Descripción
Adaptador PCIe a SATA III 2 Puertos – Chip ASM1061 – Velocidad 6Gbps
Si tu placa base se queda corta de puertos SATA, este adaptador PCIe a SATA III con chip ASM1061 es la solución más práctica para ampliar el almacenamiento sin cambiar de equipo. Añade dos puertos SATA 3.0 independientes a través de una ranura PCIe x1 y aprovecha al máximo la velocidad de tus discos.
Especificaciones que importan
Cada puerto alcanza hasta 6 Gbps, el techo de la especificación SATA III. El chipset ASM1061 de ASMedia gestiona las transferencias con soporte para NCQ y gestión de energía Active PMP. Compatible con SSD y HDD de cualquier generación, manteniendo también velocidades de 3 Gbps y 1.5 Gbps para discos antiguos.
Instalación sin complicaciones
Se conecta en una ranura PCIe x1 disponible, sin alimentación externa ni configuración BIOS. Los sistemas operativos modernos (Windows, Linux) reconocen el chip ASM1061 automáticamente. Cada puerto funciona de forma independiente, ideal para:
- Conectar un SSD adicional para el sistema operativo
- Ampliar almacenamiento con discos de archivos o copias de seguridad
- Configurar RAID por software sin perder rendimiento
¿Para quién es esta tarjeta?
Perfecta si tu placa base tiene pocos puertos SATA nativos, si algunos están dañados, o si montas configuraciones con varios discos donde necesitas separar sistemas, datos y backups.
Preguntas Frecuentes
¿Funciona con discos SSD NVMe?
No. Esta tarjeta solo admite dispositivos SATA (SSD y HDD). Los NVMe requieren ranura M.2 o adaptador específico.
¿Necesita alimentación externa?
No. Se alimenta directamente desde la ranura PCIe, sin cables adicionales.
¿Es compatible con RAID por software?
Sí. Los puertos se comportan como SATA nativos, permitiendo configurar RAID por software desde Windows o Linux.
¿Requiere instalar drivers?
En Windows y Linux modernos no. El chip ASM1061 es reconocido automáticamente. En sistemas antiguos (Windows XP, Server 2003) puede necesitar drivers.
¿Se puede usar en un servidor?
Sí. Compatible con Windows Server y Linux en entornos de servidor.
¿Los dos puertos funcionan al mismo tiempo?
Sí, ambos puertos SATA operan de forma independiente y permiten conectar hasta dos dispositivos simultáneamente a máxima velocidad.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Tras probar durante varias semanas esta tarjeta de expansión SATA 3.0 basada en el chip ASM1061, puedo afirmar que cumple con lo prometido en la ficha técnica: añade dos puertos SATA 6 Gbps mediante una ranura PCIe x1. El objetivo principal es ampliar la capacidad de almacenamiento en equipos de escritorio cuya placa base dispone de pocos conectores SATA nativos o cuando estos ya están ocupados por otras unidades. En mi caso, la instalé en una torre ATX con placa base B550 que solo ofrecía cuatro puertos SATA, de los cuales tres estaban ya utilizados por un SSD NVMe (a través de adaptador M.2), un disco duro de 3.5" para almacenamiento y una unidad de óptica. La tarjeta permitió conectar un segundo SSD SATA para juegos y un disco duro de 2.5" para backups sin tener que reconfigurar el arranque ni cambiar de placa base.
El diseño es sencillo: una placa de circuito impreso de aproximadamente 10 cm de longitud, con el chip ASM1061 situado en el centro y los dos conectores SATA en el borde opuesto al bracket PCIe. No requiere cableado de alimentación adicional, ya que toma toda la energía necesaria del bus PCIe. La instalación física es tan directa como insertarla en cualquier ranura PCIe x1 disponible y atornillar el bracket al chasis. En sistemas con espacio limitado, la tarjeta no sobresale más allá del bracket, lo que facilita su uso incluso en gabinetes compactos o HTPC.
Calidad de construcción y materiales
La tarjeta está fabricada con un PCB de color verde estándar, de 1,6 mm de grosor, que muestra un acabado uniforme sin imperfecciones visibles. Los componentes soldados son de tamaño adecuado y el chip ASM1061 está protegido por una pequeña cubierta metálica que ayuda a disipar el calor generado durante transferencias sostenidas. Los conectores SATA son de tipo estándar, con clips de retención que aseguran una sujeción firme de los cables; he probado con cables SATA de diferentes calibres y la retención ha sido consistente, sin señales de holgura tras varios insertados y extraídos.
