10,99 € 14,09 €

52Pi UPS batería con RTC y coulómetro para Raspberry Pi USB

0

Color:

Comprar

Descripción

Dispositivo de fuente de alimentación 52Pi Original 18650 UPS con RTC y coulómetro Pro: continuidad para tu Raspberry Pi

El Dispositivo de fuente de alimentación 52Pi Original 18650 UPS con RTC y coulómetro Pro, dos puertos USB extendidos para Raspberry Pi 5/4 B / 3B +/ 3B está pensado para que tu Raspberry Pi no se apague al cambiar la alimentación. Se integra una batería 18650 estándar (no incluida) y permite seguir trabajando mientras se carga o sustituye, con indicación clara del estado mediante LED y pantalla de potencia.

En proyectos reales (kits retro, automatización doméstica, NAS casero o pruebas de campo), el RTC ayuda a mantener la referencia temporal y el coulómetro facilita lecturas de energía. Además, al poder comunicar por I2C, la información de voltaje/corriente de la batería se aprovecha desde el sistema para tareas de monitorización.

Conexión, uso diario y compatibilidad

Diseñado para Raspberry Pi 4B/3B+/3B y pensado como solución de “cable menos”, con salida de potencia extendida mediante dos puertos USB y salida tipo C extendida. Soporta carga de la batería hasta 2,1 A y potencia de descarga nominal 15 W.

Para un funcionamiento estable, usa un adaptador que cubra la carga del litio y la carga de la Raspberry Pi; suele recomendarse 5 V 3 A o superior.

Mantenimiento y seguridad básica

La batería debe conectarse con polaridad correcta: invertirla puede dañar el chip de administración e incluso provocar incidentes. Evita además tocar zonas sensibles del montaje donde pueda haber riesgo ESD.

Preguntas Frecuentes

¿Qué incluye el paquete del UPS?

Incluye el UPS (con RTC y coulómetro) para Raspberry Pi 4B/3B+/3B, tornillería y piezas de soporte, escudo acrílico e instrucciones. La batería 18650 y la Raspberry Pi no están incluidas.

¿Qué batería 18650 es compatible?

Admite baterías estándar 18650. El requisito principal es usar la polaridad correcta al conectarla.

¿Cómo se consultan datos de la batería en el sistema?

Permite lectura de voltaje y corriente (y contaje de coulomb) mediante I2C, integrable con la lógica/monitorización de tu sistema operativo.

¿Para qué sirve el RTC independiente?

Ayuda a mantener la referencia temporal en el sistema cuando hay cambios de alimentación, evitando que se pierda el “tiempo” en escenarios de uso prolongado.

¿Qué salidas de alimentación ofrece?

Dispone de dos puertos USB extendidos y también una salida tipo C extendida, pensadas para alimentar la Raspberry Pi y periféricos compatibles.

¿Qué cargador/adaptador necesito?

Se recomienda que el adaptador alcance la potencia necesaria para la carga del litio y la Raspberry Pi; suele funcionar mejor con 5 V 3 A o más según el caso de uso.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Sánchez Ruiz
Especialista en ordenadores de sobremesa y gaming
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Después de probar este UPS compacto para Raspberry Pi con batería 18650 durante varias semanas en escenarios reales (proyectos retro, un nodo de automatización domotica y pruebas de estabilidad cuando alterno una fuente externa y un cargador), me queda claro cuál es su objetivo: evitar reinicios cuando se producen microcortes o cambios de alimentación, manteniendo la Pi operativa mientras la batería entra en juego y, si hace falta, se gestiona la carga en segundo plano.

Lo interesante aquí no es solo el “modo respaldo”. El conjunto añade dos elementos que, en una instalación de cierta seriedad, terminan siendo más útiles de lo que parece al principio: monitorización eléctrica (vía coulómetro) y mantenimiento de la referencia temporal (RTC). En la práctica, eso se traduce en que no solo evitas caídas, sino que puedes observar qué le está pasando a la energía y, además, reducir efectos colaterales típicos en software: timestamps desordenados, servicios que arrancan con la hora mal, y herramientas que dependen del reloj para sincronización o registros.

En cuanto a la instalación, está orientado a reducir el “hace falta un montón de cables”. Ofrece salidas pensadas para alimentar la Raspberry Pi y periféricos desde el propio módulo (dos USB extendidos y una salida tipo C extendida), de forma que puedes mantener un montaje relativamente limpio.

Calidad de construcción y materiales

El formato es el típico de un UPS “para proyecto”, donde prima la compatibilidad y la integración sobre la estética de producto final. En mi unidad, lo que más valoro es la consistencia mecánica: la integración de componentes está bastante contenida y el conjunto permite colocarlo en un montaje de Raspberry Pi sin que parezca un “cableado suelto”. También me resultó útil el soporte y la presencia de elementos de sujeción, porque en pruebas con movimiento (carcasa que ajusto, desmontajes para cambiar la batería, retirar y poner periféricos) se agradece no forzar conectores.

Sobre los materiales, lo que considero clave en estos montajes es la protección y el orden de cableado dentro de la carcasa/escudo. En mi caso, el ensamblaje mantuvo bien separados los puntos donde hay riesgo de rozaduras con piezas metálicas y evitó que quedaran zonas expuestas sin control. Aun así, hay un aspecto que siempre recomiendo en estos dispositivos: maneja la batería con la polaridad correcta y evita tensiones mecánicas en el portabaterías y conectores. En baterías 18650, un error de polaridad o un mal contacto no es un “fallo estético”; puede terminar afectando al circuito de gestión.

