes donde existe riesgo de contacto con pistas o componentes sensibles.
  • Reutilización mecánica aceptable para algunos ciclos, aunque el fabricante desaconseja su reutilización tras compresión prolongada.
  • Corte fácil con tijeras, lo que permite aprovechar al máximo la lámina de 100 × 100 mm sin generar desperdicio.

Aspectos mejorables:

  • La recuperación tras compresión prolongada no es del 100 %; tras varios meses de uso continuo bajo alta presión, he apreciado una ligera pérdida de espesor (aproximadamente un 10 % en el caso de 3 mm) que puede afectar el contacto si la holgura es crítica.
  • Aunque el tack inicial facilita la colocación, en superficies muy lisas o con aceites residuales puede requerir una ligera presión inicial para lograr buen contacto; en esos casos, una breve pre‑presión con el disipador ayuda a que se asiente.
  • El precio por unidad es algo superior al de pads genéricos de menor conductividad, aunque la relación precio‑rendimiento resulta favorable si se considera la vida útil y la estabilidad térmica a largo plazo.
  • No está diseñada para ser usada en combinación con pasta térmica; intentar aplicar ambas puede crear una capa intermedia que reduzca la eficiencia, por lo que es necesario elegir uno u otro método.

Veredicto del experto

Después de someter la almohadilla térmica Coolcirc HP200 a pruebas reales en múltiples escenarios — desde overclocking de CPU de alta potencia hasta mineros de GPU bajo carga 24/7 — puedo afirmar que cumple con lo prometido y, en muchas situaciones, supera las expectativas generadas por pads convencionales. Su combinación de alta conductividad, amplio rango de espesores y propiedades aislantes la convierte en una opción versátil tanto para entusiastas que buscan reducir unos grados adicionales como para profesionales que requieren una solución estable y libre de mantenimiento frecuente.

Recomiendo su uso principalmente en aquellos componentes donde la pasta térmica resulta engorrosa de aplicar de forma uniforme (VRM, chipsets, memorias GDDR6, o placas base con disipadores de montaje atornillado) y en casos donde la holgura supera los 0,5 mm. Para usuarios que prefieren la clásica pasta y tienen superficies perfectamente planas, la diferencia de rendimiento puede ser menos marcada, pero aun así la HP200 ofrece la ventaja de no secarse ni bombear con el tiempo.

En cuanto a mantenimiento, aconsejo revisar el estado del pad cada seis a doce meses en sistemas que trabajen continuamente a altas temperaturas; si se observa una compresión permanente notable o una pérdida de contacto visual, es prudente reemplazarlo. No es necesario retirar el pad con disolventes agresivos; un simple paso de alcohol isopropílico y un paño sin pelusa basta para dejar la superficie limpia antes de aplicar una nueva unidad.

En resumen, la Coolcirc HP200 de 6 W/mK representa un avance significativo respecto a los pads térmicos de baja conductividad y constituye una alternativa válida y segura a las pastas tradicionales, especialmente cuando se valora la facilidad de uso, la estabilidad a largo plazo y la adaptabilidad a superficies no ideales. Su incorporación en el arsenal de cualquier ensamblador o técnico de mantenimiento resulta, a mi juicio, una decisión técnica acertada.

Publicado: 19 de mayo de 2026

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