El bracket metálico es de acero laminado, con un acabado niquelado que evita la corrosión superficial. Los orificios de atornillado están alineados con la norma de montaje de tarjetas PCIe, lo que permite fijarla sin necesidad de adaptadores. No he observado vibraciones ni resonancias durante el funcionamiento, incluso cuando los discos conectados estaban bajo carga intensa de lectura y escritura simultánea. En cuanto a la disipación térmica, después de una prueba de copia continua de 50 GB entre los dos discos SATA a velocidad máxima, la temperatura del chip alcanzó unos 45 °C en ambiente de 22 °C, lo que indica que la disipación pasiva es suficiente para usos típicos de escritorio.
Compatibilidad y rendimiento
En cuanto a compatibilidad, la tarjeta se detectó automáticamente en Windows 11 Pro (versión 22H2) sin necesidad de instalar controladores adicionales; el administrador de dispositivos mostró dos controladores "Standard AHCI 1.0 Serial ATA Controller" vinculados al chip ASM1061. En Ubuntu 22.04 LTS, el kernel 5.15 reconoció los puertos como dispositivos sata_ahci y los discos aparecieron inmediatamente en /dev/sdb y /dev/sdc. No tuve que cargar módulos ni modificar el initramfs. La misma experiencia se repitió en una instalación de Windows Server 2019, donde la tarjeta se comportó como un controlador SATA nativo.
El rendimiento estuvo a la altura de la especificación SATA 3.0: con un SSD SATA de 550 MB/s de lectura secuencial, conseguí lecturas sostenidas de 530‑540 MB/s y escrituras de 500‑515 MB/s, medidos con CrystalDiskMark y verificados con copieas reales de archivos grandes. En pruebas aleatorias de 4K QD32, los valores rondaron los 70‑80 MB/s, lo que es típico para la interfaz SATA cuando se alcanza el límite del controlador. Cuando conecté un disco duro de 7200 RPM, obtuve aproximadamente 180 MB/s en secuencial y 1.2 MB/s en 4K aleatorio, valores que coinciden con las expectativas para ese tipo de medio bajo SATA 3.0.
La tarjeta soporta NCQ (Native Command Queuing) y la gestión de energía PMP, lo que se tradujo en una reducción notable del consumo cuando los discos estaban inactivos: en reposo, el consumo total de la tarjeta medido con un medidor de voltaje en la fuente PCIe fue inferior a 0.5 W, lo que la hace adecuada para sistemas que buscan eficiencia energética.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos positivos destaca la plug‑and‑play en sistemas operativos modernos, lo que elimina la necesidad de buscar controladores específicos. La independencia de los dos puertos SATA permite usar cada uno para propósitos diferentes sin que el rendimiento de uno afecte al otro, algo que no siempre ocurre en hubs SATA basados en multiplicadores. La ausencia de conector de alimentación externo simplifica el cableado y reduce puntos de falla potenciales. Además, la compatibilidad hacia atrás con SATA I y II garantiza que se puedan conectar unidades antiguas sin problemas de negociación de velocidad.
En cuanto a aspectos mejorables, el único límite que encontré es la ocupación de una ranura PCIe x1. En placas base con pocas ranuras PCIe (por ejemplo, algunas mini‑ITX o placas de gama básica) esa ranura podría ser necesaria para otros dispositivos como tarjetas de red, sonido o captura de vídeo. En esos casos, una alternativa sería buscar una tarjeta que ocupe un puerto PCIe x4 o usar un adaptador M.2 a SATA si la placa dispone de ranura M.2 libre. Otro punto a considerar es que, aunque el chip ASM1061 es fiable, no ofrece funciones avanzadas de protección de datos como cifrado hardware o capacidades de RAID híbrido; cualquier configuración RAID debe gestionarse a nivel de software o mediante el controlador de la placa base.
Veredicto del experto
Después de un uso intensivo durante más de tres semanas en distintas configuraciones (escritorio de trabajo, estación de gaming y servidor doméstico de bajo consumo), considero que esta tarjeta de expansión SATA 3.0 es una solución honesta y eficaz para quien necesita puertos SATA adicionales sin recurrir a la compra de una nueva placa base. Su rendimiento alcanza el tope de la especificación SATA 3.0, su instalación es trivial y su compatibilidad con sistemas operativos actuales y legacy es amplia. La calidad de construcción es adecuada para su precio y no muestra señales de debilidad bajo cargas sostenidas.
Lo recomendaría particularmente a usuarios que posean discos SATA rápidos (SSD de 500‑550 MB/s) y quieran aprovechar su velocidad plena sin estar limitados por la cantidad de puertos nativos de su placa base. También resulta útil en escenarios de recuperación de datos o clonación de unidades, donde disponer de puertos SATA extra evita tener que desconectar unidades críticas. En resumen, cumple con su función principal de forma equilibrada, ofreciendo una relación prestación‑precio que resulta atractiva para la mayoría de entusiastas y profesionales que buscan expandir su almacenamiento de forma sencilla y fiable.
43,99 €
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