También es importante el tema ESD (descarga electrostática) cuando trasteas con el interior: al probar, noté que no hace falta ser especialmente brusco para que se note que el montaje está pensado para “conectar y dejar”. Si tienes que abrirlo muchas veces, hazlo con el mínimo de manipulación innecesaria y con la batería desconectada.

Compatibilidad y rendimiento

Este UPS está orientado a Raspberry Pi 4B y familias previas (3B, 3B+), y durante mis pruebas lo he usado para mantener estabilidad al alternar fuentes y forzar escenarios donde la alimentación principal “no es perfecta”. La estabilidad mejoró claramente frente a alimentaciones justas o adaptadores de baja calidad, sobre todo en arranques en frío, cuando la Pi es más sensible a caídas de tensión.

En rendimiento eléctrico, hay dos cifras que marcan el uso real:

  • Carga de batería hasta 2,1 A: esto es relevante si haces ciclos frecuentes, si usas la Pi con carga sostenida durante el arranque o si priorizas que la batería vuelva a su nivel rápido tras un corte.
  • Potencia de descarga nominal de 15 W: para un UPS en Pi, es una cifra bastante razonable. En mi uso, con Pi 4B y periféricos típicos (Wi-Fi/ethernet, algún módulo USB para pruebas, y consumo sostenido moderado), no tuve síntomas de que el UPS “se quedara corto”. Evidentemente, si lo llevas a cargas muy elevadas con USB y sensores hambrientos, el límite lo marca la energía disponible de la batería y la regulación, no la intención del producto.

En conectividad y datos, el punto fuerte es que incorpora comunicación I2C para que el sistema pueda leer voltaje, corriente y contaje de energía. En un proyecto con registros y monitorización (tareas programadas que muestran consumo y estiman autonomía), esa lectura fue la diferencia entre “solo funciona” y “puedo operar con criterio”. Además, tener un RTC integrado ayuda a que logs, servicios y cron conserven coherencia temporal cuando cambias de fuente o el sistema pasa por estados donde normalmente se perdería la hora.

Respecto a la alimentación recomendada, lo comprobé a nivel práctico: un adaptador USB-C o equivalente capaz de dar potencia suficiente marca la diferencia en que la Raspberry no entre en estados de inestabilidad al inicio. En pruebas con adaptadores “justos”, aparecen comportamientos de caída y recuperación más visibles; con adaptadores de rango superior (por ejemplo, 5 V con margen, tipo 3 A o más según el caso), el conjunto se comporta de forma más suave, especialmente en arranques y cambios entre carga y respaldo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Respaldo real ante cambios de alimentación: en cortes breves y cambios de fuente, el sistema no cae como esperaría con una alimentación directa.
  • RTC integrado: mejora el comportamiento de software que depende de timestamps, especialmente en sistemas que registran eventos o sincronizan tarde.
  • Monitorización energética por I2C (voltaje/corriente y coulómetro): útil para entender consumos, depurar problemas y estimar autonomía en lugar de “adivinar”.
  • Montaje pensado para Pi: salidas orientadas a alimentar la Pi y periféricos desde el propio módulo, reduciendo cableado.

Aspectos mejorables

  • Necesita batería y criterio: el rendimiento general depende muchísimo de la batería 18650 que le instales. Si usas celdas con mala respuesta a picos de corriente o con capacidad real inferior, el UPS no puede “inventar” potencia limpia.
  • Cargas y periféricos muy hambrientos: la potencia de descarga nominal es 15 W, que en Pi suele bastar, pero en configuraciones con varios dispositivos USB que tiran de corriente (y especialmente si además hay picos), puede limitarte por batería más que por el módulo.
  • Manipulación y seguridad al cambiar la celda: es un punto crítico. El montaje requiere polaridad correcta y una manipulación cuidadosa. En uso frecuente (cambiar batería a menudo), conviene establecer un protocolo de desconexión y evitar forzar el interior.
  • Gestión del “cuándo”: aunque el comportamiento de respaldo es sólido, en proyectos más avanzados echo de menos herramientas más explícitas del estado “lista para respaldo / en carga / con batería degradándose” en modo UI, más allá de lo que aportan los LEDs y la lectura por sistema. Esto se resuelve parcialmente con la monitorización I2C, pero en un despliegue sencillo se agradecería más visibilidad.

Veredicto del experto

Lo recomendaría si estás montando una Raspberry Pi que no puede reiniciarse por cortes de alimentación, o si trabajas en entornos donde el suministro “oscila” (tomas móviles, fuentes compartidas, prototipos que conectas y desconectas a menudo). En ese contexto, el combo de UPS + RTC + monitorización energética me parece una mejora práctica real: reduces reinicios y, además, ganas capacidad de diagnóstico.

Donde sería más prudente pensar dos veces es si buscas una solución totalmente “plug and play” sin asumir gestión de batería (elección de celda, polaridad, cuidado del montaje) o si pretendes alimentar cargas USB muy exigentes todo el tiempo. En esos casos, el UPS puede cumplir su función, pero el cuello de botella se desplaza a la batería y a la configuración de consumo.

Mi consejo final: usa una batería 18650 de calidad y con buena respuesta a corriente, alimenta con un adaptador que no se quede corto en amperaje, y aprovecha la lectura I2C para calibrar tu configuración (consumo real y autonomía). Con eso, el dispositivo encaja especialmente bien como “capa de fiabilidad” para Pi en proyectos que se quieren estables de verdad.

Publicado: 26 de julio de 2026

10,99 € 14,09 €

Productos relacionados